¿Fue un espejismo lo ocurrido en Orlando?

Nikola Vucevic, que a sus 28 años parecía dar el salto de ser un gran jugador a una estrella. Se convirtió por primera vez en All Star y está experimentando un pequeño bajón en sus estadísticas en la actual temporada. Si bien es cierto que tan solo se han jugado nueve partidos y es muy pronto para preocuparse en Orlando. Quizás comiencen a cuestionarse el contrato que firmó este último verano. Hablamos de un contrato descendente por 100 millones en 4 años, lo que significa que este año cobrará 28 del centenar que le corresponde. Es decir la cantidad más alta, por lo tanto los Magics esperan su mayor rendimiento ahora mismo, ya que la clasificación a playoffs de la temporada 2018/19, luego de 7 años, hizo que se apueste fuerte por este núcleo de jugadores.

Terrence Ross y el ya mencionado, Vucevic, se unieron a Aaron Gordon como la base del proyecto por al menos los siguientes 3 años (a la espera de lo que pase con Evan Fournier). Los tres han bajado su rendimiento. Terrence Ross ha pasado de 15’1 puntos por partido a 8’3 y de 38% desde la línea de tres a 19%. Aaron Gordon de 16 puntos a 13’7, de 7’4 rebotes a 5’9 y de 35% de tres a 26%, lo que explica el 3 – 6 en el récord de su equipo. Algo que no es tan alarmante debido a que el año pasado tuvieron un comienzo similar. Todo este ambiente negativo puede llevar a que haya conflictos o desconfianza.

Uno de los aspectos que genera incomodidad en los despachos de Orlando es la sospecha de que su pívot rinda a un gran nivel únicamente en el último año de su contrato. Esta no es la primera vez que pasa. Ya en la temporada 2014/15 tuvo lo que fue hasta ese momento su mejor año. Firmó 19’3 puntos por partido, 10’9 rebotes por partido y tirando con un 52% desde los dos puntos. Esto le significó una extensión de 48 millones por 4 años, a partir de ahí no alcanzó en ninguna otra temporada estas estadísticas hasta la 2018/19, cuando también se encontraba en último año de contrato.

Y como recordaremos fue All Star con 20’8 puntos por partido (más alto en su carrera), 12 rebotes por partido (más alto es su carrera), 3’8 asistencias por partido (más alto en su carrera) y 1’1 tapones por partido (más alto en su carrera empatado con su marca en 2015/16 y 2016/17).

 

Una de las posibilidades es que Steve Clifford, coach de Orlando, le dé más minutos al joven Mo Bamba, drafteado en 2018. Ya sea para darle un toque de atención al pivot montenegrino para que este reaccione y vuelva a su mejor nivel. O simplemente para apostar por los jóvenes. Quizás renunciando un poco a la idea de competir. Claro está que esta decisión llegaría mucho más adelante en un supuesto caso donde los playoffs queden muy alejados. La realidad es que al interior de 2’13 proveniente de la universidad de Texas se le están dando incluso menos minutos que la temporada pasada. Y eso es mucho decir ya que ser un pick número 6º y tener un promedio de 16’3 minutos por partido es realmente sorprendente.      

Difícil panorama tiene por delante Orlando debido a que solo cuenta con Khem Birch (además de los ya mencionados) en la posición de center. Sus alternativas se limitan al despertar cuanto antes de sus 3 o 4 jugadores más influyentes. Si bien el Este no tiene el nivel de equipos del Oeste, se encuentran muy igualados los 4 o 5 equipos que luchan por esa octava plaza.