Derrick Rose termina de saltar las alarmas en New Orleans

Los de Louisiana estaban atravesando una muy mala racha, llegando a acumular 8 derrotas consecutivas. Desde la victoria ante Phoenix Suns el 22 de noviembre, no han vuelto a conocer la victoria

Los de Louisiana estaban atravesando una muy mala racha, llegando a acumular 8 derrotas consecutivas. Desde la victoria ante Phoenix Suns el 22 de noviembre, no han vuelto a conocer la victoria. Un proceso de espera por Zion Williamson muy amargo. El proyecto tenía muchas expectativas, pero más allá de la explosión de Brandon Ingram no se pueden destacar muchas cosas. Han tenido un calendario que no ha ayudado, pero tampoco han sabido aprovechar los partidos más sencillos durante estas semanas.

En los enfrentamientos ante los angelinos o el bis contra Dallas Mavericks es normal que hayan acumulado derrotas, pero en el back to back ante los de Oklahoma fue la clave de la mala racha. En ambos encuentros tuvieron posibilidades de ganar, teniendo resultados muy igualados, pero finalmente se les escaparon de las manos. Una situación que les dejaba a perder con los de la ‘Ciudad del Motor’ para igualar a los neoyorquinos siendo la peor racha en activo. Un auténtico caos y que pone en las críticas a Jrue Holiday, de quien se esperaba más. En el debut de Paul George consiguió arruinarle la noche, pero hasta ahora la season no está siendo para ‘tirar cohetes’ en el escolta.

Los malos resultados tenían que llegar a su fin de alguna manera, e intentar ganar a los Detroit Pistons era un boleto de tren casi obligado a comprar. La presión es un punto que les puede afectar. Una vez viendo ya que van cuesta abajo puede costar mucho volver a subir. Una vez entrando en dinámica negativa es difícil volver a entablar una travesía dulce, por lo que encajar un 6 – 18 en el casillero no es agradable.

Después de enfrentarse contra los de Dwayne Casey, tendrían que verse contra rivales muy duros como los Milwaukee Bucks y los Philadelphia 76ers. Un motivo más para tener la necesidad que ganar como locales a los Pistons. Los siguientes duelos van a ser de visitantes, sumándose más razones para ganar contra Detroit jugando en casa. Si sigo buscando, podría acabar como la serie con ’13 razones’, pero mejor seguir con lo ocurrido.

Los Pistons – también por otro lado un escalón por debajo de playoffs y queriendo optar a la octava plaza – salieron medio dubitativos, incluso llegando a perder los primeros cuartos por diferencias mínimas. Alvin Gentry parecía que iba a encontrar el triunfo y cortar la racha, pero un 3Q arrasador de Detroit ponía las cosas muy complicadas. Aún les quedaban posibilidades, pero en los instantes finales iban a encontrarse con un nuevo destello del MVP más joven de la historia. Una jugada final de Derrick Rose serviría para poner la sentencia final para los Pelicans, quedando derrotados y con muchas posibilidades de encadenar 11 derrotas. Una acción decisiva, a la que el propio D-Rose respondería posteriormente con: “Nací para hacer esta mierda.

Una pequeña joya más que nos quedará en esta resurrección del Ave Fénix que hemos vivido con él.

 

El escenario que se queda para los de New Orleans es muy complicado, y es que las posibilidades de colarse entre los clasificados de playoffs cada vez son más dispersas. Desde que empezaron a no contar con Zion, el proyecto empezó a perder peso mediático, y con lo cual hype de los aficionados. Una franquicia que para bastante gente se incluía entre los candidatos a poder quedar octavos o séptimos antes de empezar el curso, pero se ha desinflado en cuestión de un 25% de la temporada transcurrida y empiezan a caer en el olvido. Una vez regrese Williamson, las cámaras volverán a enfocar para Pelicans, aunque quizá no sea este 2019/20 para reservarle dado que el año está casi perdido.

La buena noticia que tienen por ahora los ‘Pels’, a falta de renovarle, es que Ingram está jugando un gran baloncesto y que no tendrán solamente a Zion como principal atractivo. Dentro de lo malo, es algo a lo que agarrarse e intentar que pasen las semanas lo más rápido posible. Es cierto que si miras la plantilla con JJ Redick, Lonzo Ball, Josh Hart y compañía, no está tan mal para acumular estos resultados, pero la falta de química existe. El equipo se formó en el verano para complementar al novato, por lo que ahora mismo estamos viendo un ‘Plan B’ que se habrá empezado a poner en marcha desde la primera lesión que tuvo la posible futura estrella.

 

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