Semana a semana (#2): Pasado, presente y futuro

LeBron James es el pasado y el presente; Luka Doncic, el presente y el futuro. Y en el presente, aunque ya pasado, se dio el que hasta ahora es el partido de la temporada. “Solo han pasado dos semanas de competición colgao”. Y así es. Habrá otros espectaculares, actuaciones para el recuerdo o más prórrogas pero la intensidad con la que jugaron Doncic y LeBron está destinada a PlayOff, no a lo regular de la temporada. James volvió a defender como hacía mucho no se le veía; un partido sacado de antes de la lesión. Lo hizo porque no podía dejar que aquel que le tenía por ídolo le pasase por encima. Doncic no se amilanó, ni mucho menos. Comenzó el partido destrozando a Lakers y moviendo a los Mavericks a su antojo. Sus compañeros crecen cuando está él en cancha, algunos parecen otros jugadores. Pero el tercer cuarto de Lakers lleva partidos siendo genial, principalmente porque cierran la defensa y comienzan las transiciones. Ahí fue cuando el encuentro se igualó y comenzó el Luka Doncic vs. LeBron James y Anthony Davis. Ganaron los de púrpura y oro porque Dallas defendió una jugada sin el cerebro instalado en el cráneo y los árbitros ayudaron a un Howard que está siendo la revelación. Pero eso es lo de menos, lo que queda es el doble triple-doble de los representantes del pasado, presente y futuro. Se volverán a encontrar, por el bien de todos. Pero LeBron y Doncic no han sido lo único reseñable esta semana en la NBA.

La lesión de don Stephen

Esto debería haber abierto la pieza pero no quería deprimirme aún más. Steph Curry está fuera de las canchas y seguirá así al menos 3 meses más. El base se rompió la mano en el partido contra Phoenix Suns; primera de muchas palizas que le van a endosar a los Warriors este curso. La maldición se instala en el nuevo Chase Center, que aún no ha vivido nada bueno, al menos en lo deportivo. San Francisco recibe a su nuevo equipo en medio de un alud de lesiones y pesimismo. D’Angelo Russell y Draymond Green junto a un roster de nombres G League; la nada. Y el último partido contra Hornets no lo jugador D-Lo ni Dray. E. Paschall, G. Robinson III, W. Cauley-Stein, K. Bowman y J. Poole. Con ese quinteto salieron los Warriors ante Hornets en uno de los peores partidos que se recuerdan en la historia reciente de la NBA. El talento brilló por su ausencia aunque los visitantes se encargaran de hacer candidato al MVP a Eric Paschall. Si los nuevos Golden State Warriors pueden ganar a un equipo es Charlotte, y si este último tiene un mal día en el tiro (como así sucedió). Sin embargo, ni así pudieron sacar la victoria. Se avecinan tiempos duros, sobre todo para esos aficionados que se han gastado miles de euros en abonos para ver a Curry y los suyos. Por cierto, ya llegan rumores de equipos que han preguntado por Russell, para que no desaproveche este curso. De las Finales NBA a luchar por no quedar últimos (o por intentar alcanzar esa plaza).

Hay que hablar de Celtics y Pacers

La semana pasada prometí hacerlo. Les dejé unos días más porque merecían tenerlos antes de que cualquiera vertiese juicios de valor sobre ellos. Unos habían cambiado a su jugador franquicia y los otros muchas de sus claves, además de seguir sin el suyo por lesión. Y estas jornadas les han venido que ni pintado, ambos conjuntos son los que más han crecido de una semana para otra. Los Bucks llegaron al Garden como favoritos, como siempre desde hace poco. Y la superioridad la plasmaron en la cancha. Siempre con distancias en el marcador superiores a los diez puntos hasta el descanso. La historia dio un vuelco a la vuelta de los vestuarios. Smart, con un partido para el recuerdo, los convenció a todos y empezaron a defender de una forma que los puede llevar a cotas muy altas. Grant Williams, apunten ese nombre. Ese tipo jugador que siempre ha sido amado en territorio verde. De su mano y de la del jefe de Celtics, Marcus Smart, van a llegar muchos momentos de efervescencia en el pabellón de Boston. Desde la defensa y el acierto ofensivo de Kemba, Tatum y Brown llegó la remontada y la victoria con más valor de lo que va de temporada. Desde ahí no han hecho sino crecer. Kemba, que empezó dubitativo, ya se está haciendo al puesto de estrella en Massachusetts.

Tiempo de Pacers. La primera semana de competición fueron una de las decepciones ya que no ganaron ningún partido ante rivales no excesivamente duros (Cavaliers y unos Pistons sin Blake Griffin). Todo ha cambiado y hay dos protagonistas en ello. Malcolm Brogdon y Justin Holiday. El primero es ahora mismo el mejor jugador de la plantilla y una de las incorporaciones más inteligentes del verano. Los Bucks van a perder mucho potencial sin él, es un recurso perfecto para cualquier equipo de la liga. Desatasca defensa y es capaz de anotar desde muchos rangos diferentes. Además, es un recurso interesante en defensa. Promedia más de 20 puntos por noche y toma las manijas del equipo en momentos importantes. Holiday es el base suplente del equipo pero el único puro que tiene el roster. Es imprescindible y lo demuestra en cancha. Mueve al equipo y se mueve él mismo sin demostrar la juventud salvo en aspectos positivos. T. J. Warren es otro nombre a seguir, de su mano llegan gran parte de los puntos del equipo. Es un anotador nato y eso es siempre oro en la NBA. En Indiana han vuelto a la senda de la victoria tras un mal comienzo: terminan la semana 3-3 e ilusionados.

El Rockets-Heat como descripción de ambos equipos

Miami Heat humilló a los Rockets desde el primer minuto de partido. Los de Texas salieron sin presión defensiva, un término que no suelen querer escuchar hasta pasado enero, y se lo hicieron pagar. En el primer cuarto Miami ya ganaba de 30 puntos, increíble. Los de Jimmy Butler pasaron por encima en todos los aspectos: defendieron mejor, movieron la bola en ataque de forma más eficiente y tuvieron más ganas de ganar el partido. Eso último quedó claro desde el salto inicial. El partido no tuvo historia porque quedó visto para sentencia desde el primer cuarto, Houston nunca supo bajar de los 20 puntos de diferencia y los Heat no iban a permitir que eso pasase. Es solo un partido de temporada regular pero deja bien claro en dónde se encuentran ambos equipos en este momento. Los Heat son un conjunto sólido y que será difícil de derrotar para todos los equipos de la liga. Butler haría competitivo a un equipo de barrio; ha encajado a la perfección en esta plantilla. De Adebayo hablaremos más adelante, merece más tiempo y análisis. Los Rockets aún no lo tienen claro, y menos lo van a tener si James Harden continúa fallando más de 10 triples cada noche y lanzando en posiciones tan malas. Sus porcentajes son tan preocupantes como sus decisiones de tiro. La próxima semana volveremos a hablar de él y de su aptitud desde el triple, se merece unos partidos más antes de recibir puñaladas. Contra Miami nadie estuvo bien, eso por delante, pero Russell Westbrook fue el peor. Pérdidas por malas decisiones, pésimo desde el tiro y sin proponer nada decente en ataque. Un partido es un partido. Sin embargo, ha sido una semana mala para Rockets, perdieron contra los aún más irregulares Nets y después la hecatombe en Miami.

Y hasta aquí le semana de NBA. “¿Y no vas a hablar de Trae?” Ojalá no tuviera que hacerlo. Ojalá no se lesionara más, ni él ni nosotros nos lo merecemos. Y sus Hawks no solo no lo merecen sino que no se lo pueden permitir. Sin él no pueden ganar partidos porque es el todo del equipo. Aun teniendo buenos jugadores y a John Collins, sin la visión de Young, la forma de atraer la atención de los rivales y su actitud el equipo pierde personalidad y juego. Un equipo es peor sin su estrella, nadie se lo hubiera imaginado. No le falta mucho para volver, le esperamos impacientes. Y a Cam Reddish. El novato aún no ha demostrado nada y en Atlanta necesitan que crezca. Y, ahora sí que por último, tengo que mencionar a los Spurs y a los Sixers. Casi me avergüenza no haberles dado pábulo anteriormente. Los de Philadelphia son los mejores y los únicos invictos. Su poderío físico es alucinante, ganan los partidos porque los rivales ni se acercan en este aspecto. La semana que viene prometo que tendrán su lugar destacado. Por otro lado, Popovich vuelve a hacer lo de siempre. San Antonio, siempre estable y siempre en positivo. Aunque perdieran contra Lakers en el duelo por el liderato del Oeste, han sacado victorias de valor como ante Blazers. Son ese equipo al que nunca quieres enfrentarte y Dejounte Murray ha vuelto para quedarse y hacernos disfrutar.

Cuánto ha cundido esta semana de NBA. Nos vemos en la próxima, compañeros de madrugadas. Tal que así se despidió Embiid de Towns hace unos días.

 

Sorpresas positivas de la semana: Indiana Pacers (3-1), Boston Celtics (2-0) y Phoenix Suns (2-1)

Las decepciones: Brooklyn Nets (1-2), Houston Rockets (2-2) y New York Knicks (1-3)

 

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Semana a semana (#1): El nuevo rey

Héctor Rosales

Uno que ve toda la NBA que puede y a veces escribe sobre ello. Otras veces se lo guarda.

Héctor Rosales

Uno que ve toda la NBA que puede y a veces escribe sobre ello. Otras veces se lo guarda.