11/03/2019

La revolución de los raritos

Uno de los equipos de moda, Denver Nuggets, presume de tener dos de los jugadores más extraños en la NBA actual: Nikola Jokic e Isaiah Thomas.

Al pensar en Denver Nuggets, (además de pollo) se viene a la cabeza una sensación positiva, fresca, de sorpresa y de satisfacción tras esta temporada. No es inmerecido. Están luchando con Warriors por la primera plaza del complicado oeste, llevan con su participación en Play Offs asegurada desde hace tiempo y su entrenador, Michael Malone, es uno de los principales candidatos a mejor técnico del año.

Es él, Malone, quien estructuró un equipo de lo más completo y versátil con una punta de lanza muy característica: Nikola Jokic. El center que todo lo puede hacer. Un europeo del año 95 que llegó en el draft de 2014, rodeado de una hornada llena de esperanzas con Wiggins, Embiid, Jabari Parker, Aaron Gordon o LaVine. Nadie esperaba que el serbio fuese lo que ahora es. Siquiera Nuggets, que le dieron una oportunidad en su elección número 41.

Desde entonces su mejora ha sido progresiva, como la del bloque de Nuggets. De 10 puntos, 7 rebotes y 2 asistencias en su primer año a 20 puntos, 11 rebotes y 8 asistencias en la temporada vigente.Datos, estadísticas, porcentajes… todo muy claro. Pero lo más curioso de este jugador no está en los números. Frente a la tendencia de la liga de ir hacia un perfil más físico, potente y atlético que nunca, se puede decir que Jokic es un jugador de élite con “barriguita”. No se debe sorprender esto a nadie, es un siete pies de 113kg (mismo pero que Embiid sin siquiera una decima parte de sus músculos).

Dado su estilo de juego y su inteligencia baloncestística (IQ para los anglófilos), no requiere de un físico imponente para destacar. Puede jugar en el poste alto, en el bajo, jugar el Pick&Roll con Murray (con el que, por cierto, se entiende a la perfección), tirar de tres, penetrar, postear, rebotear… y pasar, pasar mucho y bien. Es un jugador muy especial, de los que hacen triple-doble sin querer, de los que aportan y generan para sus compañeros. Igual coge 20 rebotes como da 20 asistencias. Y encima es bonito verle jugar. Ante fenómenos así, aun estando en la NBA más vertical y atlética de la historia, el físico pasa a un segundo plano.

Parece que a Malone le atraen los perfiles “diferentes”. En el mismo equipo están el jugador “más gordo” (entended la expresión como el menos definido) y el más bajo de la competición. Sí, es turno de hablar de Isaiah Thomas. 1’75, y con zapatillas. Aun con una lesión de lo más complicada, poco éxito en Cavaliers y Lakers y no tener equipo durante más de medio verano, Denver le dio una nueva oportunidad (y dos millones de dólares, claro).

Todavía en proceso de adaptación, el base ex Celtic ya juega 15 minutos por partido y promedia nueve puntos. Puede ser una pieza importante, junto con Millsap, para aportar experiencia durante los Play Offs a chavales como Jokic, Harris, Barton o Murray. Otro jugador que suple físico con inteligencia.

Denver Nuggets, uno de los equipos más inesperados de la temporada, está sorprendiendo con jugadores fuera de los cánones de la NBA. Quizá esto sirva de precedente para valorar más el IQ que el físico en ciertos casos. Quizá esto sirva de motivación para todos aquellos chavales que, sin tener unos abdominales de acero ni superar los dos metros, quieran cumplir su sueño de jugar en la NBA.

 

 

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08/03/2019

¿Pueden los Brooklyn Nets consumar la sorpresa?

A falta de un mes de competición, en la clasificación sigue arriba uno de los equipos por los que nadie apostaba a principio de temporada. Los Brooklyn Nets todavía están en plena reconstrucción después de haber quedado muy lastrados por el famoso trade de Garnett y Pierce, y esta temporada parecía ser una más en el proceso de los de Nueva York hasta conseguir volver a ser un equipo competitivo. En la base del proyecto, un D’Angelo Russell que no había terminado de explotar, junto a una grata sorpresa en el pasado Draft como Jarrett Allen con mucho que aprender y un sexto hombre de lujo: Spencer Dinwiddie.

El inicio de la temporada ya auguraba lo que se podría comprobar meses más tarde, ya que empezaron ganando 6 de los 12 primeros encuentros. Remando a favor del calendario consiguieron vencer a Detroit, Phoenix, Cleveland y New York Knicks, además de otras meritorias victorias ante Denver y Philadelphia. En el camino encontraron, además de una versión nunca antes vista de DLo, un nuevo pilar donde sostenerse: Caris LeVert. El de Ohio, junto con Russell, formó una temible pareja exterior con una media de tan solo 23 años.

Por desgracia, los dioses del baloncesto fueron crueles, y el 12 de noviembre, con tan solo 14 partidos de temporada regular disputados, LeVert sufría una espeluznante lesión en su pierna derecha que lo tendría apartado varios meses de la competición. La afición de Brooklyn, esperanzada y con la ilusión de nuevo a flor de piel, veía como las expectativas que tenía puestas en el equipo eran destrozadas por un mal apoyo sobre el parqué. Perdieron el maldito partido contra Minnesota, y solamente ganaron 2 de los siguientes 10 encuentros.

Tras la pérdida del que estaba siendo el mejor jugador de los de negro, salieron derrotados ante equipos con poco o nada que hacer en cuanto a expectativas como Memphis, Cleveland o Washington. Se iban hundiendo poco a poco en la tabla de la Conferencia Este, y los esfuerzos de Russell y Dinwiddie eran en vano. Sin embargo, el 7 de diciembre, D’Angelo Danté Russell decidió que ya había suficiente, y anotó 29 puntos para llevar a su equipo a una sufrida victoria en la prórroga ante nada más y nada menos que los Toronto Raptors de Kawhi Leonard.

Ese día despertaron los Nets, y decidieron que con o sin LeVert había que competir por la temporada. Encadenaron 7 victorias consecutivas y ganaron 9 de 10 partidos en ese periodo de tiempo para volver a meterse de lleno en la pelea por los Playoffs, justo a la par que se publicaba la noticia de que Caris LeVert podría volver a las pistas para el mes de febrero y disputar el final de la campaña regular (y tal vez la postemporada). Desde entonces han manejado a la perfección las rachas, ganando los partidos importantes y peleando todos y cada uno de ellos hasta el final. A lo largo de la temporada han decidido 22 partidos por 5 puntos o menos.

Las mejores noticias para los Nets llegaban en el mes de febrero, ya que a la vuelta de LeVert se sumaba la participación debido a la lesión de Victor Oladipo de D’Angelo Russell en el All-Star de la NBA. Russell venía promediando los mejores porcentajes de tiro de su carrera y superando por primera vez los 20 puntos por encuentro. Además, su faceta de líder lo había aupado hasta más de 6 asistencias por encuentro, de modo que su participación estaba más que justificada.

Encarando la recta final, el equipo todavía no parece tener un quinteto ideal más o menos claro para empezar sus encuentros, después de superar el periodo de lesiones e incertidumbre y reincorporar efectivos. Son imprescindibles Russell y Jarrett Allen, The ‘Fro debido a su pelo “afro”, junto con un Joe Harris que sorprendió a todo el planeta en el concurso de triples y está tirando por encima del 47% en tiros de 3. En las alas, Rondae Hollis-Jefferson y Treveon Graham alternan puestos con Allen Crabbe y el joven y descarado Rodions Kurucs, que disputó el partido de jóvenes promesas en el All-Star. Con estas combinaciones completan siempre quintetos físicos y equilibrados, con un gran ratio defensivo y trepidantes en ataque. En el banco, el siempre fiable Spencer Dinwiddie espera junto con el recuperado Caris LeVert.

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La aparición sorpresa de jugadores rindiendo por encima del nivel que se les esperaba, junto con el reencuentro consigo mismo de hombres como DeMarre Carroll o Allen Crabbe ha hecho que Brooklyn cuente con una plantilla envidiable, capaz de responder ante cualquier situación y muy acostumbrada a luchar por cada partido. Lo tendrán que hacer, ya que a falta de 15 partidos se encuentran séptimos en el Este, con un récord muy cercano al 50% de victorias (34-33) y tres partidos y medio por encima de la línea de corte. Normalmente, en la Conferencia Este ganar la mitad de los partidos significa asegurar la plaza de Playoffs, pero los Magic, Hornets y Heat les pisan los talones en la carrera por ocupar las últimas 3 plazas que permiten viajar al mes de mayo en la NBA.

Por delante, un calendario muy complicado de afrontar para llegar sanos y salvos a final de temporada. Del total de 15 partidos restantes, 10 son fuera de casa y tan solo 5 en el Barclays Center. La nota positiva en este balance es que los encuentros más importantes, contra Detroit Pistons y Miami Heat, que son rivales directos en la lucha por los Playoffs, los disputarán ante su público. Además, les resta una visita a Atlanta ante los Hawks y otra al Staples Center, donde se enfrentarán a unos Lakers en una carrera desesperada por alcanzar la octava plaza del oeste.

Entretanto, se las verán con 10 equipos metidos de lleno en la lucha por todo, y el miércoles 13 de marzo empezarán una durísima gira por el Oeste donde tendrán que medirse a Oklahoma, Jazz y Clippers en back-to-back, Kings, los citados Lakers y Portland Trail Blazers. Además, justo al regresar a la parte oriental del país visitarán a los Sixers, y después les esperan Celtics, Bucks por partida doble, Toronto e Indiana Pacers. En las dos últimas semanas de competición se tendrán que enfrentar a los cinco primeros clasificados de su conferencia.

Cerrarán los Nets la temporada en Brooklyn, ante un rival directo, Miami Heat, como hemos visto anteriormente, en un encuentro que puede resultar de vida o muerte para los de Kenny Atkinson. Para llegar al partido número 82 con posibilidades de poner los pies en la postemporada necesitarán el máximo esfuerzo de toda la plantilla, además de conseguir alguna heroica victoria contra equipos con mejor récord y aspirantes a todo. Hasta ahora se han mantenido impasibles al avance de la temporada, y siguen en puestos de Playoff. ¿Aguantarán los Nets el esprint final del calendario?

 

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04/03/2019

Detroit necesita un playmaker, no a Reggie Jackson

La Ciudad del Motor, un destino que ha cambiado mucho con el paso del tiempo después de no atravesar su mejor etapa. Con la llegada de Blake Griffin llegaba una estrella que ayudará a traer la luz sobre una afición que se encontraba en momentos de oscuridad. La figura de un héroe que devolviera la ilusión a los fans para que volvieran cada noche a apoyar a su equipo. La traición de los Clippers hacía el ala-pívot había causado en el otro lado del país que un proyecto en tierra de nadie aspirara directamente a entrar en los PlayOffs.

Se sumó la llegada de Dwayne Casey, otro auténtico caso de traición, esta vez por parte de los Toronto Raptors. Después de haber firmado un récord para el recuerdo en temporada regular, el 4-0 ante los Cavaliers hizo que siendo nombrado el entrenador del año fuera destituido de su puesto. La pareja de nuevos líderes en el banquillo y en la pista, convertía a está franquicia en un atractiva bastante importante para atraer a otros grandes jugadores de la liga para seguir mejorando la plantilla.

Sin estilo de juego para aspirar alto

Estando en la lucha por la octava plaza, el juego que han tenido los Pistons no ha sido para nada el adecuado para alguien quiere aspira a hacer buena postemporada. Los sistemas de juego que ha querido aplicar el nuevo entrenador sobre la figura de Griffin no han sido para nada los correctos. Pero todo eso puede venir a raíz de que las piezas que tengan en el plantel no encajen por los perfiles tan opuestos de algunas de ellas.

La figura del base es de lo más importante cuando quieres basar el peso del equipo sobre los jugadores interiores. La cantidad y calidad de los balones que les lleguen a las dos torres es fundamental para cumplir con el rendimiento ofensivo que se les exige a las mismas. Por lo que en Detroit se le ha echado gran parte de la culpa del mal funcionamiento del equipo a Reggie Jackson y su estilo de juego tan individualista sin ayudar a que fluya el juego del equipo.

Tanto Andre Dummond como la ya citada estrella necesitan trabajar combinados con alguien lo más parecido a Steve Nash dentro de lo que las diferencias permiten. Para sacar la mejor versión de los monstruos de la pintura que tienen los Pistons es necesario que el guard que les acompañe sea un playmaker puro. Siendo esto lo que ha llevado a cuestionar tanto si Jackson es quien necesitan entre sus filas o cometieron un error al no buscarle un traspaso antes del cierre de mercado.

 

La mayoría de los equipos de la Conferencia Este han mejorado sus plantillas de cara al final de regular season aprovechando la locura de febrero en la liga. Todos los contenders, menos los Celtics al no ser necesario, han reforzado sus plantillas con algún que otro movimiento. ¿Mala gestión? Pues el tiempo lo dirá, pero a priori viendo un partido se puede observar como lo que proyecta el actual base no es lo que realmente tiene Casey en sus planes.

En verano, pase lo que pase en lo que resta de curso, lo que deberían de hacer desde las oficinas de los Pistons es moverse en el mercado para adquirir un base del perfil que he comentado. En los años de contrato que le restan a Blake, deben de asociarle con un compañero que sea un escudero y no un arma ofensiva que tenga en la cabeza tirar a canasta por encima del juego colectivo.

La estadística lo confirma

Han sido menos de 4’5 asistencias por partido las que ha sido capaz de repartir hasta ahora Reggie en lo que llevamos de temporada. Exactamente la media de lo que ha promediado en lo que lleva de carrera en la mejor liga de baloncesto del mundo. Habiendo destacado por ser un jugador que prefiere atacar la canasta que crear espacios y generar ventajas para que sus compañeros sean los que finalicen.

Teniendo cerca de un 22% del uso del balón en los partidos y sin ser un playmaker, Jackson no es nada beneficioso para Griffin y Drummond. Con un 30% y 23% de uso de balón respectivamente, no le llegan las jugadas adecuadas. Lo que obviamente hace que estos dos jugadores se encuentren desperdiciando su talento al lado de un guard que ha ido en caída libre desde las 9’2 asistencias que promedió en 27 partidos de 2014/15.

No mover el balón, uno de los problemas

Aunque cabe decir, que los de la Ciudad del Motor no son de los equipos que mejor muevan el balón. Siendo Jackson con 4’4 asistencias por partido quien reparte casi el 25% de las que se realizan por noche en el conjunto. Solo por debajo del 27% que se queda en las manos de Griffin con solamente un 7% de uso menos por parte del base. Lo que deja en completa evidencia lo que hace cuando tiene el balón en sus manos.

Comparando los datos de pérdidas de pelota por partido, se puede observar como se encuentra en una situación mucho mejor que la mayoría de los bases de la liga. No habiendo llegado a perder entre malos pases y balones perdidos a la cifra de 80 jugadas desperdiciadas. Cuando otros nombres como D’Angelo Russell, Kyrie Irving o Stephen Curry si llegan a superar las 100. Teniendo la obvia explicación de que la cantidad de intentos de pase que se realizan por parte de cada uno da muestras muy distintas. El único apartado a favor del base de Detroit solo es válido si no se aplica el contexto de como se ha desarrollado el juego.

En febrero ha cambiado la situación

En la racha de diez partidos, de los cuales Pistons ha ganado ocho de ellos, se ha visto otra versión del base. Aportando mucho más dentro de las necesidades del equipo y siendo un pilar para haber conseguido tantas victorias en este mes de febrero. Ha descubierto una forma de adaptarse al rol de creador de juego que ha hecho crecer como equipo a los de Casey. Metiéndose en el séptimo puesto de la Conferencia Este por encima de los Charlotte Hornets.

Jackson ha promediado en estos diez encuentros sus mejores números de lo que llevamos de temporada. Firmando 19’4 puntos de promedio, subiendo casi 7 más que lo registrado en enero. Y lo fundamental, haber aumentado las asistencias hasta las 5’3 asistencias, siendo pocas aún, pero una diferencia notable.

Este es el Reggie que necesitan los Pistons en luchar por entrar en los Playoffs aún teniendo la adversidad de no terminar de encajar bien en los sistemas que tiene el entrenador en la mente.

 

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03/03/2019

Atlanta Hawks ¿Nuevo super-equipo?

Cuando hablamos de equipos de futuro, se nos viene a la mente Philadelphia 76ersChicago Bulls, Dallas Mavericks, Phoenix Suns, e incluso algunos dirían Boston Celtics. Pero siempre estamos dejando de lado a un equipo, que si lo miras ahora, se pueden comparar con los inicios de los Golden State Warriors. Estamos hablando de Atlanta Hawks, que luego de la salida de todas sus estrellas como eran Al Horford, Paul Millsap, Jeff Teague, Dennis Schroder, etc. Había que reconstruir, con algunos jugadores que ya tenían en sus filas como Taurean Prince, John Collins o Deandre Bembry.

Lo que parecía que serían años oscuros para Atlanta, estaba totalmente equivocado. Todo empezó el año anterior, con el draft del 2018 donde los Hawks tenían la tercer elección. Con su pick habrían elegido a Luka Doncic, pero fue traspasado a Dallas Mavericks a cambio de Trae Young, su base y estrella actual. Como dato curioso, uno de los ojeadores de Atlanta, en su día estaba confiado que Ricky Rubio (jugador europeo como Luka) tenía mejor potencial que Stephen Curry (jugador de características parecidas a las de Trae) por lo que su equipo, Minnesota en aquel tiempo, decidió confiar en el base español, y parece que no quiere cometer el mismo error dos veces. Volviendo al draft, Atlanta no solo se llevó un base en quien confiar, sino que también a un escolta como es Kevin Huerter (Pick 19) y un ala-pivot, Omari Spellman (pick 30).

Atlanta Hawks Introduce Draft Picks - Portraits

Llegaba Octubre y con él, el comienzo de la temporada, Atlanta lo arribaba con buenas expectativas, obviamente, no iban a luchar para el anillo, ni tampoco para los playoffs, pero su idea no era “Tankear” muy descaradamente como lo hace Phoenix Suns. Iban pasando las semanas, veíamos a un Young inconsistente, partidos de 30 puntos y otros de 10, en algunos con 7 triples, en otro con ninguno y así. Por otro lado, teníamos al Ala-Pivot Sophomore, John Collins,  que está dando la cara del equipo con unos promedios rozando el doble-doble, quedó con muchas posibilidades de ser un All-Star. A pesar de la juventud e inexperiencia de casi toda la plantilla, Atlanta se muestra como un equipo duro de vencer y capaz de competir contra cualquier equipo, desde el peor de la liga, hasta al mayor aspirante para ser campeón.

Tras algunos meses de competición y viendo la intensidad y competitividad que hay en el este, Atlanta se encontraba en posiciones de Playoffs y soñaban con jugarlos, pero hay que recordar, el plan es tankear, el equipo cuenta con dos picks de primera ronda muy buenos que uno es de Atlanta y el otro es vía Cavaliers (equipo con el tercer peor registro de toda la liga) que es protegido top 10, más otro pick proveniente de Dallas en el trade de Doncic/Young, protegido top 5. Con todo esto, vemos que Atlanta tiene un buen roster a futuro, pero tendrán uno aun mejor luego del próximo draft donde jugadores como Zion Williamson, R.J. Barrett, Cameron Reddish, Romeo Langford, Sekou Doumboya, etc. pueden jugar para el equipo de Georgia.

Actualmente, los Hawks tienen un récord de 20 victorias y 41 derrotas, posicionándose como 12avos en el este, pero sus sensaciones son más que buenas. Trae Young actualmente tiene unos promedios de 17.5 puntos y 7.7 asistencias con un buen porcentaje desde el perímetro, con 32%. Siendo así, uno de los candidatos al premio Rookie Of The Year. Comparándolo con la máxima competencia, Luka Doncic, vemos que Doncic promedia 20.9 puntos, 7.3 rebotes y 5.7 asistencias, números bastantes mejores para el escolta esloveno. Increíblemente, el jugador de Dallas intenta más tiros desde la larga distancia que el mismo Trae, cuando en teoría es en lo que más se perfecciona el base del equipo de georgia.

Collins

Entrando un poco más en detalle en cuanto al Ala-Pivot John Collins, el jugador promedia 19.5 puntos, 9.5 rebotes, y 2 asistencias por partido en 30 minutos. A diferencia de su primer año, para que se vea su progresión, el nacido en Utah jugó unos 24 minutos y contribuía al equipo con 10.5 puntos y 7.3 rebotes. Otro dato sobre él, es que actualmente, tiene el mismo promedio que Steven Adams, y tiene más que jugadores como Javale McGee, Lamarcus Aldridge o Marc Gasol. Adentrándonos un poco más en la avanzada, Collins tiene el mejor offensive rating del equipo, con 122 puntos por cada 100 posesiones, sin embargo, en defensa debe mejorar un poco debido a que tiene 115, y está en el promedio que mantiene todo el equipo. Otro dato que dice en el que debe mejorar en el lado defensivo de la pista, es que tiene un DBPM (Defensive Box Plus/Minus, es decir, una aproximación a la aportación defensiva por cada 100 posesiones de cada jugador) de -1.8, uno de los peores de todo el equipo, y el interior que peor.

Como conclusión, Atlanta es un equipo al que a día de hoy parece que no tiene rumbo y que solo tankea, pero tiene una base solida en la que están reconstruyendo, y saben que este año todavía no, además de sus buenas posibilidades que tendrán en el draft el siguiente año. Dentro de unos años, podemos estar hablando de que Atlanta estará lo más arriba en la clasificación y ¿por qué no? sumar otro deseado anillo que llevan buscando desde hace más de 60 años.

 

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02/03/2019

Leta Andrews: toda una vida dedicada al baloncesto

Horas antes de dar comienzo el All-Star Weekend, la NBA celebró una rueda de prensa para anunciar a los finalistas para la clase del Hall of Fame de este año. Esta lista, como cada año, está llena de leyendas. Nombres como los de Ben Wallace, Chris Webber o Sidney Moncrief forman parte de ella. Entre […]

28/02/2019

Rodions Kurucs, el diamante de los Nets

Hay que remontarse a la pequeña Letonia para conocer los motivos que han hecho llegar a este jugador a la NBA después de no haber contando con la oportunidad en Europa. Pese a que desde muy joven ya demostró que tenía las tablas que hacían falta para convertirse es un buen jugador. Haciéndose poco a poco un nombre en su país natal entre las categorías inferiores mejorando cada año y poniendo más alto el techo que podría alcanzar cuando se termine de desarrollar. La esencia del baloncesto europeo de toda la vida corría por su sangre.

Su explosión a nivel de los chavales de su edad hizo que su llegada a la selección nacional no tardara demasiado. En la cual tendría un papel fundamental que les abriría las puertas de ofertas de grandes colosos del viejo continente. Y es que después de obtener la plata en el Europeo de 2014, la carrera del alero empezó a dispararse. Firmando 13’4 puntos, 5’9 rebotes y 1’9 asistencias, fue fundamental para que pudieran superar los obstáculos hasta la final. Registrando unos buenos números, pero unas mejores sensaciones a lo largo del transcurso de la competición.

Un sub-campeonato que hizo brillar los ojos de los ojeadores de grandes equipos de nivel de EuroLiga. Las llamadas no paraban de llegar para la nueva promesa del Este del continente. Teniendo finalmente un acuerdo con el Barcelona Lassa, el cual parecía que tenía grandes planes de futuro para él. Un talento en bruto que esperaban desarrollar para hacer competencia a Luka Doncic, el proyecto de estrella que tenían sus rivales. El escenario era perfecto para que se dieran grandes duelos entre el esloveno y el letón en dos clubs destinados a estar enfrentados por el resto de la eternidad. Un capítulo más que bonito para el baloncesto español que nunca pudimos disfrutar por culpa de una mala gestión.

La etapa de Rodions Kurucs en la ACB fue algo prácticamente testimonial en la que no tuvo ni una mínima pizca de continuidad para demostrar de lo que era capaz. No entendía porque ese interés por añadirle a sus filas si a la hora de la verdad no iban a apostar por un chico que no tenía experiencia como profesional por mucha proyección que pudiera tener. Poniendo la misma en peligro con el paso del tiempo al apartarle de la dinámica de competir e ir cogiendo el rodaje necesario para crecer.

Contando en la temporada 2017/18 con únicamente 43 minutos sobre la cancha en la ACB y muy lejos de entrar en la rotación para jugar otras competiciones. Solo en seis ocasiones se pudo verle con la camiseta blaugrana en un partido oficial. Estando en un auténtico segundo plano y sintiendo que le habían engañado cuando le propusieron la idea de defender esos colores y ser un pilar del futuro en Cataluña. Lo que se quedó en una ilusión que no fue realidad, quizá por el miedo que tenían a darle importancia y les abandonara rumbo a Estados Unidos sin dudarlo un segundo.

El paraíso de Kurucs

Sufriendo en el Lassa sin poder sentirse alguien importante dentro de las cuatro líneas de la cancha al nivel de aquel Europeo con Letonia. Su trayectoria pendía de un hilo hasta que en el horizonte fue apareciendo la oportunidad de presentarse al Draft de la NBA. Dejando a atrás la ciudad que le había hecho vivir momentos tan malos como deportista que aspira a llegar a la élite. Un borrón y cuenta nueva era justo lo que necesitaba Rodions para enfocar su carrera.

Sus 2’06 metros y físico le dieron la oportunidad de que la noche que se recarga de talento joven la liga fuera uno de los nombres que salieron a la luz. Siendo seleccionado en segunda ronda por unos Brooklyn Nets que atravesaban una sequía de picks de primera ronda y necesitaban robos. Poniendo muchas esperanzas sobre el número 40 de los 60 seleccionados en la velada. Habiendo perdido en el traspaso con los Celtics toda posibilidad de pescar uno de los tops de cada generación.

Siendo uno de los grandes tapados de su camada, pero realizando su sueño de tener minutos en el mejor baloncesto del mundo. Yendo de menos a más con el avance de la temporada siendo una pieza de rol muy importante en uno equipo que se ha metido en la pelea por los puestos de Playoffs con una gran solvencia. Algo que hace dos años atrás no creo que estuviera entre los planes a corto plazo por parte del rookie de los Nets.

Con 32 victorias y 31 derrotas, ocupar la sexta plaza en la Conferencia Este es todo un lujo para este conjunto. Por encima de Detroit Pistons o Washington Wizards y a cuatro victorias de diferencia con la novena posición. Una situación que ahora mismo es más que beneficiosa para ellos a falta de menos de 20 partidos para que se termine la temporada regular.

¿Se puede considerar robo del draft?

Habiendo salido en la segunda ronda, le da muchas ventajas a la hora de poder considerarle un gran novato que han dejado escapar por otros con menos impacto directo. Apareciendo entre los mejores de varios aspectos de la estadística básica a pesar de encontrarse varios escalones por debajo de Trae Young, DeAndre Ayton o el antes citado ex-jugador del Real Madrid.

https://www.youtube.com/watch?v=4KA0-dwqL1g

 

Con 8’6 puntos, se encuentra en la décimo segunda posición del apartado de anotación entre todos los jugadores de primer año en el presente curso. Tirando con un 46’3% en tiros de campo, un porcentaje más que bueno para alguien que se encuentra tan verde. Acompañado de un extratosférico 88’1% de tiros libres, lo que sube su media de tiro efectivo (eFG%) hasta el 51’8%. Colocándole por encima de grandes estrellas que todos conocemos mucho mejor que a Kurucs. Veamos algunos ejemplos:

Jaylen Brown forma parte de un sistema que por momentos es coral o centrado en la figura de Kyrie Irving para finalizar las jugadas. Lo que se ha reflejado en la bajada de sus intentos de tiro por partido, siendo mayores de todos modos que las de Kurucs. Hasta el momento lo hace con un 50’7% en eFG%, siendo inferior al dato del europeo.

El base estrella de OKC, todos tenemos claro que no atraviesa su mejor temporada en anotación. Por lo que deja con ello con porcentaje de tiro efectivo que se encuentra muy en evidencia al lado del rookie de Brooklyn. Es un 45’8% en lo que se nos queda Russell Westbrook hasta el momento.

Aunque actualmente se encuentre lesionado, lo que había realizado Victor Oladipo era digno de mantener su prestigio de All-Star de un año atrás. Pero eso ha sido con un 48’6% en eFG%, un dato que por las sensaciones de juego parecen muy bajas habiendo visto tantos clutch con regularidad.

Como último ejemplo, toca uno de los interiores con mejor muñeca que se pueda ver, Joel Embiid. Quien no se encuentra respaldado por su estadística del tiro efectivo con un 51’4%, milésimas por debajo del letón. Quien sale más que beneficiado en esta comparativa de datos en la que cabe aclarar que no significa que Kurucs sea mejor tirador. Debido a que las muestras son inmensamente diferentes lo que quería ilustrar es buen rendimiento que ha ofrecido estando fuera de los focos ese jugador que rechazaron en su continente y cruzó el charco para enseñar al mundo su baloncesto.

 

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21/02/2019

¿Es Harden solo un anotador?

Al hablar de La Mamba o deLa Barba. Lo hacemos sobre dos de los mejores anotadores de la historia. Ambos han encadenado rachas más que grandiosas. Teniendo con lo cual unos promedios que parecen hasta difíciles de creer. Y ante todo, más que parecidas por momentos. Viéndose a Bryant reencarnado en la estrella de los Rockets. Con encuentros de 50 puntos y superando esa cifra. En los que hace que se vea fácil hacerlo. Habiendo llegado a perder algún partido por el camino. Algo que me ha hizo llegar a pensar si ha sido tan efectivo como Kobe. Por lo que he buceado un poco en las estadísticas de ambos para comparar sus mejores temporadas en lo individual.

Kobe 2005/06

35’4 puntos

5’3 rebotes

4’5 asistencias

1’8 robos

Poco se puede añadir sobre un jugador capaz de anotar 81 puntos en un partido. La leyenda de Bryant es más que conocida por todos. Uno de los mejores jugadores de toda la historia. Cualquiera querría firmar estas estadísticas en una temporada regular. Ha quedado más que archivada en la historia de la NBA. Ser capaz de anotar 35 puntos en cada encuentro en el baloncesto moderno no es nada fácil. Solo hay que ver el boom mediático que está teniendo Harden en estás últimas semanas.

Ser 18 veces All-Star es un claro recordatorio de la gran carrera de este jugador. Llegando al punto de anotar 60 puntos en su despedida. Pudiendo ser la estrella más longeva que hayamos conocido. Logros más que suficientes para que ser se encuentre a la altura de nombres como Michael Jordan o Magic Joshson.

Harden 2018/19

36’3 puntos

6’6 rebotes

8’0 asistencias

2’2 robos

En estos datos, podemos comprobar cómo en anotación son parejos. Los dos se encuentran a menos de medio punto. Cualquiera otra estrella de la actualidad sin ser La Barba soñaría con cualquiera de ambas temporadas. Aunque parezca a simple vista que Kobe se encuentra un poco por debajo, he decido no poner los porcentajes para analizarlos a parte. Ya que es ahí donde se ve la efectividad.

Por lo que según lo que registra la estadística, ahora mismo, Harden es un jugador mejor que Kobe en lo que anotación conlleva. Por no decir que le supera en el resto de aspectos del juego. Harden tiene que mantener aún el ritmo durante muchos partidos para que esto no quede en una ilusión de mitad de temporada.

Quiero aclarar que no busco desprestigiar los méritos de Kobe. No debemos olvidar que son épocas distintas, equipos distintos, tendencias de juego distintas. El contexto es algo muy importante a la hora de comparar jugadores de tiempos distintos. Unas declaraciones de Michael Jordan decía:

“No me gusta que me comparen con gente anterior a mi contra los que no pude jugar. Solo tenemos datos que nos pueden indicar algunas cosas, pero nunca hemos podido estar enfrente sobre la pista. Nunca sabremos quien es realmente mejor.”

Lo que podemos asegurar es que Harden se ha convertido en el mejor anotador de la actualidad. Pese al gran nivel de Kevin Durant o Stephen Curry, el de los Rockets ha estado un paso por encima del resto de humanos. Con más de 36 puntos es prácticamente imposible que no termine como el máximo anotador de la temporada regular. Teniendo en cuenta que no hay nadie que haya sido capaz de superar ni los 30 puntos de promedio. Por no decir que actualmente tiene más de 12 en BPM. Siendo muy superior a cualquier otro candidato al MVP. Solo en el BPM ofensivo registra más de 11, superando con eso al general de Antetokoumpo, Durant, Curry o George.

Lo de Harden no viene de ahora

Cualquiera persona que no haya tenido sus ojos sobre el escolta en las últimas temporadas podrá pensar que ha salido de la nada su nivel de estrella, pero ya son 7 los cursos seguidos que lleva promediando más de 25 puntos. Acompañado de mínimo 4’7 rebotes y 5’8 asistencias, unos números que venían siendo de auténtico primer nivel desde hace ya tiempo.

La estadística avanzada siempre ha estado de lado de Harden desde su llegada la NBA. Nunca ha tenido un balance negativo de ofensive y defensive rating, algo que dice mucho del impacto que ha tenido este jugador desde siempre estando en la pista. En toda su carrera promedia 118 puntos a favor por 106 permitidos a los rivales, siendo un jugador que siempre gana más de lo que pierde.

Si vamos al BPM, aunque si que registre en el apartado defensivo algunas temporadas en números negativos, el equilibrio le llega con el ofensivo. Nunca ha tenido una marca total negativa en esta estadística, con un promedio en la carrera de 6’9. Habiendo superado en los tres últimos años la cifra de 10 en el total de las temporadas.

Lo que nadie ve de Harden

Además de un gran anotador, jugador de los Rockets siempre colabora en otros aspectos del juego como ya he aclarado. Si vamos a rebotes y asistencias de promedio en su carrera se va a más de 5 y 6 respectivamente. Lo que deja comprobado que meter canastas es solamente la punta del iceberg de su grandeza.

Quedándose con el tópico encima de que es un jugador que no es un experto en defensa ni que colabora en la misma. Algo que realmente no es cierto por lo que dice la estadística y revelando algo que quizá no se aprecie bien cuando se le ve jugar. No ha habido una sola temporada en la que Harden no haya promediado mínimo un robo por encuentro. Desde su año rookie que realizó 1’1 por partido ha ido mejorando hasta conseguir una media de 1’5 en su carrera, pero 1’1 en su etapa Oklahoma y llevado ya  1’8 en Houston, siendo una mejora considerable.

En la temporada actual, se encuentra con 2’2 recuperaciones por noche, apareciendo notablemente en la clasificación de los líderes estadísticos. Rompiendo una lanza a su favor y quitando cada vez más argumentos a que le dejen de una arma de meter canastas que no aporta nada más en el juego de su equipo.

 

 

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19/02/2019

Wade no debería retirarse aún

El mítico escolta de los Miami Heat y uno de los mejores jugadores de la historia en su posición, como ya todos sabemos se encuentra jugando sus últimos meses en la NBA. Después de haber sido campeón de la misma, haber sido el jugador más valioso del mundo y quedar en la mente de todos aquellos que le hayan disfrutado. Desde el 2003 que entrara junto a Carmelo Anthony y LeBron James en el draft, todo lo demás que ha ocurrido ya se encuentra redactado en los libros de la historia de este deporte.

“Flash” ha atravesado la barrera de ser un simple gran deportista a un icono que perdurará con el paso del tiempo. Ha conseguido dejar un legado de los mayores que se puedan haber visto en lo que llevamos de siglo XXI. Recibiendo alabanzas de muchas figuras del entorno de la liga como:

Wade en sus primeras temporadas en los Heat es lo más parecido que ha habido a Michael Jordan sobre una cancha.”

Detrás de los grandes números que ha registrado durante toda su estancia en la NBA, ha dejado sensaciones de ser una auténtica leyenda. Con su palmares y estadísticas podría presumir fácilmente de ser uno de los nombres más significativos de las últimas décadas. Pero solo con esas cifras no se puede apreciar lo que de verdad ha hecho Dwayne. Las mágicas noches que se han podido vivir detrás de la pantalla con las jugadas que lleva tanto realizando no hay valor material para pagarlas.

La grandeza de Wade no son puntos anotados, ni anillos conquistados o ser el más explosivo sobre en el parqué, aunque esto último habría que verlo. La humildad y pocas ansias de protagonismo fueron fundamentales para que la narrativa del basket que conocemos a día de hoy sea como es. El famoso “Big Three” que se formó en las tierras de Miami, no hubiera sido posible sin que su estrella hubiera abierto las puertas a otras dos grandes figuras para trabajar juntos. Ni LeBron ni Bosh podrían haber sido campeones en una franquicia que su líder en el vestuario les diera su aprobación previa.

En 2016, el rey abandonó su imperio para ir rumbo a los Chicago Bulls en busca de conocer un nuevo proyecto y ciudad fuera de lo que conocía. Con una etapa de solo una temporada para invertir lo que sucedió años atrás. Se unió con LeBron James, pero esta vez en el equipo de Cleveland en busca de ayudar a su viejo amigo a pelear por alzarse con otras grandes finales, y hacerlo juntos como en antaño.

Siendo un auténtico fracaso a nivel anímico y deportivo su paso por los Cavaliers, tocaba reflexionar sobre las decisiones tomadas para enfocar las siguientes. Regresando a Miami a mitad de temporada y pensando que nunca debía de haber salido del que siempre ha sido, es y será su hogar tanto a nivel baloncestístico como vital. Solamente disputando 21 encuentros restantes de temporada que le llenaron de ganas de renovar durante un curso más para despedirse de todo el universo de la NBA.

¿Como fue su regreso a los Heat en números?

En los 21 partidos que jugó con la camiseta de Miami en la temporada 2017/18 fueron, junto a los de Cavs, los peores que ha tenido. Saliendo desde el banquillo en todos ellos con 22’2 minutos de promedio anotaba 12 puntos con un 42’7% en tiro efectivo. Esta estadística de lanzamiento recoge los tiros encestados desde todas las posiciones (contando tiros libres) pero valorando la eficiencia de que vale más desde el triple siendo más difícil que de dos puntos.

Por primera y única vez en toda su carrera, su eFG% (eficiencia de tiro) ha bajado de un 45%, estando por debajo incluso de su año rookie y su temporada de despedida. La falta de adaptación y la mochila emocional que arrastraba no le beneficiaron a la hora de afrontar las noches en el pabellón. Haber vuelto era lo que necesitaba para encontrarse consigo mismo para regalar una despedida acorde a su estatus.

En los PlayOffs en los que fueron capaces de colarse, se pudieron ver destellos que aquel escolta eléctrico que por segundos era imparable. Registrando un promedio de 16 puntos en los 5 partidos que jugaron sin poder avanzar de la primera ronda. Haber desempeñado un buen papel en la postemporada fue clave para que Wade empezara el curso 2018/19 con más ganas.

¿Por qué no debe retirarse?

Hasta el momento han sido 46 los encuentros que llevan los aficionados disfrutando del legendario número “3” de los Heat. Recibiendo aplausos, ovaciones, lágrimas de felicidad y también de tristeza en cada una de las ciudades que pisa o defiende sus colores de local. Logrando encestar 14 puntos de promedio en poco más de los 25 minutos de juego que ha tenido de media. Mejorando sin duda lo que se le vio en Cleveland o los 21 partidos del final de regular season pasada.

Una mejor anotación y recuperando su buena productividad a la hora de tirar. Su eFG% se eleva hasta el 48%, cosa que no pasaba desde el 2014 cuando aún se encontraba rondando la cifra de los 20 puntos. Siendo una gran alegría para un ya veterano que no se encuentra para nada en el momento de retirarse. A Wade le queda mucho baloncesto para enseñar al planeta y más teniendo en cuenta que cualquiera sería feliz sabiendo que cuando acabe el próximo verano seguirá con nosotros.

Son solo 37 años lo que tiene Dwayne, una edad que se queda algo corta al lado de otros nombres que continúan deambulando por la liga. En los Atlanta Hawks se puede observar a Vince Carter ejerciendo de mentor de jóvenes, el mismo caso de lo que ocurre con Dirk Nowitzki en Dallas Mavericks. Tener a jugadores con tanta experiencia es fundamental a la hora de crear un proyecto nuevo que te asegure un futuro brillante.

 

 

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14/02/2019

La importancia de Al Horford en Boston

La plantilla de los Boston Celtics es una de las que dispone de un mayor abanico de grandes nombres entre sus filas. Lo que no ha hecho que tengan un juego individual, todo lo contrario, Brad Stevens ha conseguido tener unos de los sistemas más corales de toda la NBA. Aún teniendo a grandes súper […]

07/02/2019

Seamos Elton Brand por un rato

Los Sixers van a por todas. Es así. Otra intención sería decepcionante. Sus movimientos dejan ver cuáles son sus objetivos. Primero fue Jimmy Butler y ahora Tobias Harris. La pelea por ser la cabeza de la conferencia Este está abierta y los 76ers se echan el cuchillo al cuello para ir a la guerra.

Si no sabes de lo que te hablo no pasa nada. Ahora te lo cuento. En el despertar del día en España ha saltado la noticia bomba de un traspaso. Tobias Harris ha sido traspasado a los Sixers y con él, Mike Scott y Boban Marjanovic. A cambio de Landry Shamet, Wilson Chandler, Mike Muscala, dos primeras rondas de 2020 y 2021 y otras dos segundas de 2021 y 2023. Lo dicho, un all-in de los de Philadelphia. Van a por todas esta temporada.

Y digo esta temporada porque el futuro de los Sixers va a requerir de los mejores matemáticos y un ejercicio de sacrificio por parte de sus jugadores. Y es que, si, ’Philly’ va a ser un contender durísimo en estos ‘Playoffs’. Pero el futuro se torna enrevesado económica y salarial-mente. De ahí lo de los matemáticos. Porque al termino de esta temporada tres de sus titulares terminan contrato (Butler, el recién llegado Tobias y JJ Reddick) así como integrantes de la rotación como McConnell, Korkmaz y Amir Johnson.

6 renovaciones por delante en este verano. Dos de jugadores All-Star y uno de los mejores ‘role-player’ de la liga (clinc, clinc, caja) y tres jugadores de rotación. Que también son importantes en un equipo. Y os propongo algo ¿empezamos a divagar, a hacer hipótesis y nos creemos por un rato Elton Brand en su oficina de General Manager? ¿De acuerdo? Adelante entonces.

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1 de Julio. Da comienzo la agencia libre. Ya podemos empezar a negociar fichajes y extensiones de contrato a nuestros jugadores. Contamos con cerca de 57 millones libres. Empecemos. Primer turno, Jimmy Butler. El alero quiere escuchar ofertas, entre ellas la nuestra. Ha venido cobrando 20 millones por temporada, el proyecto le atrae pero quiere una mejora de contrato (por algo se sale de su player option) y pide cerca de 29/30 millones. Le pedimos un esfuerzo para sacrificar algo dinero y poder mantener el equipo. Lo conseguimos, Butler accede y firmamos un contrato de 3×86. Butler se mantiene en el proyecto. Nos quedan 29 millones para renovar a Harris y a Reddick.

Turno de Tobias Harris. Le llamamos y le preguntamos sus aspiraciones contractuales. Quiere un max-contract (30 millones). Y sino, algo cercano a ello. Tras varios días de negociaciones y con el resto de equipos merodeando a Harris, conseguimos que acceda a firmar un 3×81. Otros 27 millones que se nos van del espacio salarial. Solo nos quedan 2 millones para no entran en el impuesto de lujo. Ya hemos atado al Big-Four. Es la hora de renovar a Reddick.

Siguiente objetivo: retener a Reddick. Su valor como especialista no ha bajado a pesar del paso del tiempo. Renovarle va a suponer entrar en impuesto de lujo. Pero merece la pena. Su precio va a ser de entre 10-12 millones. Otro año a 11,5 millones. 9 millones de impuesto de lujo. El acuerdo se lleva a cabo y ya tenemos nuestro quinteto renovado. A excepción de Ben Simmons que eso será en el verano siguiente, pero va a requerir movimientos durante el verano y el curso siguiente para poder tener espacio.

Lo más duro ya casi ha pasado. Toca construir una rotación para completar el equipo. McConnell, Amir y Korkmaz. Pero ya estamos en el impuesto de lujo. A McConnell lo puedes renovar por 1.5 millones, más o menos cómo ha venido cobrando hasta ahora. A Amir se le puede extender un mínimo de veterano para completar la rotación (2.4 millones). Y tocará desprenderse de Korkmaz. 13 millones de impuesto de lujo. Pero el equipo renovado. Hasta que entre en juego la renovación de Simmons. Que ahí requerirá otro esfuerzo de matemáticas y traspasos para liberar espacio.

Dejamos de ser ya Elton Brand, que es bastante estresante. Los Philadelphia 76ers pueden conseguir mantener su quinteto de ensueño durante un año más, con el sacrificio salarial de Tobias Harris, Jimmy Butler y Reddick y meterse en impuesto de lujo.

La plantilla que ha formado en unos meses es escandalosa. Pero a simple vista y si nada cambia todo hace indicar que su duración será corta. Pero eso será en otro mercado, en otro tiempo y en otra temporada. Bastante tenemos con este ‘trade deadline’ como para pensar en los siguientes.

*PD: Las cifras de contratos y duración son pura hipótesis buscando ser lo más realista posible pero no tienen una base de información comprobada que las corrobore.

 

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