El Three-peat que no pudieron conquistar Los Angeles Sparks
Durante la primera etapa de la WNBA, se tuvieron unos nombres muy presentes en la campaña de marketing. Tanto Rebecca Lobo, Lisa Leslie como Sheryl Swoopes fueron las encargadas de ello. Aunque solo la jugadora de las Houston Comets consiguió estar a la altura.
La suerte de la jugadora que cayó en la franquicia texana fue tener a Cynthia Cooper al lado, la primera gran estrella de la liga y que ayudó a Sheryl a ganar varios campeonatos desde el inicio de su carrera profesional.
Una vez comenzó el siglo XXI, la siguiente en tener su turno fue Lisa Leslie. El proyecto angelino empezó a crecer y la interior estaba cada vez más consolidada en la liga. Desde 1999 que Leslie empezó a ser All-Star y se estaba forjando como una jugadora capaz de liderar a un proyecto a las Finales y pelear por un anillo. Las estadísticas no evolucionaron mucho, pero su madurez y capacidades intangibles fueron creciendo a pasos desmesurados.
En la temporada 2001, Lisa se convirtió en una de las favoritas a optar por el premio a la MVP de la temporada regular. Los Angeles Sparks estaban estrenando pabellón y entrenador, por lo que fueron cambios que sentaron bien a la entidad.
Ese mismo año, las Sparks empezaron a jugar en el Staples Center y ficharon al ex-jugador de la NBA, Michael Cooper, para dirigir desde el banquillo. Todo estaba colocado de forma estratégica para levantar el trofeo de campeonas.
Un registro de 28-4 en la regular y las angelinas llegaron a los playoffs con el cartel de favoritas. Aunque en la primera ronda les llegaría un reto muy complicado al tener que enfrentarse a las Houston Comets. Las de Texas estaban debilitadas sin tener a Cynthia, por lo que las Sparks arrasaron en la serie aumentando aún más las expectativas para ser las campeonas.
El siguiente enfrentamiento llegó contra las Sacramento Monarchs, buscando su primer paso a las Finales en la historia después de llevar ya casi un lustro con la liga disputándose. Para las Sparks no fue complicado, dado que tras derrotas a las californianas se enfrenaron a Charlotte Stings, barriéndolas por 2-0 para poner en las vitrinas del Staples el primer trofeo de WNBA con Leslie siendo la FMVP.
Para Los Angeles no quedaría en eso. La siguiente temporada tendrían que demostrar que no fueron flor de un día. Les tocaba volver a pensar en ser campeonas e intentar coger el relevo de lo que hicieron las Comets años atrás. En las manos de Lisa quedaba poder liderar de nuevo a las suyas a las Finales.
Todo comenzó siguiendo su curso natural, con las Sparks haciendo una gran temporada regular de 25 victorias y solo 7 derrotas. De nuevo llegaban los playoffs y eran aún más favoritas que 365 días atrás. Y más después de barrer a Seattle Storm y Utah Starzz sin tener complicaciones.
Las Finales de 2002 serían contra las New York Liberty, que buscaban sumar su primer campeonato aún. No estaba Rebecca Lobo que había cambiado de equipo, pero Becky Hammon si estaba vistiendo la camiseta neoyorquina después de no haber sido drafteada y ganarse su hueco en la liga.
Las Sparks no tuvieron mucha dificultades, ganando 2-0 las Finales y sumando el segundo título consecutivo y proyectándose como la mejor franquicia para el cambio de siglo. Un último triple en el juego 2 de Nikki Teasley fue lo que puso la guinda en el pastel y le ayudó a Leslie a ganar otro FMVP.
En el 2003 volvieron a llegar a decidirse el anillo, pero esta ocasión la serie quedaría marcada por un choque de entrenadores. Bill Laimbeer, en Detroit Shock, era un viejo conocido de Cooper en la NBA. Por lo que volverían a verse las caras en un contexto muy diferente.
Las chicas de Laimbeer se llevaron las Finales y le cortaron las alas a las Sparks, que se quedaron sin su Three-peat y sin volver a ganar la WNBA hasta el 2016 con Candace Parker y compañía.
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