Isaiah Hartenstein hace un llamamiento a la NBA

El interior de Oregón ya tuvo la oportunidad de estar en la primera plantilla de los Rockets. En la temporada pasada tuvo 28 partidos, pero sin una gran relevancia. Un jugador que ya ha destacado en la G-League y que tiene recorrido en el viejo continente. Es muy joven, pero las circunstancias de la vida le llevaron a vivir en Europa y práctica el baloncesto allí durante su estancia.

En el 2008 su familia se mudó a Alemania, lugar donde su padre jugaba profesionalmente. Sus primeros pasos europeos fueron en el MTV Gießen, en donde militó hasta que su padre cambió de equipo. Este nuevo cambio le llevó a estar en las filas de las categorías inferiores del Artland Dragons. En el 2013/14 consiguió el campeonato alemán sub-16 y lideró al equipo. En esa temporada firmó 20’9 puntos, 12’1 rebotes, 3’4 asistencias, 2’9 robos y 1’9 tapones. Una actuación que le sirvió para ser invitado al Jordan Brand Classic de 2014.

En el 2015 debutó en la Basketball Bundesliga, siendo traspasado 5 meses después al Zalgiris Kaunas. Una aventura en otro país que terminó con una cesión a los Dragons hasta el final del curso. Un regreso un poco agridulce, ya que descendieron a segunda división. En su vuelta a Alemania jugó 14 partidos con promedios de 11’6 puntos y 8’9 rebotes. En el 2016 tocó una vez más ir a Lituania, y en esta ocasión a ser importante con el equipo sub-18. Con la clasificación para la Euroleague Basketball Next Generation Tournament empezó a ganar más prestigio, y más siendo el MVP del torneo. Esto le sirvió para que en septiembre de ese mismo año debutara con el primer equipo en un partido ante B.C Siauliai.

En el 2017 se presentó al draft de la NBA y los de Houston apostaron por su talento. En su primer año en Estados Unidos estuvo en la liga de desarrollo, formando parte de los Rio Grande Valley Vipers. Un periodo donde tendría que ganarse el hueco para que le incorporen a la primera plantilla. En el 2018/19 cuando tuvo la posibilidad no llegó a 10 minutos de media. Una poca muestra para hacerle un análisis exhaustivo.

En la G-League ha demostrado que tiene mucho potencial. Fue capaz de ser MVP y de ganar el campeonato. Un nivel de juego que no ha parado y que en el inicio del 2019/20 sigue creciendo. Con 25 puntos, 21 rebotes y 5 asistencias da un toque de atención a los Rockets para que cuenten con él. Es un momento donde la franquicia texana no tienen un fondo de armario para presumir y tener a una perla de 21 años haciendo estos números sin jugar con ellos puede ser un error.

 

 

Los suplentes de Clint Capela son veteranos, por lo que piernas frescas no vendrían nada mal. Si Hartenstein tiene continuidad en la NBA y consigue jugar cómodo puede ser una pieza de rol que de un respiro a una situación sin margen salarial para mejorar el equipo. Tanto Tyson Chandler como Nené Hilario – este segundo se encuentra out ahora mismo – agradecerán tener un apoyo. Una situación ideal para que Isaiah tenga más peso que el año pasado y al menos en la regular pueda comenzar a establecerse como profesional.

Desde las oficinas de Rockets han decidido empezar a contar con el ala-pívot, además de Gary Clark, debido a que Danuel House arrastra unos pequeños problemas físicos. Todo se está poniendo cuesta abajo para que el estadounidense de nacionalidad alemana pueda codearse entre las grandes estrellas y aprender lo que es el baloncesto de la NBA.

Manu Fresno

Fundador y director.