Semana a semana (#7): Cansados de perder

Algunos se han cansado de perder, algunos como los Knicks. Parece mentira viniendo de la franquicia más perdedora de este siglo. O quizás, James Dolan (dueño de la franquicia) haya pensado que no puede engañar más al personal con Fizdale, que necesita a otro pobre diablo que se quiera sentar en el, posiblemente, banquillo más complicado de la NBA. Porque esta última semana pasaron muchas cosas por las canchas de la liga pero sin duda la más reseñable es la salida de David Fizdale del equipo de Nueva York. Después de 21 victorias y 83 derrotas poca defensa puede uno efectuar a su favor. Menos aún viendo como los Knicks nunca han tenido un sistema claro con él; el trabajo de pizarra es muy deficiente durante los partidos y muchos de sus jugadores parecen hacer oídos sordos a sus comentarios. Pero dejar toda la culpa sobre los hombros Fizdale sería tan injusto como falso: la labor de la dirección de los Knicks ha sido aún peor que la del entrenador. Ahora lo analizaremos junto a los Lakers. Que en lo opuesto de la tabla (solo debajo de Giannis y sus Bucks) han salido muy vivos de una complicada semana lejos del Staples Center. Con estos dos temas comenzamos.

Adiós a la era Fizdale en Nueva York

Digámoslo alto y claro: estos son los Knicks más decepcionantes en mucho tiempo, y anda si hay donde elegir. Los knickerbockers cumplieron el curso pasado el ciclo ya conocido del fan de los Knicks: comenzaron con la enésima decepción la temporada y a los pocos meses volvió la ilusión ante una utópica llegada de agentes libres como Kevin Durant y Kyrie Irving, además del ilusionante Zion Williamson en un posible primer pick del draft. Nada de esto sucedió, porque nadie confía sus mejores años como profesional a dicha franquicia y porque no tuvieron la suerte de obtener el derecho a elegir entre todos los novatos en primer lugar. Este ya famoso ciclo se cumple cuando los de Dolan, tras comienzo de verano lleno de fracasos, terminan ofreciendo contratos de estrellas a medianías y formando una plantilla descompensada. Y tal que así fue. Sus dos estrellas, o eso dicen sus salarios, son Julius Randle y Marcus Morris. Dos jugadores que, por supuesto, nunca han demostrado lo suficiente como para merecer las llaves de un equipo. Algo que no les impide monopolizar cada balón que pasa por sus manos. Resulta complicado que un rookie tan prometedor como RJ Barrett pueda evolucionar lo que merece compartiendo plantilla con estos dos: jugadores con muchas condiciones pero poca inteligencia en cancha. Y Fizdale no arregló esto, principalmente porque no arregló nada.

Ha tenido durante meses a Mitchell Robinson, ha visto lo que es capaz de hacer y nunca ha sido para él una opción en ataque. Todo lo que ha aportado el pívot lo ha hecho de forma personal, sin esperar nada de nadie. Porque en defensa todos tienen claro lo dominante que puede llegar a ser pero en su equipo no le encuentran en la ofensiva sino en ocasiones contadas: cuando de la jugada no surge otra opción. Los Knicks podrían centrar muchas posesiones en jugar el pick and roll con Robinson y apenas utilizan este recurso. Casi todo lo que ha salido de estas jugadas (cuando las han realizado) ha sido positivo. Bien es cierto que, aunque aún muy de vez en cuando, las estamos viendo cada vez más a menudo. Pero sigamos dejando que Morris y Randle jueguen aclarados contra el mundo. Ahí sí que la responsabilidad es exclusiva de Fizdale, que la pizarra le cuesta aún hasta agarrarla. Mike Miller, último entrenador de los Westchester Knicks de la G League, se encarga ya de forma interina del banquillo de los Knicks. Debutó con derrota por la mínima ante Pacers. Y es que a este equipo hay que pedirle al menos que compita. Algo que ya han hecho con Fizdale este curso cuando han decidido defender.

Los Lakers de Anthony Davis

“Los Lakers han tenido el calendario más favorable y por eso están primeros”, decían muchos. No les faltaba razón. Los de Vogel empezaban la semana sabiendo que empezaba la cuesta arriba de la temporada regular: si el calendario les había ayudado para comenzar el curso con confianza, diciembre sería la primera prueba seria para determinar la valía del proyecto. Visitas a Denver, Utah y Portland; aún con la difícil situación actual de los últimos dos equipos, canchas sumamente complicadas para cualquiera. Y sacaron las tres victorias. Para acallar algunos comentarios y para auto convencerse de que aspiran a todo. Y mucha culpa de ello la tiene Anthony Davis. Durante todo el curso pasado se llegó a dudar de si AD merecía un intercambio por tantos jugadores, si realmente era capaz de mejorar la suma de potenciales de algunos como Brandon Ingram o Lonzo Ball. Pues no contestaré a la pregunta pero ofreceré una afirmación: Anthony Davis cambia la estructura de un equipo por completo. Los Lakers suman numerosos recursos en ataque y su presencia en esta zona no ofrece sino confianza a sus compañeros. Saben que en cualquier situación complicada le tienen a él como válvula de escape: bola a Davis y que invente. Y en defensa… Pocos interiores hacen evolucionar un sistema defensivo de la forma que él lo ha hecho. Capaz de defender a muchos exteriores, con piernas y manos rápidas; capaz de intimidar y dominar en la zona. Anthony Davis está siendo aún mejor de lo que muchos esperaban y es la razón de que los Lakers sean el segundo mejor récord de la NBA. Además, se compenetra a la perfección con LeBron James, quien está jugando los partidos de forma inteligente. Sabe el compañero que tiene en Davis y no se le caen los anillos por surtirle de balones. LAL vuelve a ser candidata a todo.

No echan de menos a Kyrie en Brooklyn

Los Nets con Kyrie han ganado 4 partidos y perdido 7; sin él el récord es de 8-3. Por lo tanto, podemos decir que las 12 victorias que ha alcanzado ya el equipo vienen más de la mano de Dinwiddie que de Irving. Y es que el nivel de Spencer ha recordado al de aquellos meses del curso pasado que le valió el gran contrato con el que hoy vive. Dinwiddie necesita la bola en sus manos para producir, es un jugón de manual. Con uno de los mejores primeros pasos de la liga en penetración se va y anota sobre cualquiera. Además, le gusta decidir finales, no le pesa llevar la manija de las posesiones importantes de los partidos. Y de estas ha habido muchas durante el comienzo de curso de los Nets. Es un hombre en el que confiar durante dichos momentos. Casi 24 puntos y más de 7 asistencias por noche en las ausencias de Kyrie Irving por lesión. Casi nada. Si Brooklyn se encontraba perdida a principio de la temporada, estos últimos partidos han vuelto a encontrarse. Cada día se parecen más a esos que sorprendieron hace meses por su juego fresco y divertido. Aquí no estamos diciendo que Irving empeora a los Nets, no nos atreveríamos a afirmar tal cosa. Lo que sí podemos es decir que sin él su juego se asemeja al del año pasado, algo a lo que están más acostumbrados. De momento los de negro están cada día más cómodos sobre el parqué y esperan a la pronta vuelta de Kyrie a las canchas. Quieren comprobar si de verdad juegan mejor sin él o tan solo ha sido el devenir de las jornadas la que ha hecho que se encuentren mejor como conjunto. Que no le quiten la bola de las manos a Dinwiddie, eso por supuesto.

Nadie se merecía más que Dinwiddie el, llamémoslo, honor de cerrar esta columna semanal. Aunque bien podrían haberlo hecho Clifford y sus Magic, que vuelven a ser tan peligrosos como el curso pasado, si no más. El entrenador de los de Florida sigue consiguiendo formar uno de los conjuntos más serios y sólidos de la liga; no son un rival al que querrías enfrentarte en un día de resaca. Hasta Jordan estaría de acuerdo. Otro candidato a cerrar la pieza podrían haber sido los Thunder. La sorpresa de la temporada. Con Chris Paul en tu plantilla es imposible no competir, que me disculpe por no confiar en ellos desde el primer momento. Y no queríamos cerrar el artículo con decepciones como Pelicans o Jazz. Estos últimos merecen un espacio la próxima semana porque han caído de una forma incomprensible. Les sirve como escusa el duro calendario que han vivido en las últimas semanas pero el juego ha empeorado notablemente. Pero dejemos algo de margen a Snyder. Si alguien es capaz de arreglar este desaguisado es él. Y hasta entonces, vamos a seguir cada noche al pie del cañón.

Ah, y se me olvidaba, como a muchos medios que cubren la NBA. MILWAUKEE BUCKS HA GANADO 14 PARTIDOS CONSECUTIVOS Y GIANNIS ESTÁ JUGANDO A UN NIVEL SUPERIOR AL DEL CURSO PASADO. Ahora sí, nos vemos en unos días, compañeros de madrugadas.

 

Lo positivo de la semana: Oklahoma City Thunder (2-1), Los Ángeles Lakers (4-0) y Orlando Magic (3-0)

Las decepciones: Sacramento Kings (1-3), Memphis Grizzlies (0-3) y New Orleans Pelicans (0-3)

 

Anteriormente:
Semana a semana (#1): El nuevo rey
Semana a semana (#2): Pasado, presente y futuro
Semana a semana (#3): Los inesperados
Semana a semana (#4): Ya estamos todos
Semana a semana (#5): Candidatos a todo
Semana a semana (#6): El MVP no baja el ritmo

Héctor Rosales

Uno que ve toda la NBA que puede y a veces escribe sobre ello. Otras veces se lo guarda.

Héctor Rosales

Uno que ve toda la NBA que puede y a veces escribe sobre ello. Otras veces se lo guarda.