Newsletter NBA #1 – Una jornada histórica
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Qué día, eh. Los PlayOff nos habían traído alguna sorpresa como siempre, que si una actuación jordanezca de Luka Doncic, los Jazz poniendo contra las cuerdas a los Nuggets en unos duelos legendarios entre Donovan Mitchell y Jamaal Murray y hasta algunos 4-0 dolorosos como el que le metía Boston a Philadelphia. Una primera ronda al uso tras muchos meses sin baloncesto; un placer. Entonces la policía volvió a disparar a un negro en Estados Unidos, esta vez en Wisconsin.
La burbuja se creó para evitar al coronavirus y así poder jugar “tranquilos”. Era la única forma de continuar una temporada NBA que había sido pospuesta meses atrás por el maldito COVID-19. Sin embargo, el virus no era lo único que ocupada la agenda norteamericana durante aquellos días. El asesinato de Breonna Taylor primero y de George Floyd después, ambos a manos de la policía, encendieron el grito, una vez más, de la comunidad negra. Muchos jugadores de la NBA participaron en las protestas y manifestaciones pidiendo justicia social.
Cuando se planteó la solución de la burbuja, fueron muchos los jugadores que dudaron. Querían protestar, querían ayudar en lo que pudieran al movimiento Black Lives Matter y estar encerrado en una burbuja no parecía la mejor forma para ellos. La NBA le prometió que podría servir como altavoz para la causa: camisetas con mensajes anti-racistas, mensajes en la propia cancha de juego… Además, la posibilidad de poder hincar la rodilla y levantar el brazo durante el himno de Estados Unidos en señal de protesta.
Hasta aquí todo correcto y realizado. Pero la realidad suele no ser tan idílica como lo presentado en un papel o lo dicho con anterioridad. Las cadenas a veces no emitían el momento del himno para así evitar ver las protestas o cortaban a jugadores hablando sobre el movimiento y protestando. Aunque en general la NBA actuara tal como prometió, es entendible que algunos jugadores pensaran que no estaban haciendo todo lo que estaba en su mano; que las acciones que estaban realizando en la burbuja quizás no ayudaban a cambiar nada. Y entonces llegaron los 7 disparos por la espalda a Jacob Blake.
Cuando parecía que el ambiente y la tensión que generan los PlayOff monopolizaban la atmósfera de la burbuja, la muerte de Jacob Blake, en Wisconsin, volvió a sacar a la palestra las dudas de los jugadores. ¿Estaban haciendo lo suficiente, como ellos mismos se habían prometido, para luchar contra el racismo? ¿Eran unas camisetas y un mensaje sobre el parqué suficientes? Para algunos no, y George Hill y sus Bucks lo tuvieron claro. Y es que aunque fueran los Celtics y Raptors, ambos ya clasificados para segunda ronda, los que estuvieron días debatiendo si no jugar el primer partido que enfrentaría a ambos, la franquicia de Milwaukee (de Wisconsin) sería la que terminaría adelantándose.
Nos tomó por sorpresa a todos: Orlando Magic se encontraba en la cancha ya calentando para el partido cuando se enteraban que lo que iba dar el pistoletazo de salida a una jornada histórica. Los jugadores de Milwaukee Bucks se negaban a salir a jugar. Querían boicotear el partido como protesta por la muerte de Jacob Blake y lo consiguieron. La plantilla de los Magic terminó apoyando la decisión y no quería obtener la victoria en el caso de que la NBA decidiera dar por perdido el partido a sus rivales. A la protesta se unieron escalonadamente Thunder, Rockets, Lakers y Blazers. Los equipos que jugaban el jueves.
Era un jaque para la NBA, pero la organización en ningún momento dejó tirados a los jugadores. Si lo hubieran hecho quizás estaríamos escribiendo textos muy diferentes. Si la organización no apoyaba a los jugadores no se iba a jugar más, y aunque lo hiciera, todo estaba en el aire. Los fantasmas de un posible ‘lockout’ aparecieron después de años de bonanza para la liga. Jugadores que querían irse a casa a participar en las protestas de forma activa, como aseguró Nick Nurse (entrenador de Raptors) y otros que no tenían claro lo que hacer. Lo que sí sabían es que estaban enfadados y querían hacer algo. Se convocó una reunión esa misma noche a la que estaban invitados todos los jugadores de la burbuja.
Histórico, por supuesto. Qué reunión. Nos hubiera encantado escuchar a los jugadores, emocionados, enfadados con el racismo sistémico que lleva su país viviendo desde antes de su propia creación. Y allí estaban Chris Paul y André Iguodala, presidente y vicepresidente de la Asociación de Jugadores, capitaneando un debate que tuvo de todo. Estuvieron los entrenadores, aunque se terminaron yendo para que los jugadores hablaran “sin trabas”, tal como recomendó Patrick Beverley. Hasta pasaron los árbitros a presentar sus respetos. Pero lo que hubo, sobre todo, fue charla. Opiniones de todo tipo y discursos emocionados. Comenzaron la reunión con una videoconferencia con la familia de Jacob Blake y la terminaron molestos y sin la sensación de haber llegado a un acuerdo. Los periodistas de la burbuja, con fuentes dentro de la reunión, nos avisaban que todos los equipos habían votado continuar los PlayOff mientras que Lakers y Clippers eran los únicos que no querían.
¿Kawhi y LeBron querían irse? A algunos les parecía raro. Minutos más tarde saldría una información que rezaba que para ambos jugadores no era una opción no terminar los PlayOff. Qué informaciones tan contradictorias, ¿no? Bueno, hay que entender que los periodistas no estuvieron en ningún momento de la reunión, claro. Y aún así informaban de muchos detalles que ahí dentro sucedían. Es decir, algunos jugadores (desconocidos para nosotros) se lo contaban desde dentro. Eso lleva a que algún interés secundario, como la imagen de X jugador o equipo, pueda terminar en informaciones sesgadas o contradictorias entre sí. Por ello, era mejor esperar para encontrar en el enfriamiento del tema la cordura. Una información decía que LeBron James había sido clave para que los Clippers y Lakers abandonaran la reunión tras la votación, otra que el jugador de Lakers no había hablado en toda la reunión. Este es solo un ejemplo.
La primera reunión no sirvió para decidir nada y a la mañana siguiente tuvieron otra. Esta vez sin apenas filtraciones en vivo pero con conclusiones mucho más firmes que horas antes: iban a jugar los PlayOff. Eso sí, querían que los dueños de las franquicias y la NBA gestionaran un plan firme para luchar de forma real contra el racismo y por la justicia social. Los jugadores tomaron la decisión teniendo en cuenta que en caso de no continuar, el CBA (convenio colectivo) se habría roto, bajaría el cap de salarios del curso siguiente por las pérdidas y muy posiblemente la liga hubiera entrado en otro lockout.
Esto llegó a ser una partida de ajedrez. Lo sigue siendo aunque ya la NBA no está en jaque. Todo sigue moviéndose en una línea muy fina pero ha llegado la calma tras la tormenta. O la calma entre tormentas. Todo depende de lo que suceda en la burbuja en los próximos días, pero también fuera. ¿Debían los jugadores haber cancelado definitivamente los PlayOff y no lo hicieron por temas económicos? ¿Es mejor continuarlos y haber dejado estos dos días como un aviso de lo que puede llegar a suceder si no cambian las cosas? Muchas preguntas y muchas respuestas posibles. De momento, lo único seguro es que Adam Silver es de lo mejor que le ha pasado a la organización recientemente. Ni una decisión en caliente. Calmado y reconciliador, no ha dejado de apoyar a los jugadores en sus decisiones. Aunque claro, si no lo hubiera hecho… la que se hubiera liado.
Ver el apoyo que tuvo el parón por parte de antiguos jugadores, entrenadores… leyendas, y de la gran mayoría del ambito deportivo, habla de lo necesarias que son acciones como estas. Los discursos emocionantes de figuras como Chris Webber o San Mitchell se explican sin necesidad de añadir ni una palabra. Son muchos los jugadores de la NBA que han vivido actos racistas y todos han sido partes de una sociedad a la que le queda mucha lucha por delante para eliminar el racismo de sus raíces más profundas. Todo aporta, aunque algunos piensen que estas decisiones no ayudan a cambiar nada. Lo que sí que no ayuda es quedarse quieto y no intentarlo. Démosle valor a lo que han hecho estos jugadores, aunque se haya quedado en dos días de parón. Y a las jugadoras de la WNBA, que con mucho menos salario y un calendario muy apretado, decidieron unirse a la protesta.
Historias destacadas en la NBA
El comunicado de los Milwaukee Bucks
Un momento histórico en el mundo del deporte y de la sociedad, habiendo sido la inflexión de que el resto de competiciones estadounidenses. El equipo se unió para decir unas palabras que dieron la vuelta al mundo:
Full statement from the Milwaukee Bucks: pic.twitter.com/jjGEyVcCmB
— Milwaukee Bucks (@Bucks) August 26, 2020
Falta otro tipo de apoyo de los gobernadores
Los dueños de las entidades deportivas se han mostrado a favor de los atletas, pero hay una corriente de pensamiento que no solamente debería quedarse en palabras sino utilizar también su dinero y poder para la lucha activa por la justicia social.
LeBron James y su cambio de posición
Según informó Yahoo! Sports, la estrella de Los Angeles Lakers de la noche a la mañana tuvo un cambio de pensamiento cambiando de estar en contra de seguir jugando a creer que lo mejor es continuar con la temporada.
La importancia de Michael Jordan
Dado su indudable estatus en la liga, poder contar con el ’23’ de los Chicago Bulls en las reuniones que determinarán los siguientes pasos de la NBA es algo que no tiene precio. Se mostró muy cercano a Chris Paul y Russell Westbrook para conocer los intereses de los jugadores.
