David Stern, el hombre que hizo posible la WNBA

David Stern, el hombre que hizo posible la WNBA

07/06/2020 0

Es muy probable que cuando hablemos de David Stern lo hagamos de una de las personas más influyentes en la historia del baloncesto sin haber sido vestido de corto en las canchas o en los banquillos. Junto a James Naismith son personas que han tenido que estar en sus respectivos momentos para que ahora mismo disfrutemos del baloncesto como lo hacemos.

Por parte del profesor canadiense poco hay que añadir, pero Stern fue el encargado de elevar a la NBA hasta la élite de por deportes y fue fundamental para que la WNBA exista a día de hoy. En Estados Unidos no se tendría la misma conceptualización de la pelota naranja sin él. Y con ello, su influencia que ha llegado a todo el mundo.

Este año el baloncesto femenino ha dicho adiós a dos de las figuras que más lo han defendido. Primer fue David en enero, habiendo sido el hombre que creía que las mujeres tenían el potencial para tener su propia liga de élite. Luego, Kobe Bryant quien de alguna manera estaba siendo la extensión en el tiempo de lo que empezó Stern. Sin dudas, unos meses más que difíciles de encajar.

Aún así, el legado de Stern y Bryant en la WNBA se mantendrá prácticamente por siempre. En el caso de Kobe, al haber sido la gran estrella que confío en las mujeres para llegar a ese nivel de juego. Por el lado de David, siendo el principal encargado de la formación de la liga en los años 90’s.

En 1984, cuando el comisionado llegó a la NBA, tuvo un impacto enorme. Fue el arquitecto del baloncesto moderno y quien puso el punto de inflexión para que las estrellas crecieran de forma mediática para expandir la liga.

Después de una década haciendo crecer el baloncesto en los Estados Unidos, le tocó ejercer un cambió en el paradigma al haberse ganado el oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Un triunfo que fue vital para que Stern se haya convencido ciegamente de que había calidad suficiente en el país para formar una competición de primer nivel. Además de que haber ganado el oro masculino de 1992 y viendo el impacto de Michael Jordan fueron otros factores determinantes para que Stern lo haya tenido tan fácil con el respaldo de una organización de primer nivel.

A mediados de los 90’s, la WNBA no fue la única liga femenina que se creó. La diferencia es que tener el apoyo de la NBA detrás hacía que la ventaja estuviera del lado de nuestros protagonistas. El factor del apoyo de David fue realmente el principal diferenciador que tuvieron con su competencia. Incluso jugadoras de fuera del país veían desde lejos la cultura que se creaba en la WNBA y decidieron dar el salto para hacerla aún más grande. Como el caso claro de Lauren Jackson en el 2001.

Con el paso de los años, cada vez la liga se ha posicionado mejor en cuanto a lo económico y ha servido para que miles de jugadoras consigan un sueño que antes era imposible como dedicar su vida plenamente a un deporte y que este les sirva para no tener que depender de otros trabajos. Fue un gran paso para la profesionalización del baloncesto femenino.

Por otro lado, esta gran apuesta de Stern fue clave a la hora de motivar a las niñas a que se esfuercen por conseguir llegar a vestir una camiseta de la WNBA. En el caso de Diana Taurasi o Tamika Catchings, han hecho saber que ellas en su infancia eran fans de estrellas de los Chicago Bulls o Los Angeles Lakers. La posibilidad de hacer fan de una mujer era complicado, dado que el nivel de visibilidad que tenían era mínimo.

Esto fue otro gran cambio de implementó Stern, dado que aplicó la misma fórmula que hizo con Magic Johnson o Larry Bird. La construcción de una liga competitiva era determinante para conseguir atraer al público, y lo consiguió gracias nombres como Cynthia Cooper o Sheryl Swoopes que tenían ya rodaje en el extranjero antes de comentar la WNBA.

Su firme compromiso con los deportes femeninos se adelantó a su tiempo y ha brindado innumerables oportunidades para las mujeres y las jóvenes que aspiran a jugar baloncesto“, aseguró Cathy Engelbert confirmando esto último. La manera que tuvo de cambiar los patrones que estaban instaurados en el deporte trascendieron hasta aumentar mucho más su leyenda.

Aunque conseguir esto no fue fácil para David, dado que fue una estructura que hizo desde cero. Estaba el apoyo de la NBA, pero no podía permitirse jugar con el dinero de una liga que seguía desarrollándose hasta ser lo que es ahora. Por lo que tuvo que buscar equipos, patrocinios y contratos televisivos para poder completar el plan trayendo a jugadoras que consiguieran subir el estatus de manera rápida. Algo para lo que el apoyo de la Junta de Gobernadores de la NBA dio un gran impulso.

Cuando supe que la NBA estaba involucrada, tomé mi decisión rápidamente: iba a la WNBA sin importar qué pudiera ocurrir” , dijo Teresa Weatherspoon, quien fue una de las pioneras en convertirse en estrellas femeninas en el baloncesto norteamericano.

Val Ackerman, como primer presidente de la WNBA, también es muy consciente de la importancia que tuvo el mítico comisionado de la NBA para que su liga pudiera crecer: “Sin la visión y el compromiso de Stern, la liga no habría despegado. Era el autor intelectual, y la WNBA estaba realmente en línea con su visión sobre cómo se entrelazan los deportes y la sociedad”.

En estos días que se viven ahora en los Estados Unidos. Este último apartado que era tan vital para Stern ha quedado comprobado que ha echado raíces en la WNBA. Una liga que siempre ha estado luchando por la igualdad y se ha mostrado como un gran ejemplo para el resto. Eso buscaba David y no hay dudas de que las jugadoras han sabido mantener ese concepto hasta la actualidad. No hay dudas de que Stern estaría muy orgulloso de Natasha Cloud y otras figuras que han alzado su voz en contra de las injusticias.

 

#EntraEnLaZona

Manu Fresno
La magia ocurre sobre el parqué, solo soy encargado de narrarla.
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