Walt Frazier, ese notable desconocido

En relación a este asunto siempre me asombró la capacidad de minusvalorar o infravalorar a uno de lo mejores bases que ha dado nuestro deporte. Me estoy refiriendo a Walt Frazier.

Leo Festinger, uno de los más grandes psicólogos del siglo XX, formuló la teoría de la disonancia cognitiva, con la que explica que los seres humanos, una vez tomada una decisión, buscan todas las pruebas que la confirman y evitan todo lo que evidencia una posible falacia o todo aquello que simplemente desconocen, bien por voluntad propia o por simple ignorancia.

Este tipo de conducta hace que seamos propensos a sobrevalorar lo que conocemos y a infravalorar aquello que desconocemos. En relación a este asunto siempre me asombró la capacidad de minusvalorar o infravalorar a uno de lo mejores bases que ha dado nuestro deporte. Me estoy refiriendo a Walt Frazier.

Uno de los pecados capitales de la era moderna es la pereza documental. Dejamos de lado todo aquello que nos supone un mínimo esfuerzo para contrastar opiniones, y preferimos formar las nuestras propias con los datos de los que disponemos, sean suficientes o no.

Intentaré hacer esta tarea más fácil para todos y explicar las características que todo gran base debería tener desglosando el juego de Walt Frazier.

Los doce atributos de un base de élite:

1. DESEO DE GANAR, un buen base debe poseer una mentalidad competitiva que le impulse a encontrar la manera de lograr su objetivo en pos siempre del beneficio del equipo. No importan las estadísticas individuales sino aquellos aspectos que pueden impactar en el juego de su equipo y contagiar al resto de sus compañeros.

Frazier tenía muy claros sus funciones sobre el campo: encontrar a sus compañeros y hacer que el juego de su equipo fuera armonioso, el objetivo de sus rivales era evitar que lo consiguiera. Para superar las dificultades a las que sería sometido, aprendió a ser un jugador frío, capaz de evadirse de situaciones de presión.

“Nunca mostraba ninguna emoción sobre la cancha, si un rival estaba haciéndolo bien contra mí, siempre reflejaba templanza en mi rostro, así nunca sabían lo que estaba pensando. Esta templanza provenía de mi carácter en parte, otra parte fue aprendida de otros grandes jugadores a los que me enfrenté. La competencia, la presión, me estimulaban”.- WALT FRAZIER

2. PONER EL FOCO EN LOS COMPAÑEROS, el base no puede ser un jugador egoísta, debe ser el jugador más solidario del equipo, de esta forma se genera una buena química en el equipo con jugadores agradecidos.

Los compañeros de Frazier eran conscientes de las habilidades y el talento de Frazier, un jugador que fácilmente podría promediar 25 puntos por partido si jugara para él mismo, por eso valoraban el hecho de que renunciara a la brillantez de las estadísticas individuales para repartir el balón con sus compañeros.

“Walt era el jugador con talento más altruista que he conocido”.– PHIL JACKSON

3. MANEJO DE BALÓN, debe ser capaz de tener el balón bajo control en todo momento a pesar de la presión del rival, y al mismo tiempo poder ejecutar los sistemas del equipo.

Frazier era un excelente manejador de balón, sólo había que fijarse en sus evoluciones sobre una cancha: su peso estaba siempre correctamente distribuido, las rodillas siempre flexionadas, utilizaba su cuerpo para protegerse, nunca botaba alto el balón, no forzaba situaciones de dribbling, sino que las utilizaba como un recurso.

“Si podía utilizar cualquier recurso técnico con el que poder sacar ventaja a mi rival, lo empleaba, si por lo contrario seguía a mi lado, había perdido el tiempo, y malgastado energía. Nunca utilizaba el dribbling de forma insustancial, sólo como una manera de lograr mi objetivo”.- WALT FRAZIER

4. VALORAR CADA POSESIÓN, es el deber de un buen base cuidar las pérdidas de balón y seleccionar bien sus tiros. Dentro del oficio de ‘point guard’ es una grave falta no tener un equilibrio adecuado entre la producción de los ataques del equipo y las pérdidas de balón.

Frazier no era un jugador excesivamente propenso a perder balones en proporción a los minutos jugados y el peso ofensivo que llevaba. El estilo de juego de los Knicks, con una circulación de balón en la que prácticamente intervenían los cinco jugadores en cada ataque, también facilitaba esa labor. Su selección de tiro fue siempre muy correcta, era raro verle tomar malos tiros.

“La pelota pertenecía a Frazier, sólo que él nos dejaba jugar con ella”.- WILLIS REED.

5. UNA EXTENSIÓN DEL ENTRENADOR EN EL CAMPO, el director de juego debe ser quien ejecute las órdenes dadas por el entrenador desde el banquillo y asegurarse de que se cumplen.

“Dadle el balón a Clyde”, ese era el grito de Holzman cuando los Knicks no podían correr el contraataque. Holzman prefería detener el ataque y asegurarse de que éste estuviera en manos de Frazier porque era una garantía de que se ejecutaran sus sistemas.

“Un día Red cogió todas las llaves de la habitación del hotel, y me las dio todas. Me dijo: ‘tu eres mi hombre llave’. Era su forma de decirme que yo era era la clave o la llave para poder transmitir su voluntad al resto de jugadores”.- WALT FRAZIER

6. HACER MEJOR A TUS COMPAÑEROS, debería ser la razón de existir de un base. Una labor primordial de la figura del base es asegurarse de entregar el balón a sus compañeros en las mejores condiciones posibles e intentar encontrarles en las zonas del campo donde son más efectivos.

Frazier sabía de su labor como facilitador, prácticamente la totalidad de los jugadores que componían el núcleo de aquel equipo histórico de los Knicks de la primera mitad de la década de los 70 (a excepción de Cazzie Russell), obtuvieron sus mejores porcentajes en la etapa que compartieron con él. No solamente a través de pases directos, sino como consecuencia también de un ataque bien organizado. Aquí tenemos una pequeña comparación de sus compañeros de equipo con y sin Frazier:

DICK BARNETT
Con Frazier 46.4%
Sin Frazier 44.4 %

EARL MONROE
Con Frazier 47.8%
Sin Frazier 44.5%

DAVE DEBUSSCHERE
Con Frazier 43.9%
Sin Frazier 42.5%

JERRY LUCAS
Con Frazier 50.2%
Sin Frazier 50.0%

WILLIS REED
Con Frazier 49.0%
Sin Frazier 45.2%

DAVE STALLWORTH
Con Frazier 44.4%
Sin Frazier 42.5%

DEAN MEMINGER
Con Frazier 50.0%
Sin Frazier 44.1%

JOHN GIANELLI
Con Frazier 47.2%
Sin Frazier 46.8%

 

7. ENTENDER LA SITUACIÓN, a veces es necesario reinventar el guión de un partido en función de las circunstancias del mismo o saber en qué ocasiones es necesario tener un mayor protagonismo ofensivo si el equipo lo requiere.

Frazier era un talento prodigioso encerrado en el cuerpo de un jugador generoso. Eso daba pie a que su repertorio ofensivo fuera condensado para ser liberado en circunstancias especiales. Su filosofía era cuidar primero el buen funcionamiento del colectivo, pero si el equipo no estaba acertado, bien por factores propios o por agentes externos (lesiones), Frazier solía dar un paso al frente y tomar más responsabilidad ofensiva, y casi siempre con éxito para su equipo.

El mejor ejemplo de esto, es su actuación en el séptimo partido de las finales de 1970, en el que los Knicks se encontraban en una difícil situación con la baja de su referencia interior, Willis Reed. Sin la anotación interior del pívot de los Knicks, Frazier se multiplicó en labores ofensivas y siguió repartiendo juego al mismo tiempo. Los Knicks ganaron el séptimo y definitivo encuentro con 36 puntos y 19 asistencias de Walt Frazier. Anotó 12 de sus 17 lanzamientos a canastas y los 12 tiros libres que intentó.

Frazier highlights game 7 1970 Finals:

 

8. CONDUCIR EL CONTRAATAQUE, es esencial que un base tenga la capacidad de hacer transiciones defensa-ataque con el fin de lograr puntos fáciles para su equipo. Un buen base debe saber colocarse y hacerse visible para recibir el primer pase, y a partir de ahí conducir el contraataque entregando el balón en el momento oportuno, sin abusar del bote.

Este era uno de los puntos fuertes de Frazier, su buen manejo de balón y sus habilidades le permitían sortear rivales en carrera con facilidad, y entregar el balón a su destinatario casi siempre en las mejores condiciones posibles para anotar. También era frecuente verle acabar alguna transición en bandeja si sus compañeros estaban cubiertos y la defensa rival estaba abierta.

“Siempre intentaba coger el carril del medio, para poder terminar pasando a uno de los pasillos ocupados por mis compañeros. Pero lo fundamental era no perder balones. Sacar el balón rápido y luego perderlo era un esfuerzo estéril”.- WALT FRAZIER

9. LEER LA DEFENSA: PENETRAR Y DIVIDIRLA, en ocasiones un base tiene que generar juego para sus compañeros a través de penetraciones que fuercen a la defensa a ejecutar ayudas y a liberar marcas. Esta presión sobre el sistema defensivo rival tiene también como objeto obligar a los hombres interiores a abandonar sus asignaciones permitiendo la posibilidad de rebotes ofensivos.

Frazier no era el jugador más rápido de la liga, pero si que tenía un gran cambio de ritmo con el que solía dejar atrás a sus rivales y dividir la defensa. Además encontró el equilibrio perfecto entre llegar hasta el aro cuando había menos tráfico en la zona, o pararse y lanzar a dos metros de la canasta, una de sus especialidades.

“Tenía una habilidad especial para pasarse el balón por la espalda y driblar a su defensor. Su jump shot en distancias cortas era tan efectivo que los pívots rivales solían caer en todas las fintas de tiro. Mientras se precipitaban presos de la fuerza de la gravedad, Frazier solía dejar que cayeran sobre él para forzar la falta, que muchas veces se convertiría en una jugada de 3 puntos”.- JUDY LEE KLEMESRUD, escritora del New York Times.

10. SELECCIÓN DE TIRO, normalmente suele ser una condición indispensable de los bases. Tomar buenos tiros y estar acertado se antoja fundamental cuando el base es el responsable de la armonía ofensiva de un equipo. Si el encargado de llevar el timón en un equipo toma malas decisiones a la hora de lanzar a canasta, difícilmente podrá hacer bien su labor.

Frazier no era considerado un base tirador, pero desarrolló un tiro en suspensión a cuatro-cinco metros del aro que le reportó muchos beneficios. Lo ejecutaba de cara al aro o haciendo retroceder a sus defensores de espaldas para crearse espacio y lanzar sobre su perfil derecho. Al mismo tiempo era un jugador fiable en tiros libres, sin ser uno de los mejores en la especialidad, su porcentaje de carrera rondaba el 80% por lo cual tampoco era un buen negocio llevarle a la línea de tiros libres. Sus porcentajes de tiro de campo teniendo en cuenta que era un hombre exterior y que muchos de sus lanzamientos eran desde fuera de la zona, se pueden calificar de muy buenos.

11. TEMPO DEL PARTIDO, este es uno de los requisitos fundamentales del base. Es el jugador que debe imprimir en cada momento el ritmo de juego que más convenga a su equipo. El éxito o no en esta tarea tendrá una influencia capital en alcanzar el objetivo del grupo.

Los Knicks eran un equipo que basaba su juego en un estilo solidario de pase extra hasta encontrar al jugador con mejor posición de tiro. Frazier era el jugador idóneo para llevar a cabo la filosofía de Red Holzman por su altruismo, su ascendencia entre los demás jugadores, y sus propias capacidades. En contraposición a este estilo de juego más pausado, era capaz de sacar rápidos contraataques si las circunstancias requerían jugar más rápido.

“Hasta la década de los 70, los únicos jugadores capaces de cambiar el ritmo de un partido eran los grandes pívots con su defensa. Los bases eran monorrítmicos. Había bases rápidos y acelerados y otros pausados y más cerebrales. Frazier rompió el molde”.- RED HOLZMAN

12. PRIMERA LÍNEA DE DEFENSA, el base es el encargado de establecer la primera línea defensiva. Será el que marque el tono defensivo de su equipo. Una buena defensa en la salida del balón ayuda a estrangular el ataque del rival.

En este último punto, pero no el menos importante, era donde Walt Frazier destacaba por encima de todas sus virtudes. Hablamos junto a Gary Payton del mejor base defensivo de la historia. Su rapidez de manos causaba estragos entre sus rivales y proporcionaba innumerables robos de balón. La presión que ponía en los bases contrarios puede tener una equivalencia a la sensación que provocaba Bill Russell en las inmediaciones del aro, creando un estado psicológico de histeria que a menudo provocaba error tras error en los adversarios. Pero no sólo era un jugador rápido para robar balones, era igual de eficiente leyendo la defensa fuera del balón. Negaba las líneas de pase, y estaba muy atento a las ayudas directas y segundas ayudas. Cualquier jugador con la marca de Frazier durante un partido entero tenía garantizada una noche incómoda.

“No son sólo los robos de balón de Clyde, era la sensación que transmitía a los rivales de que lo iba a hacer otra vez y siempre que se lo propusiera”.- BILL BRADLEY.

Los números nunca indicarán el impacto que tuvo Walt Frazier en el juego de los Knicks. El juego coral del equipo de Red Holzman no era el más propicio para que un sólo jugador brillara por encima de los demás ni dejara grandes registros estadísticos, ni un puntos ni en asistencias. Pero a modo de documentación dejaré algunos de los logros de Frazier:

-Unico jugador junto a Jerry West, en conseguir un partido de 30 o más puntos y 15 o más asistencias en un partido de las finales.

-Cuarto jugador con mayor promedio de asistencias en la historia de las finales tan sólo por detrás Magic Johnson, Oscar Robertson y John Stockton.

-Segundo* jugador entre los bases con más presencias en el primer equipo defensivo**.
*Empatado con Chris Paul
**Los quintetos defensivos se incorporaron en 1969, la tercera temporada como profesional de Frazier

-Quinto* jugador entre los bases con más presencias en el primer quinteto ideal de la NBA, sólo por detrás de Bob Cousy, Magic Johnson, Oscar Robertson y Jason Kidd.
*Empatado con Chris Paul.

-Segundo jugador entre los bases con mejor porcentaje de tiro* en la historia de las finales.
*Top 10 entre todos los jugadores

-Segundo jugador entre los bases con mejor porcentaje de tiro en la historia de los playoffs, tan sólo por detrás de Maurice Cheeks.

Frazier como todos los grandes jugadores ofrecía su mejor rendimiento en los momentos más comprometidos, en los playoffs. Allí se gestaron algunas de sus mejores actuaciones. Enmarcadas dentro del contexto de un equipo que dejó huella entre los neoyorquinos, y que después de 50 años, todavía son recordados como héroes, y más cuando miran a la triste realidad del presente de la franquicia.

Si seguimos encumbrado jugadores en función de cifras estadísticas en lugar de hacerlo en función del impacto que generan en sus equipos, seguiremos infravalorando a leyendas como Walt Frazier.

INFRAVALORAR: Dar a una persona menor valor del que verdaderamente tiene o le corresponde.

¿Los New York Knicks realmente son una franquicia histórica?

 

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