El alcance de los números de Ricky Rubio

En Arizona no terminaron el año de la mejor forma posible. En las últimas semanas, tuvieron una racha negativa de 7 derrotas consecutivas que les hizo empezar a caer en la clasificación. Un proyecto que iba encaminado a consolidarse en playoffs, pero que no ha tardado en caer. El sol de Pheonix estaba subiendo a lo más alto, pero parece que como el propio ciclo del día tenía que caer muy rápido.

Entre el 12 y 28 de diciembre, perdieron varios encuentros claves en la pelea por estar en la octava plaza, o por encima. Tanto Memphis Grizzlies, San Antonio Spurs – en la prórroga -, Portland Trail Blazers y Golden State Warriors fueron superiores a los Suns, y estos empezaron a perder autoridad en la tabla de posiciones.

Desde esa pequeña crisis, no han vuelto a conseguir estabilidad en sus resultados. De hecho, no ganan 3 partidos seguidos desde los primeros 5 de la competición. Un dato que hace empezar a creer que lo visto durante esas primeras jornadas fue una ilusión de un equipo que pueda competir en la Conferencia Oeste. La victoria ante Sacramento Kings y la venganza contra los de Oregón les dieron un suspiro para arrancar el 2020 con otra mentalidad. Una primera cita contra los Angeles Lakers les obligaba a ello para poder llegar a la altura de dar guerra en el Staples Center.

Los angelinos les vencieron, y se venían partidos contra rivales a los que se habían medido días atrás. En esta ocasión, los de Memphis les volvieron a derrotar, pero los de Sacramento dieron la vuelta a la tortilla para llevarse ellos el buen sabor de boca. ¿Qué es lo peor de esto? Muy sencillo, la mayoría de los que les han derrotado durante los últimos 30 días han sido rivales directos – sumando a Oklahoma City Thunder que también les ganó aunque se encuentre un escalón por encima ahora mismo -.

Entre todo es mar de malas vibraciones, hay un marinero que intenta poner rumbo. Ricky Rubio ha firmado unos últimos partidos a un nivel de dirección de juego exquisita. Incluso, en los primeros 5 partidos de enero ha promediado más asistencias que puntos. Una estadística que se suma a un Devin Booker en pleno auge anotador.

Los números del base han sido – en el principio de enero – de 8.6 puntos, con unos muy malos porcentajes en el tiro. En los lanzamientos de campo está en 32.5% con 8 intentos por encuentro, mientras que en los triples baja aún más con 28.6% en menos de 3 intentos. Una ausencia de efectividad de cara al aro que ha sabido suplir repartiendo balones al resto. En asistencias, su promedio baja de las más de 10 que firmó en diciembre hasta 9.2, pero sigue siendo una buena cifra. Ante los Angeles Lakers, Sacramento Kings y Orlando Magic, el español registró más asistencias que puntos.

En lo que sigue igual Ricky es en las recuperaciones, con una media de 1.6 en este tramo que analizamos. Una cifra que le ha servido, junto a las asistencias, para ser el séptimo jugador más rápido de la historia de la NBA en llegar a 4.000 asistencias y 1.000 robos en su carrera. Algo que puede parecer poco, pero si lo han conseguido tan pocos a lo largo de tantos años, por algo será.

 

El margen que tienen con puestos de playoffs, por ahora no es demasiado, siendo momento de recuperar la intensidad de las primeras semanas. La mala situación ha hecho que contenders se interesen en sus piezas – como los Angeles Clippers con Aron Baynes -. Un motivo extra que les obliga a empezar a carburar los motores de nuevo antes de que se desmantele el proyecto antes de tiempo.

El equilibrio que aporta Rubio a esta plantilla debe de volver a reinar. Aunque por parte del base también tiene que reencontrarse con el lanzamiento por el bien colectivo de la plantilla. A todo esto tenemos que sumar que ahora va a ser padre. Una situación que, en casos como Fred VanVleet, les ha hecho aumentar sus prestaciones. ¿Veremos esto con el base?

 

#EntraEnLaZona

Manu Fresno

Fundador y director.