La diabetes no le impidió triunfar en el basket

Esta jugadora de las Baylor Lady Bears, ha tenido que lidiar con la la diabetes y todo lo que ello conlleva durante su práctica del baloncesto. Simples cosas – como recibir un golp

Baylor forward Lauren Cox (15) yells after making a basket and drawing a foul against Connecticut during the second half of an NCAA college basketball game Thursday, Jan. 3, 2019, in Waco, Texas. Baylor defeated No. 1 Connecticut 68-57. (AP Photo/Ray Carlin) ORG XMIT: TXRC112

Quiero ser un modelo a seguir para niños más pequeños e incluso también para los niños de mi edad que tal vez no tenían un médico que los animara a practicar deportes“. – Lauren Cox

 

Esta jugadora de las Baylor Lady Bears, ha tenido que lidiar con la la diabetes y todo lo que ello conlleva durante su práctica del baloncesto. Simples cosas – como recibir un golpe en los lugares donde se pincha insulina – ya es una gran desventaja sobre el resto. Simples cosas como recibir un golpes donde se pincha insulina y que duelan más de lo normal, ya es una gran desventaja que tiene ante otras deportistas.

Lauren tiene diabetes de tipo 1, y eso no le ha impedido jugar a un deporte tan físico durante 13 años de su vida. De hecho, eligió el baloncesto por delante del volleyball porque le gusta el juego brusco de la pintura. Algo bastante llamativo teniendo en cuenta lo dicho antes. La propia jugadora ha dicho: “En este momento, estoy acostumbrada“. Refiriéndose a los golpes que pueda recibir en los codos o rodillas por la insulina. Aún con esto en las espaldas, ha conseguido triunfar en la WNCAA y ser una de las caras de la liga.

Ella hace todo esto mientras revisa su nivel de azúcar en la sangre varias veces por juego“.  Esto lo dijo su entrenador, Alex Olson, dándole el mérito que se merece a una jugadora que está dominando la universidad.

Quien no conozca esta enfermedad, es de por vida y hace que el páncreas no puede producir suficiente insulina. Un motivo que la obliga a estar todo el día pendiente de su nivel de azúcar pasa saber la cantidad que tiene que inyectarse.

Como anécdota, Olson, el coach de Baylor, siempre suele decir: “¿Alguien tiene el jugo de manzana?“. Muy pendiente del estado de salud de Cox e intentar ayudarla en su dura rutina deportiva. De hecho, Lauren las ha obligado a cambiar las costumbres que tienen: “Siempre hemos tenido cosas dulces (como gominolas) para que las jugadoras las mastiquen para obtener energía, pero el jugo de manzana es nuevo para nosotros“.

Pero es una enfermedad que juega malas pasadas… “Lauren lo maneja bien, pero no siempre puede controlarlo. A veces (su nivel de azúcar en la sangre) hace efecto. Con diabetes, a veces haces lo correcto, pero aún así te castiga. Eso puede ser frustrante”, dijo Alex Olson.

Gracias a la tecnología Bluetooth, puede enviar sus números de azúcar a un dispositivo portátil que conecta un tubo a un puerto de infusión en la cadera. En los juegos, mete la bomba en el costado de su sostén deportivo. Luego lo mira cada vez que sale de la cancha.

 

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Una vez, en la escuela secundaria, su azúcar en sangre cayó mucho y tuvo una convulsión. Ella por suerte no recuerda esos momentos, porque cuando le falta el azúcar en el cuerpo se desmaya. Durante su carrera, ha tenido que tener mucho cuidado con la alimentación, algo de lo que ha sido muy consciente: “No puedo simplemente arrojar un montón de dulces en mi cuerpo, así que tengo que tener una dieta equilibrada“.

“Esto es algo que tendré que manejar por el resto de mi vida. Pero no tiene que ser debilitante. Lo más importante que la gente necesita entender es que no tiene que definirte. Lo controlo, no me controla a mí”, dijo la propia Lauren Cox.

Su carrera universitaria ha sido más que buena, sin que la diabetes le impida triunfar. Desde el 2017, en su primera temporada, estuvo en el mejor quinteto de novatas en la All-Big 12, además de ser la mejor saliendo desde la segunda unidad en la conferencia. En el curso sophomore empezó a destacar más, entrando en el mejor quinteto y siendo galardonada con premios individuales como el Katrina McClain Award Final Five. También fue la mejor jugadora defensiva de la All-Big 12.

En el 2019 firmó su mejor curso, ganando el premio Naishmith Defensivo de final de año, estando en el tercer quinteto All American y varias distinciones más. Aunque lo más importante es haber salido campeonas nacionales en el March Madness.

Por culpa de una lesión no ha comenzado el presente curso con su equipo, pero no ha tardado en coger buen ritmo. Tiene un promedio de minutos menor a las temporadas anteriores, pero las prestaciones en números siguen siendo buenas. Con 12.4 puntos, 8.1 rebotes, 3.6 asistencias, 2.3 tapones y 1.3 robos. Una vez más siendo una gran candidata a ganar premios defensivos de la temporada a pesar de jugar solo 20 encuentros. Además de haber ganado la Conferencia Big-12, siendo la décima consecutiva que ganen. Desde el 2011 no saben lo que es quedar segundas o más abajo en la temporada regular.

 

 

 

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