Sonido de sables en los pasillos del Madison Square Garden

Un verano de pesadilla. Así puede describirse lo vivido por los New York Knicks antes de comenzar la temporada ya que, primero, recibieron el portazo en toda la cara de sus dos agentes libres soñados: Kyrie Irving y Kevin Durant, y segundo, el jarro de agua fría del pick #3 en el Draft por lo que perdían a Zion Williamson.

Lo malo es que los Knicks parece que no han despertado aún de esa pesadilla porque, apenas 10 partidos de temporada regular y ya están sonando el sonido de sables por los pasillos del Madison Square Garden. Al propietario de la franquicia, James Dolan, parece que se le acaba la paciencia cada vez más pronto y ya están saltando a los medios noticias filtradas de manera interesada sobre que las cabezas de David Fizdale, entrenador, y Steve Millls, presidente, están cerca de ser cortadas en caso de que la situación deportiva del equipo no cambie en actitud y número de victorias.

El pasado domingo, los Cavaliers apabullaron a los Knicks en el MSG por 87-108 y las imágenes de un equipo entregado que ha arrojado la toalla han preocupado mucho a los fans por lo que Dolan está determinado a tomar algún tipo de decisión sobre Fizdale y/o Mills antes de que las miradas e indignación de los fans se vuelquen sobre él.

Lo primero que hizo Mills tras el partido fue dar una rueda de prensa donde, si leemos entre líneas, responsabiliza a Fizdale de los resultados.

Obviamente no estamos contentos con donde estamos ahora mismo. Pensamos que el equipo no está jugando al nivel que esperábamos. Tenemos que hacer un mejor trabajo entre todos para que se pueda ver en la cancha el tipo de juego que esperábamos al inicio de la temporada.

Todavía creemos en nuestro equipo técnico y en los jugadores con los que hemos configurado esta plantilla. Somos conscientes de que aún no hemos jugado al nivel que podemos.Tenemos que encontrar el camino para competir en cada partido. Eso es responsabilidad de todos y queremos decir a los fans que nosotros tampoco estamos contentos con los resultados pero que mantenemos nuestro compromiso para dar la vuelta a esta situación.

Justo después, Fizdale subió a la tarima para ponerse delante de los medios y asumir toda la responsabilidad por los resultados obtenidos hasta ahora.

Las informaciones hablan de que Mills está convenciendo a Dolan de que Fizdale es el principal responsable de la situación, que el equipo montado tiene calidad suficiente para competir a mejor nivel del que lo está haciendo ahora, pero Dolan no se ha quedado quieto y ha hecho que sus más allegados suelten el rumor de que está intentando convencer a Masai Ujiri, el arquitecto de los Raptors campeones, de que acepte su oferta para ocupar el puesto de Mills al frente de las decisiones deportivas de los Knicks.

La situación no pinta nada bien (una vez más) en Nueva York. ¿Quién caerá primero?