Semana a semana (#3): Los inesperados

Boston Celtics y Toronto Raptors, lo positivo (y tanto). Gordon Hayward y John Collins, lo negativo. Dos equipos que pocos esperaban que estuvieran en los más alto de la tabla y dos jugadores que desaparecerán de las canchas durante varias semanas. Hayward se fracturó un hueso de la mano tras chocar con un bloqueo de Aldridge. En el mejor momento de su carrera le vuelve a lastrar una lesión. Sin embargo, la mala suerte no es tanta; se perderá presumiblemente menos de un mes de competición. Podría haber sido peor. Otro caso totalmente diferente es el del pívot de Atlanta Hawks, John Collins. Después de la sanción de Ayton por el uso de diuréticos ilegales, le tocó a él. En su análisis destacó el uso de una hormona del crecimiento prohibida en la liga. Así, el amigo de Trae Young pasará fuera del parqué 25 partidos. Noticias nefastas para los Hawks, a los cuales les cuesta mucho vivir sin él. ¡Cómo para no echarle de menos! Y si le semana pasada prometimos hablar de Sixers, antaño el único invicto, hoy debería ser punto del día por ser parte de la historia tras ganar sus seis primeros partidos y luego perder los tres siguientes. Los Suns acabaron con su imbatibilidad y en su (complicada) rota por el Oeste no han levantado cabeza. Por cierto, no se nos debería olvidar el dejar un hueco para los de Arizona; tremendo principio de curso. Comenzamos, bola al aire.

Hay esperanza sin Kawhi

Y tanto que la hay. Solo en Boston pueden afirmar que están por encima de Raptors en la clasificación. La salida de Kawhi Leonard ha dolido, por supuesto, pero ahí no acababa el equipo campeón. Una estrella no puede ganar un anillo sola, y menos en la NBA actual. Y la ideología de Toronto el curso pasado no era Kawhi contra el mundo; aunque en muchos momentos de PlayOff así lo pareciera. Siakam, jugador revelación absoluto de la temporada pasada y segunda espada, ha tomado las riendas de la franquicia y ya es un jugador franquicia. Pero de la mano de Lowry y Vanvleet, claro. La intensidad que imprime Pascal al juego es una de esas razones que te mantienen vivo a altas horas de la madrugada. Ni la cafeína es tan efectiva. En Canadá están disfrutando de lo lindo. En el último partido de la semana se enfrentaron a los Lakers al completo sin Lowry no Ibaka. Misión imposible, pensaría alguno. O todos. Sin embargo, y tras salvar varios momentos en los que LAL podría haberse ido en el marcador, destrozaron a los angelinos en una segunda parte defensiva brillante. Bajaron el culo, cerraron el aro y disfrutaron de muchas transiciones. Y para eso pocos equipos más poderosos que los Raptors. Próxima estación: Clippers. Se ven las caras por primera vez con Kawhi tras su salida. Si salen con dos victorias de la ruta por la ciudad más poblada de California el chute de motivación va a ser complicado de bajar en muchas semanas. ¿Algún aspecto a mejorar? Marc Gasol, por ejemplo. Su aportación ofensiva está siendo casi nula y no participa más que en la rotación de la bola en el ataque estático (una de sus cualidades). El equipo necesitará que adquiera más responsabilidad como en los PlayOff pasados.

Pocos lo esperaban en Boston

Las salidas de Irving y Aron Baynes, al que las estadísticas no hacen justicia a lo que aporta en cancha, no eran compensadas para muchos con la llegada de Kemba Walker. El ex de Hornets ilusionaba, sí, pero quizás no para llegar a las cotas más altas de la liga. Porque los Celtics ya se estrellaron el curso pasado con esta misma plantilla y un jugador más consagrado como Kyrie. Sin embargo, Walker puede ser la estrella que necesitan en Boston. Porque no se busca un líder, ese es Marcus Smart, sino un jugador franquicia inteligente y capaz de gestionar el gran potencial que existe en el vestuario verde. La segunda parte contra Bucks fue un punto de inflexión; los Celtics no conocen la derrota desde el primer partido de la temporada contra Sixers. Smart cada día más intenso e inteligente en cancha, Grant Williams es uno de los mejores hombres altos que ha drafteado Celtics en mucho tiempo, Tatum mejora día a día sus recursos sobre el parqué y… hay que hablar de Jaylen Brown. Si ha vivido momentos de falta de confianza en sus aptitudes o en los que no se encontraba dentro de la rotación, ya han pasado. Danny Ainge tiene un tesoro gracias a no pujar finalmente por Anthony Davis. No sabemos hasta donde llegarán estos ‘nuevos viejos’ Celtics pero están haciendo disfrutar al Garden cada día. La ebullición del pabellón de Boston en las posesiones de mayor intensidad defensiva hay que sentirla. De momento todo es felicidad en territorio verde.

La ‘semana fantástica’ de Jokic

Que nadie se olvide de los Nuggets, o estos les volverán a sorprender. No pretendan sacarlos de PlayOff o que por el hecho de que existan nuevas plantillas en el Oeste el equipo revelación del curso pasado vaya a desaparecer por arte de magia. Eso no sucederá. La franquicia de Denver tiene un proyecto genial en su poder. La seriedad con la que son capaces de jugar complementa a la perfección con otras de sus cualidades como las transiciones y la capacidad defensiva de su rotación. Tienen una de las segundas unidades más competentes de la competición y eso es oro para un equipo que quiere luchar por todo en su conferencia. Y ahí sigue Nikola Jokic. Sin números, hasta ahora, tan impresionantes como los que cosechó hace meses pero con las ideas bien claras. En él se encomiendan los suyos cada vez que hay problemas de juego y ya es común ver al serbio salvar muy diferentes situaciones. Esta semana ha tenido que ejercer de héroe en dos ocasiones. Contra Sixers y Timberwolves. A Philadelphia les remontaron 20 puntos en un último cuarto espectacular y Jokic concretó la épica con una canasta ganadora. El contexto en Minnesota fue muy diferente. Los Nuggets no anotaron en los últimos 6 minutos de partido y así llegaron a la prórroga. Y como siguiendo un guion, la última posesión llegó a las manos de Jokic, que con una suspensión sin apenas equilibrio volvió a dar la victoria a los suyos. Nikola es un seguro.

Y hasta aquí la revisión de la tercera semana de competición. Unos días protagonizados por la primera actuación con más de 50 puntos de D’Angelo Russell en los Warriors, la elección del novato Paschall como jugador talismán de San Francisco hasta que vuelvan Curry y Thompson, la espectacular, y poco comentada, temporada de Giannis (de la que hablaremos sin falta la próxima semana), los Suns como proyecto muy serio de presente o los malos partidos de Sixers y Spurs, ambos con tres derrotas en los últimos siete días. El comienzo de temporada de Ja Morant o Tyler Herro necesita más atención, son los novatos que mejores actuaciones han cuajado hasta ahora. Y habrá que analizar a los Blazers, una de las claras decepciones del curso hasta el momento. Con un roster plagado de lesiones y un CJ McCollum más que irregular han perdido ya 6 partidos y, por supuesto, están en negativo. En el último partido de la semana ganaron en la prórroga a los Hawks pero volvieron a dar sensaciones de fragilidad en muchos lances del encuentro. Dame Lillard anotó 60 contra Nets (career high) en casa pero no fue suficiente para ganar, y eso sí que preocupa. Un punto positivo es Whiteside, que aporta mucho en la pintura. Aunque de sus fallos y carencias ya hablaremos en otra ocasión.

El curso no ha hecho más que comenzar y muchos equipos que ahora están en lo alto caerán, otros se estabilizarán y volverán a donde se les esperaba. Pero habrá algunos, los elegidos, que permanecerán luchando hasta el final sin que nadie espere nada de ellos. Y eso es lo que mueve esta liga. Como siempre, me despido hasta el próximo lunes, compañeros de madrugadas.

 

Sorpresas positivas de la semana: Indiana Pacers (3-1), Denver Nuggets (3-0) y Phoenix Suns (2-1)

Las decepciones: San Antonio Spurs (1-3), Philadelphia 76ers (1-3) y Portland Trail Blazers (1-3)

 

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Semana a semana (#1): El nuevo rey
Semana a semana (#2): Pasado, presente y futuro

Héctor Rosales

Uno que ve toda la NBA que puede y a veces escribe sobre ello. Otras veces se lo guarda.

Héctor Rosales

Uno que ve toda la NBA que puede y a veces escribe sobre ello. Otras veces se lo guarda.