¿A qué juegan en Dallas?

¿A qué juegan en Dallas?

08/07/2021 0

Dallas Wings es probablemente el equipo que más talento joven atesora en toda la WNBA, sin embargo no es un equipo que enamore por juego y mucho menos aún un equipo consistente con un estilo claro. Son capaces de mostrar un juego coral en el que destacan múltiples jugadoras y arrasar a rivales difíciles para en el siguiente partido perder desastrosamente haciendo un juego ramplón y falto de química contra alguno de los equipos más flojos de la liga. Entonces, ¿a qué juegan las Dallas Wings?

Pues es una gran pregunta que no resulta nada fácil de responder. Cuando muestran su mejor cara son un equipo que perfectamente podría estar top4 de la liga, mostrando una buena defensa combinada con un ataque en el que cuentan con muchas opciones de calidad. Mueven el balón con bastante criterio buscando las mejores opciones y cuando recibe una jugadora en ventaja o con missmatch defensivo terminan con la calidad que tiene la plantilla. ¿Entonces por qué esto no ocurre en todos los partidos?

El principal problema que vemos en este equipo está en el banquillo. Haber sido jugadora no necesariamente implica que estés preparada para ser entrenadora principal de un equipo WNBA, y en el caso de Vickie Johnson está quedando claro que todavía no estaba preparada. Las Wings no tienen ningún tipo de jerarquía interna y el caos que genera su entrenadora con sus decisiones y cambios constantes no ayudan. No hay un quinteto definido, y ni  siquiera los minutos tienen una repartición estable. Es muy difícil que ninguna jugadora pueda tener claro su rol si un día juega 32 minutos siendo titular y al siguiente sale desde el banquillo para jugar solo 15.

A principio de temporada se dio carta blanca a Arike Ogunbowale como estrella del equipo para que tirara lo que hiciera falta. Los números de Arike la han llevado a ser nombrada por algunos como candidata al MVP sin embargo ha bajado sus minutos de más de 30 por partido a apenas superar los 20 en algunos de los últimos partidos. ¿A qué se debe esto?

 

Tuesday's TV/Radio listings (June 22)

 

Principalmente a que pese a que los números de Arike parecían muy buenos estos no ayudaban al equipo a ganar. Arike es una jugadora joven con un talento descomunal todavía por desarrollar, y desgraciadamente en Dallas no hay nadie que le enseñe. Su toma de decisiones es bastante deficiente, optando por entrar a canasta muchas veces contra 3 y 4 defensoras lo que la lleva a tener unos porcentajes de tiro de 2 bastante malos. Esto además incide en el movimiento de balón del equipo del cual hablábamos antes, una vez el balón llega a ella se acabó el juego colectivo y Arike terminará la jugada para bien o para mal. Los partidos en los que Arike reduce algo su volumen de tiro suelen coincidir con aquellos en los que mejor juega Dallas, los cuales suelen terminar con victorias de mérito contra buenas rivales.

Luego está el problema con Allisha Gray. Coach Vickie tuvo unas palabras delante de la prensa muy poco agraciadas cuando Gray y Sabally volvieron del campeonato clasificatorio de 3×3, estas declaraciones dejaban claro que no le había hecho mucha gracia que Gray fuera a dicho torneo y la criticaba duramente por sus carencias a la hora de jugar abiertamente ante las cámaras. Obviamente el juego y confianza de Gray se resintieron y el equipo notó la reducción de minutos de una jugadora que no solo tiene un gran talento ofensivo sino que además aporta gran intensidad defensiva. Achacaba a Gray falta de comprensión del juego en 5×5 y falta de fundamentos. Gray no solo había demostrado claramente en años anteriores que esto no es cierto sino que además de ser así es labor de la entrenadora enseñarle dichos fundamentos y explicarle cual es su lugar dentro del sistema del equipo, por no hablar de que esto se hace a nivel interno, nunca aireando los trapos sucios públicamente.

Curiosamente Gray no ha tardado en volver a ser jugadora importante incluso empezando desde el quinteto inicial y jugando más de 30 minutos en varios partidos (aunque como ya se ha dicho el baile de jugadoras y minutos en Dallas es constante) curiosamente coincidiendo con algunos de los mejores partidos del equipo.

En la racha vencedora que han tenido recientemente han jugado un buen baloncesto, parecía que por fin eran conscientes de lo que fallaba en el sistema y estaban ajustándolo. Con Arike en 25 minutos y siendo siempre la segunda o tercera opción en ataque sin amasar demasiada bola el ataque se volvió más coral y difícil de defender. Gray y Sabally ponían calidad, Harris sin hacer mucho ruido era consistente y Jefferson, Thornton o Harrison cumplían a buen nivel. Marina Mabrey se estaba descubriendo como una gran anotadora desde el banco, postulándose como candidata a mejor sexta jugadora junto a Hamby de Las Vegas. Todo parecía funcionar.

Pero entonces Vickie ha vuelto a hacer de las suyas. Otra vez hero ball para Arike que acumula unos +/- terribles en los últimos partidos, otra vez mareo de jugadoras, Gray saliendo del quinteto titular, Harris jugando apenas 10 minutos, Jefferson y Thornton entrando de nuevo al quinteto inicial y consiguiendo que haya partidos en los que ese quinteto está en +/- muy negativos mientras las suplentes acumulan +/- positivos en pocos minutos (hasta un +21 en 7 minutos de Harrison contra las Lynx por ejemplo).

 

Marina Mabrey leads Dallas Wings past Minnesota Lynx – Just Women's Sports

 

Luego está Collier, número 1 del draft de 2020. Una jugadora que ha demostrado unos movimientos en ataque muy interesantes pero al mismo tiempo una incapacidad defensiva que supone unos parciales terriblemente negativos el poco tiempo que está en cancha. Estamos de acuerdo en que si tienes una número 1 del draft tienes que darle minutos para que evolucione, pero si insistes en poner a una jugadora que está tan verde en el quinteto inicial contra las mejores centers de la liga lo único que vas a conseguir es desmoralizarla viendo como le pasan por encima.

Sería mucho más fácil darle minutos contra las segundas unidades de otros equipos quitándole presión y permitiéndole aprender sin sufrir tanto en defensa y sin que eso afecte tanto a los resultados del equipo. Pero curiosamente cuando los partidos ya han estado decididos tanto a favor o en contra esta jugadora no ha salido a cancha, promediando poco más de 10 minutos pero siempre de inicio.

Realmente creo que era demasiado pronto para que Vickie cogiera el banquillo de un equipo WNBA, pero ya que está ahí y parece que la directiva de Dallas no tiene intención de moverla al menos debería dejarse de experimentos y buscar una rotación consistente y una jerarquía clara en el equipo. Lo ha hecho durante varios partidos y el equipo era una gozada verlo jugar, porque talento tienen y de sobra.

Realmente son un equipo que si alguien consigue encauzar y ayudar a desarrollar al talento joven que tienen puede ser un contender en próximos años, Arike tiene calidad y físico para ser una estrella de la liga si alguien le enseña a tomar decisiones. Pero si este equipo sigue sin nadie al timón puede acabar explotando y deshaciéndose como un azucarillo. Esperemos no perder el que puede ser uno de los proyectos jóvenes más prometedores de la liga.

 

 

 

 

 

Imágenes vía: Getty Images

 

 

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Jonatán Reino
J. Reino
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