Opinión | ¿Qué debe hacer Charlotte?

En la franquicia de los Hornets ha salido una noticia hace unos días de que su futuro dependía de las decisiones que tomaran en el mercado. Antes del trade deadline

En la franquicia de los Hornets ha salido una noticia hace unos días de que su futuro dependía de las decisiones que tomaran en el mercado. Antes del trade deadline tienen que elegir si mover piezas o quedarse ‘con lo puesto’. ¿Cuál es el camino que deben de seguir en este equipo? Algunos de nuestros chicos te dan su opinión:

Jako (@Jalekal)

En Charlotte debe primar la paciencia. No tienen prisa. Ni deberían tenerla. Se preveía un primer año muy duro de la ‘era post-Kemba’, pero los resultados han arrojado una realidad muy diferente. Durante muchas semanas los Hornets fueron equipo de playoffs y el reciente bache de resultados no empaña ni mucho menos el rendimiento del equipo durante el curso.

Devonte Graham ha servido de paño de lágrimas tras la salida de Walker, Terry Rozier ha comenzado a equiparar sus números al contrato firmado en verano (ojo, descendente en cuanto a salario) y los Malik Monk, Miles Bridges, P.J. Washington y compañía no superan los 22 años de edad. Este tiene que ser el núcleo sobre el que crecer y construir. En las próximos dos temporadas, los Hornets verán liberados más de 75 millones de dólares con los contratos de Biyombo, Williams, Hernángomez y Kidd-Gilchrist, expirings este verano, y de Batum y Zeller, que finalizan el que viene. Una dilatada masa salarial que deberán usar con cabeza y sentido pues de ello dependerán los resultados del próximo proyecto.

De momento, ha salido a la luz un posible interés por Andre Drummond. A sus 26 años, el pívot tiene mucho que ofrecer y encaja a la perfección en Charlotte, tanto a nivel de sistema como de necesidades. Si los Hornets pretenden mover el mercado antes del 6 de febrero, el actual center de los Pistons debería ser el objetivo. Y quizá el único, al menos hasta el verano. Ir más allá supondría caer en la precipitación y poner en riesgo el futuro del equipo.

Santi (@SantiiB03)

Sinceramente la situación en Charlotte me parece un poco a la que sufrió Nets en estos años. No consiguen reaccionar hace varias temporadas, además de ser un contenedor de contratos tóxicos. Con Nicolas Batum, Bismack Biyombo, Marvin Williams, entre otros, ocupaban salarios parecidos a las de unas super-estrellas, cuando su nivel no se acercaba ni de cerca. Es por ello que Kemba Walker nunca tuvo un equipo competitivo a su lado, el dinero ya estaba invertido y nadie quería traspasos. Aun así, dentro de todo lo negativo, pueden sacar provecho de jugadores jóvenes que no están en el radar de muchos. El caso más claro, es el de Devonte Graham, quién es el jugador referente actualmente. Además, tienen picks para elegir, otra cosa buena que les ayuda para empezar a reconstruir.

Es muy bueno el futuro para Charlotte, eso sí, para dentro de 2-3 temporadas. Para suerte de ellos, Biyombo, Williams, y Kidd-Gilchrist finalizan contrato. Entre los 3, se ahorran un total de 45 millones aproximadamente. De igual manera, aún se mantienen con Zeller y Batum por una temporada más. Aun así, este muro que no podían atravesar ya se está acabando, por lo que esperemos que Michael Jordan y Kupchak tienen que tomar buenas decisiones.

En conclusión, deben seguir como hasta ahora, desarrollando talentos como Graham, Rozier o Washington, compitiendo a su 100%, y esperar a que sus contratos finalicen, así, pueden empezar a buscar una nueva identidad y proyecto.

Manu (@Maanuf96)

Ahora mismo, estar en un territorio de ‘tierra de nadie’ no es nada malo para los Charlotte Hornets. Desde la salida de Kemba Walker lo que se esperaba es que fueran de los peores de la NBA. Por ahora, las posibilidades de playoffs existen y quizá den una sorpresa colándose en la octava plaza. Algo que sería un plus añadido a su reconstrucción, puesto que su plantilla es muy joven y con potencial de mejora.

En el caso de realizar algún movimiento antes de cerrar el mercado, bajo ningún concepto deberían de tocar a ningún miembro de la young core. Han podido formar rápido un proyecto de cara a los próximos años con la adquisición de Terry Rozier III y la explosión de Devonte Graham. Además de que tienen unos buenos complementos jóvenes para construir con ellos y el resto de chavales que lleguen vía draft. El problema es que la mayoría de sus contratos son tóxicos y pocas franquicias los querrían, por lo que a estás alturas de la película poco pierden por mantenerlos hasta que finalicen. No merece la pena perder rondas del draft o jóvenes por conseguir piezas que no te aseguren dar guerra en los playoffs. La mayoría de los jugadores aún son inexpertos, por lo que necesitan desarrollo antes de verse en series a vida o muerte.

 

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