13/06/2019

Butler, Thibodeau y el karma

Cuando pensamos en un jugador que todo el mundo quiere tener en su equipo debe recoger unas características parecidas a las siguientes: Ambición a la hora de sacar lo mejor de los compañeros, garra a la hora de competir siempre dando lo mejor de sí, no tener miedo de caer en el camino pero siempre con buen sabor de boca… Y realmente son muchas más las que se podrían añadir pero creo que se resume más rápido con un nombre y un apellido: Jimmy Butler.

Este jugador que creció en Houston sin una figura paterna y fue abandonado por su madre a una edad muy temprana ha sabido lo que es sufrir antes de llegar al éxito, ha sabido lo que es vivir en el infierno antes de llegar a tocar el cielo con la punta de sus dedos.

La dura infancia que vivió Jimmy es algo fundamental para entender como se ha forjado un carácter de hierro y con una personalidad, aunque a alguno le sorprenda, muy parecida a la de Michael Jordan. Desde niño cuando no tenía hogar e iba de casa de un amigo a casa de otro amigo semana tras semana se le notaba que tenía algo especial en su forma de ser. No quería ser una molestia para las familias que le abrieron las puertas de su casa y desde que tenía otro sitio para hospedarse se iba muy agradecido por los días bajo su techo.

Hasta el High School no fue cuando conoció a un amigo que le cambiaría la vida al acogerle en su casa y acompañarle hasta convertirse en el mejor jugador de su categoría. Una gran proeza pero que no fue suficiente para que le llegaran ofertas de NCAA y tuvo que buscarse el pan en el baloncesto texano hasta que por fin le llegó la llamada de Marquette, la que fue su universidad y dónde tuvo varios problemas de rol.

En sus dos primeras temporadas como universitario salía desde el banquillo con promedios muy bajos de alrededor de 5 puntos por encuentro. Los primeros pasos de Butler en el baloncesto podían ser pésimos a nivel de protagonismo pero nunca perdió la fe en seguir progresando poco a poco hasta conseguir un hueco en el quinteto titular del equipo. La Conferencia Big Est tuvo el placer de ver de primera mano como surgía la figura de un joven que solo pensaba en comerse el mundo.

En 2011 llegaba el momento soñado por Jimmy, tocaba declararse elegible para el draft de la NBA con la duda de si aparecería entre los seleccionados, aunque teniendo muchas esperanzas en salir al menos en los últimos puestos. Comenzó el draft y empezaron a salir nombres: Kyrie Irving en el pick 1º para Cleveland Cavaliers, Kemba Walker en el pick 9º para Charlotte Bobcats, Kawhi Leonard en el pick 15º por Indiana Pacers y traspasado a San Antonio Spurs… Mientras Butler esperaba que saliera su nombre pero sin mucho nerviosismo en el inicio de la velada. Con el transcurso del evento se estaba apunto de finalizar la primera ronda sonando el nombre de Cory Joseph en el pick 29º para los Spurs. Justo en ese instante fue cuando sonó la flauta: “With the pick 30º, the Chicago Bulls select Jimmy Butler from the Marquette University“.

WhatsApp Image 2019-01-20 at 23.00.jpg

La mítica franquicia de Jordan había seleccionado a un chico por el que no mucha gente apostaba y que se ha terminado por convertir en un auténtico talento del baloncesto mundial. Si hubiera que describir con una frase a Jimmy no podría ser otra que: “La pasión por lo que haces te hará entender que los límites solo son mentales.

Ya como jugador NBA, debido al Lockout de 2011, solamente disputó 42 partidos en los que no le dieron la oportunidad de estar en pista ni la cifra de 10 minutos de media por encuentro. ¿Se volvía a repetir la situación?, pues sí, ya como universitario supo lo que es no tener un papel protagonista en la obra, pero como ya hizo en Marquette tocaba demostrarle al guionista que los personajes estaban mal repartidos.

En la Summer League siguiente anotó más de 20 puntos de media y le demostró a los Bulls que tenían que confiar en él, que tenían un diamante en bruto. Pero había una persona en la franquicia que no le quería en el proyecto, ese era Tom Thibodeau.

El entrenador quedó retratado cuando tras la lesión de Luol Deng fue Butler quien ocupara la posición de titular en los playoffs donde consiguió un gran rendimiento, una demostración de lo que es este jugador y, sobre todo, ganarse a la afición de Chicago que poco a poco se iba enamorando de un jugador muy diferente al resto. Este escenario llevó a que el equipo le ofreciera renovar su contrato, aunque la oferta no fue muy elevada e hizo que Jimmy la rechazara confiando en si mismo. Ese último año que le quedaba antes de convertirse en agente libre era un punto de inflexión en su carrera y él lo sabía.

En la temporada 2014/15 fue cuando explotó el verdadero Butler que todos conocemos a día de hoy. En ese curso fue llamado para participar en el All-Star y fue condecorado con el premio al jugador más mejorado. Su ambiciosa apuesta de no aceptar la oferta que le habían ofrecido le salió a las mil maravillas. Desde ese año se convirtió en uno de los referentes de la liga y fue cuando le traspasaron a los Minnesota Timberwolves a cambio de piezas de futuro con las que los Bulls se embarcarían en una reconstrucción.

Una vez en los Wolves tocaba un reencuentro con ese entrenador que le había puesto la cruz antes de tiempo durante su estancia anterior en la franquicia de Illinois. El karma actuó sobre Thibodeau y le demostró que uno de los momentos en los que más equivocado ha estado fue cuando dudó de Butler.

 

Continue Reading

30/05/2019

La noche que cambió la NBA: “The Malice at The Palace”

El año 2004 nos regaló una de las mejores rivalidades en temporada regular y playoffs, una vuelta a la época de oro. Los Indiana Pacers y los Detroit Pistons, que eran conocidos por su increíble despliegue defensivo luchando de manera intensa cada rebote y defensa hombre a hombre. Por el lado de los Pacers teníamos […]

19/05/2019

La maldición histórica de Los Angeles Clippers

Hay casos en la historia del deporte, que muchos no se atreven a relatar. Franquicias que no encuentran la clave para ganar. Que la polémica los persigue donde sea que vayan, este es el caso del ahora llamado “mejor equipo de Los Angeles”, si hablamos de los Clippers. Sin embargo, al momento de su fundación en Nueva York con el nombre de Buffalo Braves tuvo momentos muy oscuros y se llegó a considerar la peor franquicia en la historia de la NBA. Hoy te contamos cómo ha sido el calvario para la franquicia Angelina en lo que va de su historia.

Bob McDoo, el rookie del año en 1972

Siendo el jugador mas valioso del año en la NCAA, llego a la NBA para tener su debut y no decepciono. Fue rookie del año en las grandes ligas, en donde promedió los 30 puntos por partido en sus primeras 2 temporadas con los Buffalo Braves. Tras ello, se lesionó y tuvo que ser traspasado en una apuesta de la franquicia, también de Nueva York, los Knicks. Posteriormente su lesión fue extinguiéndose y McDoo terminaría siendo 5 veces All Star y 1 MVP luego de su salida.

Buffalo Braves y su mítica temporada de 1976

En la temporada de 1976 fue donde las cosas empezaron a verse de color negro para aquella exitosa y prometedora franquicia. Para empezar, despidieron al entrenador que los llevó a tres temporadas consecutivas a la post-temporada, gracias a “Dr. Ramsay” por su gran talento en el banquillo. Un grave error, ya que para mala suerte de los Braves de Buffalo, la siguiente temporada, Ramsay seria contratado como entrenador por los Blazers de Portland. Y con la cual acabo ganando un campeonato para la ciudad y la franquicia. Mientras, los Braves tendrían un récord desastroso de 30-50 al termino de la temporada. Iniciando la sequía más grande registrada en la NBA que duraría 15 años sin ver una serie de playoffs (tomando en cuenta el cambio a nombre de Los Angeles Clippers).

Moses Malone traspasado por un fiasco en el draft

El draft de 1976 era una oportunidad única y valiosa para la franquicia pero por malas decisiones, dejaron ir a uno de los mejores jugadores de aquella época. Moses Malone fue traspasado a Braves por el pick número 1 de ese draft y una cantidad fuerte de dinero. Únicamente jugó dos partidos en Buffalo Braves y fue traspasado a los Houston Rockets. El traspaso fue a cambio de dos rondas del draft de los siguientes dos años. Malone terminaría su carrera siendo 12 veces All Star, 3 MVP de la liga y con un puesto en el salón de la fama gracias a los Rockets de Houston.

Bernard King y Walter Davis

Nombres a su disposición pero que nunca fueron elegidos por la franquicia. Combinados tienen diez apariciones como All Stars de la NBA y un rookie del año para Walter Davis. En su orgullo y desesperación por ver resultados a corto plazo, los Clippers optaron por elegir a novatos sin ninguna cualidad en especial.

Fueron alrededor de 5 años de horribles elecciones de draft para los Buffalo Braves los cuales, posteriormente, cambiaron su nombre a San Diego Clippers. ¿Borrón y cuenta nueva? Todo lo contrario, la maldición continuó.

Charles Barkley y el draft de 1984

Increíble, es la palabra que describe como dejaron escapar la oportunidad de oro de construir un equipo alrededor de el ‘gordo’ Charles Barkley. Cambiando su selección del draft número 1 del  año 1984 por un jugador mediocre. Por poner en tesitura lo que dejaron pasar los Clippers, Charles Barkley terminó su carrera siendo 11 veces All Star y el MVP de la temporada 1993.

Bill Walton y un contrato por 7 años

Bill Walton entró a los Clippers con un campeonato de NBA, por desgracia para los Clippers. Walton llegó con unas lesiones en los pies que eran casi imposibles de recuperar para poner a flote al equipo, estuvo fuera 2 temporadas a pesar de poseer un contrato de 7 años con la franquicia para al final jugar únicamente 102 partidos.

Seis años seguidos con el pick 1 del draft

Así como lo lees, los Clippers llegaron a tener frente a sus narices el pick 1 del draft pero el destino volvió a jugar en su contra. En 1982 dejaron ir a Dominique Wilkins por Terry  Cummings que únicamente jugo 2 temporadas con ellos. Un año después dejaron escapar a un futuro 3 veces campeón de NBA, Byron Scott por Norm Nixon que se quedó con los angelinos por tres temporadas.

En 1984 fue algo para no creer, dejaron ir John Stockton por la selección 14. Para terminar embarrandola en 1986 con un futuro exaltado al salón de la fama Chris Mullin y miembro del Dream Team.

El cambio a Los Angeles y la era de las lesiones

Para cuando los Clippers llegaron a Los Angeles, la maldición estaba en su máximo esplendor. Una vez pisaron el Staples Center, sus estrellas del draft y veteranos sufrieron lesiones que terminaron con sus carreras. ¿Recuerdas a Bill Walton? Una vez salido de Clippers llegó a Boston y se convirtió en el sexto hombre del año en su primera temporada en los Celtics. En el año 1998, la gerencia decidió apostar por Michael Olowokandi en la noche de los novatos y el tiempo le confirmó como uno de los peores jugadores seleccionados en el número uno del draft. Tras él salieron jugadores que la franquicia dejó pasar como Vince Carter, Paul Pierce o Dirk Nowitzki. Mala decisión.

Para finalizar esta catastrófica historia, nos vamos a este siglo. Eric Gordon llega al Staples Center y sufre durante su estancia con los angelinos graves lesiones. “The Blake Show” como era conocido Blake Griffin en 2009, en el ultimo juego de su pre-temporada, para seguir aumentando el maleficio se desgarra los músculos de una de sus piernas.

Y que decir de Chris Paul y DeAndre Jordan. Ellos dos junto a Blake construyeron uno de los equipos más atractivos de ver en los últimos 10 años. Desgraciadamente, la serie que se dejaron perder contra los Houston Rockets en playoffs terminó de confirmar lo que para muchos ya es cuento viejo, los Clippers eran el equipo con más mala suerte de la NBA.

 

 

 

Continue Reading

12/04/2019

Echando de menos

Sentarse a mirar el atardecer asumiendo que se va otro día más y que ello no es tan solo en sí el mero acto de ver como se pone el sol. Es sentarse a ver como empieza agotarse una etapa, corta en este caso, como son los días. Breves espacios de tiempo, que marcan el […]

07/04/2019

Harold Olsen: una leyenda desconocida

El pasado sábado se celebró la rueda de prensa en la que fueron anunciados los miembros de la clase del 2019 del Hall of Fame. El acto se dio en Minnesota, horas antes de que diera comienzo la Final Four masculina de la NCAA. Pero hoy no vamos a hablar de ningún miembro de este […]

04/02/2019

El último vuelo de Air Canada

Hace 21 años, en 1998, se presentaba en la NBA una nueva compañía aérea. Su único y suficiente miembro, Vincent Lamar Carter Jr., o Vince Carter a secas. Apareció ese año, como si la liga necesitara de él, justamente cuando se retiraba (por primera vez) de las pistas otra aerolínea histórica, tal vez la mejor de la historia: Air Jordan. El contrato de Carter venía avalado desde North Carolina, donde los Tar Heels habían podido disfrutar de él durante tres temporadas en las que fue elevando sus estadísticas como si de un despegue se tratase. Debe ser tierra de altos vuelos Carolina del Norte ya que, curiosamente, Jordan también acudió a esa universidad.

 

Entre ambos nos han regalado los momentos más memorables de los concursos de mates del All-Star. Desde el salto desde el tiro libre con la lengua fuera de Jordan en el 87 hasta el mate dejando hasta el codo dentro de la canasta de Carter en el 2000. Las caras de Shaq y Jason Kidd lo decían todo. Estábamos ante uno de los momentos y de los jugadores históricos e inolvidables del baloncesto mundial. Un físico privilegiado, unas capacidades atléticas al alcance de muy pocos. Y Carter las ha aprovechado para cumplir 42 años en la mejor liga del baloncesto mundial.

 

El pasado 26 de enero, Vinsanity entraba en un selecto club. Por si su mérito baloncestístico no ha sido suficiente (8 veces All-Star, Rookie del Año en 1998, y 2 veces All-NBA), se colocó entre los 6 jugadores más veteranos en jugar en la liga. Los 6 que han soplado 42 velas en una cancha NBA. Por delante tiene a Nat Hickey y Kevin Willis, que cumplieron 45 y 44 respectivamente, a Robert Parish con 43 y a Dikembe Mutombo, con 42 y 300 días. Toda una leyenda de la liga como Kareem AbdulJabbar, que se retiró con 42 años y 6 días, ya se ha visto superado por Carter.

Fue apodado Air Canada por los tremendos vuelos hacia el aro durante sus primeras temporadas en Toronto Raptors, la franquicia canadiense que, sin embargo, no fue la que lo eligió en el Draft. Carter fue la quinta selección de la lotería de 1998, pero los Golden State Warriors decidieron que preferían contar con Antawn Jamison, otro talentoso producto de los Tar Heels de North Carolina y compañero de nuestro ágil protagonista, e intercambiaron sus derechos con los Raptors.

De este modo, el de Florida recaló en la franquicia que lo consagró como estrella de la liga. En su temporada de novato consiguió el “Rookie Of The Year”, y la temporada siguiente estuvo tanto en el All-Star como entre los tres mejores quintetos de la temporada. Un jugador con sus condiciones, que además anotaba un 40% desde el triple y era inteligente en la cancha lo tenía todo para triunfar. Durante esa temporada, la de su explosión como superestrella, promedió 25,7 puntos por encuentro, añadiendo casi 6 rebotes, 4 asistencias y algo más de un robo y un tapón por encuentro.

Se convirtió en el jugador franquicia de Toronto, la cara más reconocible del baloncesto en Canadá. Allí, junto a su primo Tracy McGrady y unos veteranos Dell Curry (el padre de Steph y Seth) y Charles Oakley, entre otros, consiguió llevar a los Raptors a sus primeros Playoffs como franquicia, y lo repitieron por tres temporadas consecutivas, aunque no consiguieron superar la segunda ronda en ninguna de las tres. Tras la marcha de McGrady en la temporada 2000-01 hacia Orlando, Carter tuvo que emplearse más a fondo en la anotación, y es por esto que consiguió los mejores números de su carrera, con 27,6 puntos por partido.

Pasarían cuatro campañas más en las que Carter fue perdiendo ilusión en el proyecto de Toronto, hasta que en el año 2004 decidió que su etapa allí había finalizado y encontró cobijo en los New Jersey Nets, donde lo esperaban Richard Jefferson y Jason Kidd para formar un trío exterior temible. Aun así, se toparon en varias ocasiones con los Miami Heat en Playoffs, donde un joven Dwyane Wade lideró a los de Florida junto con la poderosa pareja interior formada por Udonis Haslem y Shaquille O’Neal.

Tras esas dos etapas, las más brillantes de su carrera, ya con 33 años, se marchó a jugar a su estado natal, Florida, con los Orlando Magic. Nunca más volvería a superar los 20 puntos por encuentro, y el avión que tan rápido había despegado iría poco a poco descendiendo para el aterrizaje. Tras su corto paso por los Magic, pasaría un año en los Suns de Phoenix, tres en Dallas y otros tres en Memphis, ejerciendo ya de mentor y figura con galones y experiencia a medida que su cuota de minutos descendía año tras año.

En la campaña 2016-17, ya contando cuatro décadas de vida, volvió a jugar casi 25 minutos por encuentro con los Grizzlies, pero su producción, claro está, ya no era la del joven Carter. En la actualidad, viste la camiseta de los Atlanta Hawks en el que puede ser su último año como jugador de baloncesto. Juega en una franquicia repleta de jóvenes, algunos ni siquiera habían nacido cuando Carter llegó a la liga, como Trae Young, y otros como Kevin Huerter apenas podrían tenerse en pie. Se rumoreaba que los medios de comunicación de Atlanta le habían ofrecido un puesto de trabajo, y tal vez por eso acudió a conocer la ciudad y encandilar a sus aficionados. Carter ya no viaja en avión, sino en moto, pero sigue siendo un icono de la liga. Uno de esos grandes iconos que, pese a haber jugado unas Finales con Orlando junto a Dwight Howard en 2010, se retirará sin un anillo de campeón en su mano. Lo que sí tiene asegurada es una plaza en el Salón de la Fama y en nuestros corazones.

mavs-vince-carter-motorcycle-ride-me-nba-funny-facebook-2012-jokes
Carter, con su característico gesto de motocicleta. Imagen vía NBA.com.

 

 

Continue Reading

07/12/2018

“El mejor partido de la historia”

Un 5vs5, donde todos los egos, venganzas personales, etc, se tenían que sacar ahí. El verdadero partido para ver quien era el mejor.

1 8 9 10
Translate