Los Hawks dentro de un bucle negativo

La franquicia de Georgia lleva sin ganar un partido desde el 15 de noviembre. Una racha que seguramente se vaya a ampliar a 10 perdidos consecutivos después de la visita a los Houston Rockets de mañana domingo. El calendario ha sido horrible y las lesiones no les han permitido jugar a un buen nivel durante las últimas semanas, pero eso no es excusa para dejar de competir de la manera que lo han hecho. En estos encuentros, a pesar de la dificultad, se han borrado de la mayoría. Las dos visitas al Staples Center o el viaje a Detroit acabaron prácticamente a mitad del último cuarto – incluso la de Clippers por 49 puntos mucho antes -.

La intensidad que había desaparecido, contra los Indiana Pacers anoche regresó por momentos, pero sin ser suficiente para acompañar a los 49 puntos de Trae Young. Las habilidades del base son incuestionables. El talento lo tiene, eso no se puede negar, pero, ¿está haciendo mejor a lo suyos?. La confianza que parece haber desaparecido en los compañeros puede ser algo peligroso de cara al futuro. En momentos se ve como Trae no pasa la pelota cuando tiene varias alternativas, y espera a agotar bote para darla y que se la devuelvan. Una dinámica peligrosa y que puede generar una caída de moral importante. Es solo un tramo de temporada y quizá no sea tan alarmante, pero hay antecedentes. En la universidad de Oklahoma le ocurrió algo parecido.

En las manos de Young se encuentra la mayoría del balón en los momentos importantes. Un error que viene desde la directiva, que se vio incapaz en verano de firmar a agentes libres que complemente bien la plantilla. Un ejemplo claro son los Phoenix Suns, que de acumular talento joven y sin amoldarlo con veteranos de los que aprendan no salían del fondo de la clasificación. Las llegadas de jugadores como Ricky Rubio o Aron Baynes fueron determinantes para los buenos resultados. ¿Esto por qué?, pues muy sencillo, porque Devin Booker no tendría que ser el artífice de todo.

No debemos olvidar que Trae es muy joven y se encuentra siendo uno de los jugadores de la liga con más uso de pelota. Es un super-clase, de eso no hay dudas, pero sigue siendo un chaval que no lleva aún 100 partidos en la liga. El peso que tiene en sus hombros obliga a que pueda derivar en varias situaciones, siendo más negativas que positivas:

En las defensas rivales se acabará dando con la tecla para reducir sus prestaciones, dando por hecho que no suele colaborar con los compañeros salvo necesidad o estar claramente en una posición clara de tiro el compañero. Esto puede generar desconfianza en jugadores como Cam Reddish o De’Andre Hunter, quienes se han sumado como nuevos diamantes en bruto al proyecto. En un entorno de trabajo siempre conviene sentirse importante y no ser un ‘becario’ que se encarga de las sobras del jefe.

En la franquicia son quienes tienen la voz y voto para decir quien juega más y quien lo hace menos, quien tiene más importancia y quien menos, por lo que deben de pisar el freno con Young. La capacidad de ser un jugador generacional existe, pero ya sabemos el tópico de las plantas y el agua: ‘Cuando riegas mucho una flor se muere, aunque el agua sea buena, en exceso nada lo es‘. Una frase que le aplicaría a los Hawks para que empiecen a razonar que no son un proyecto contender y no tienen que explotar al máximo a Trae. El concepto desarrollar y el concepto utilizar como estrella no pueden ir de la mano, aunque pueda parecer que si por sus estadísticas.

En la corta carrera de Young no hemos visto de lo que es realmente capaz, simplemente unos números inflados de tirar 20 tiros por encuentro. Sin ir muy lejos, James Harden se tira 24 de media y ha sido muy cuestionado por eso. El escolta de los Rockets es un MVP de la liga que solamente ha tirado ese volumen de tiros superior a 20 en estas últimas temporadas. ¿Otro ejemplo más claro aún?, Devin Booker nunca ha tirado 20 veces de media en una temporada. Es un buen momento para ponerle pausa a lo que planean en Atlanta con Trae y reflexionar sobre como querrán enfocar su progreso.

 

#EntraEnLaZona

Manu Fresno

Fundador y director.