¿Pueden los Brooklyn Nets consumar la sorpresa?

A falta de un mes de competición, en la clasificación sigue arriba uno de los equipos por los que nadie apostaba a principio de temporada. Los Brooklyn Nets todavía están en plena reconstrucción después de haber quedado muy lastrados por el famoso trade de Garnett y Pierce, y esta temporada parecía ser una más en el proceso de los de Nueva York hasta conseguir volver a ser un equipo competitivo. En la base del proyecto, un D’Angelo Russell que no había terminado de explotar, junto a una grata sorpresa en el pasado Draft como Jarrett Allen con mucho que aprender y un sexto hombre de lujo: Spencer Dinwiddie.

El inicio de la temporada ya auguraba lo que se podría comprobar meses más tarde, ya que empezaron ganando 6 de los 12 primeros encuentros. Remando a favor del calendario consiguieron vencer a Detroit, Phoenix, Cleveland y New York Knicks, además de otras meritorias victorias ante Denver y Philadelphia. En el camino encontraron, además de una versión nunca antes vista de DLo, un nuevo pilar donde sostenerse: Caris LeVert. El de Ohio, junto con Russell, formó una temible pareja exterior con una media de tan solo 23 años.

Por desgracia, los dioses del baloncesto fueron crueles, y el 12 de noviembre, con tan solo 14 partidos de temporada regular disputados, LeVert sufría una espeluznante lesión en su pierna derecha que lo tendría apartado varios meses de la competición. La afición de Brooklyn, esperanzada y con la ilusión de nuevo a flor de piel, veía como las expectativas que tenía puestas en el equipo eran destrozadas por un mal apoyo sobre el parqué. Perdieron el maldito partido contra Minnesota, y solamente ganaron 2 de los siguientes 10 encuentros.

Tras la pérdida del que estaba siendo el mejor jugador de los de negro, salieron derrotados ante equipos con poco o nada que hacer en cuanto a expectativas como Memphis, Cleveland o Washington. Se iban hundiendo poco a poco en la tabla de la Conferencia Este, y los esfuerzos de Russell y Dinwiddie eran en vano. Sin embargo, el 7 de diciembre, D’Angelo Danté Russell decidió que ya había suficiente, y anotó 29 puntos para llevar a su equipo a una sufrida victoria en la prórroga ante nada más y nada menos que los Toronto Raptors de Kawhi Leonard.

Ese día despertaron los Nets, y decidieron que con o sin LeVert había que competir por la temporada. Encadenaron 7 victorias consecutivas y ganaron 9 de 10 partidos en ese periodo de tiempo para volver a meterse de lleno en la pelea por los Playoffs, justo a la par que se publicaba la noticia de que Caris LeVert podría volver a las pistas para el mes de febrero y disputar el final de la campaña regular (y tal vez la postemporada). Desde entonces han manejado a la perfección las rachas, ganando los partidos importantes y peleando todos y cada uno de ellos hasta el final. A lo largo de la temporada han decidido 22 partidos por 5 puntos o menos.

Las mejores noticias para los Nets llegaban en el mes de febrero, ya que a la vuelta de LeVert se sumaba la participación debido a la lesión de Victor Oladipo de D’Angelo Russell en el All-Star de la NBA. Russell venía promediando los mejores porcentajes de tiro de su carrera y superando por primera vez los 20 puntos por encuentro. Además, su faceta de líder lo había aupado hasta más de 6 asistencias por encuentro, de modo que su participación estaba más que justificada.

Encarando la recta final, el equipo todavía no parece tener un quinteto ideal más o menos claro para empezar sus encuentros, después de superar el periodo de lesiones e incertidumbre y reincorporar efectivos. Son imprescindibles Russell y Jarrett Allen, The ‘Fro debido a su pelo “afro”, junto con un Joe Harris que sorprendió a todo el planeta en el concurso de triples y está tirando por encima del 47% en tiros de 3. En las alas, Rondae Hollis-Jefferson y Treveon Graham alternan puestos con Allen Crabbe y el joven y descarado Rodions Kurucs, que disputó el partido de jóvenes promesas en el All-Star. Con estas combinaciones completan siempre quintetos físicos y equilibrados, con un gran ratio defensivo y trepidantes en ataque. En el banco, el siempre fiable Spencer Dinwiddie espera junto con el recuperado Caris LeVert.

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La aparición sorpresa de jugadores rindiendo por encima del nivel que se les esperaba, junto con el reencuentro consigo mismo de hombres como DeMarre Carroll o Allen Crabbe ha hecho que Brooklyn cuente con una plantilla envidiable, capaz de responder ante cualquier situación y muy acostumbrada a luchar por cada partido. Lo tendrán que hacer, ya que a falta de 15 partidos se encuentran séptimos en el Este, con un récord muy cercano al 50% de victorias (34-33) y tres partidos y medio por encima de la línea de corte. Normalmente, en la Conferencia Este ganar la mitad de los partidos significa asegurar la plaza de Playoffs, pero los Magic, Hornets y Heat les pisan los talones en la carrera por ocupar las últimas 3 plazas que permiten viajar al mes de mayo en la NBA.

Por delante, un calendario muy complicado de afrontar para llegar sanos y salvos a final de temporada. Del total de 15 partidos restantes, 10 son fuera de casa y tan solo 5 en el Barclays Center. La nota positiva en este balance es que los encuentros más importantes, contra Detroit Pistons y Miami Heat, que son rivales directos en la lucha por los Playoffs, los disputarán ante su público. Además, les resta una visita a Atlanta ante los Hawks y otra al Staples Center, donde se enfrentarán a unos Lakers en una carrera desesperada por alcanzar la octava plaza del oeste.

Entretanto, se las verán con 10 equipos metidos de lleno en la lucha por todo, y el miércoles 13 de marzo empezarán una durísima gira por el Oeste donde tendrán que medirse a Oklahoma, Jazz y Clippers en back-to-back, Kings, los citados Lakers y Portland Trail Blazers. Además, justo al regresar a la parte oriental del país visitarán a los Sixers, y después les esperan Celtics, Bucks por partida doble, Toronto e Indiana Pacers. En las dos últimas semanas de competición se tendrán que enfrentar a los cinco primeros clasificados de su conferencia.

Cerrarán los Nets la temporada en Brooklyn, ante un rival directo, Miami Heat, como hemos visto anteriormente, en un encuentro que puede resultar de vida o muerte para los de Kenny Atkinson. Para llegar al partido número 82 con posibilidades de poner los pies en la postemporada necesitarán el máximo esfuerzo de toda la plantilla, además de conseguir alguna heroica victoria contra equipos con mejor récord y aspirantes a todo. Hasta ahora se han mantenido impasibles al avance de la temporada, y siguen en puestos de Playoff. ¿Aguantarán los Nets el esprint final del calendario?

 

Imagen de portada vía Getty Images

Imagen vía Diario AS.

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