Los atributos de una futura estrella

Los atributos de una futura estrella

08/06/2020 0

La clase del Draft 2020 en la WNBA ha llegado cargada de talento. Tiene una futura estrella que se lleva la gran mayoría de los focos, pero realmente no es la única con un talento especial. La propia Diana Taurasi aseguró que hacía tiempo que no llegaba una generación tan preparada.

Se han unido factores como que Sabrina Ionescu haya tardado un año más en llegar a ser profesional por intentar ganar el campeonato y que otras junior se han saltado su último curso para dar ya el salto a la élite. En general se ha quedado un grupo muy selecto y que puede tener un gran impacto desde su primera temporada.

Un caso muy especial es Satou Sabally, la alero formada en Oregon Ducks que se encuentra en una franquicia donde podrá brillar en todo su esplendor. La proyección de la alemana es para poder ser candidata a MVP en algún momento de su carrera. Tiene todas las cualidad físicas necesarias, y precisamente no es una jugadora que tenga poca habilidad con la pelota en sus manos.

La futura estrella de Dallas Wings es probable que, una vez se desarrolle por completo, pueda ser una de las jugadoras más atléticas de la liga, o quizá de la historia. Tiene una estatura de 1’93 y tiene la capacidad de jugar sin problemas en la línea exterior. La franquicia texana la escogió en el draft por encima de una jugadora nacida en la zona y de mucha categoría universitaria, como es Lauren Cox. Y es que la alemana tiene muchos factores especiales y con el paso del tiempo quizá únicos en la liga.

Su carrera universitaria fue lanzando 476 triples con un 37.8% de acierto, pudiendo ser un arma de destrucción masiva con el paso de las temporadas. Tiene una gran mecánica de tiro, además de que su físico le permite tener muchas ventajas sobre las defensoras. En Oregon ya se vio de lo que es capaz, pero realmente todavía le falta mucho por aprender. Acaba de cumplir los 22 años y la Sabally que veremos en 2025 no tendrá nada que ver con su versión de NCAA.

 

 

Una cosa que hay que tener en cuenta que en las Ducks compartía con Ruthy Hebard el ser segunda espada. A diferencia de muchas otras universitarias ha sabido lo que es tener que competir por destacar dentro de su propio vestuario.

En su curso freshman, empezó como suplente dado que era una inexperta en la competición. Algo que no fue problema para ella, que se convirtió en titular indiscutible al paso de las semanas. Solo con verla sobre la cancha se veía que sería una estrella, promediando 13 puntos desde la segunda unidad y teniendo unas facilidades atípicas para una jugadora tan joven y que estaba debutando.

Desde los 9 años que Sabally practica el baloncesto en su colegio en Berlín, por lo que el dominio del estilo europeo fue uno de esos factores que hicieron crear un fenómeno tan anómalo en una universitaria. No solo era cuestión de centímetros o de volumen de anotación, que también, sino de entender el juego a la perfección. Esto se suma a su físico, y sale una de las prospects mejor preparadas de los últimos años.

Le preguntamos a su entrenador asistente en una entrevista con El Perímetro sobre si la alero podría llegar a ser una estrella, y la respuesta que nos dio Bryce Agler fue: «Creo que Satou Sabally tiene mucho potencial para ser grandiosa en nuestra liga. Con su tamaño, sus habilidades con el balón, su habilidad para tirar y su destreza en el baloncesto. ¡Ella tiene un futuro brillante y no puedo esperar para trabajar con ella!». Además de comentarnos que piensa que son la franquicia que mejor trabajo hizo en el Draft 2020.

Tanto Satou, como la quinta elección que fue Bella Alarie, son las jugadoras más altas de la plantilla detrás de Astou Ndour, teniendo ambas la virtud de poder jugar por fuera sin problemas. Un factor importante y que hace que en Dallas puedan tener un ataque muy molesto para el resto de franquicias.

 

WNBA rookie Satou Sabally is soaking it all up in the bubble

 

Arike Ogunbowale ya es una estrella de la liga, por lo que Sabally tendrá una compañera con la que crecer e ir acumulando participaciones en el All-Star para su palmarés. En las Wings podrán poder volver a construir una pareja como la de Skylar Diggins-Smith y Liz Cambage. Aunque en este caso siendo mucho más dinámica y explosiva, dado que harán mucho daño desde la línea exterior y la alemana con el paso de los años podrá conseguir soltura en la pintura entre las mejores del mundo. O quizá no tengan ni que pasar años.

Por su altura, se podría decir que Satou es un prototipo de Elena Delle Donne o Lauren Jackson, teniendo la diferencia de que directamente juega en un puesto más abierto. Es cierto que tanto EDD como Jackson son grandes tiradoras pese a ser interiores, pero también hay que tener en cuenta al estar en una plantilla bajita es probable que sea ala-pívot sobre el papel. Aunque luego en la práctica se encuentre haciendo más daño desde fuera.

Ya solamente tener sus atributos físicos y un juego que le pueda permitir estar en la misma frase que unas leyendas del baloncesto es una señal de que se pueden tener expectativas muy altas con Sabally.

Su última temporada con Oregon fue en 16.2 puntos y 6.9 rebotes. La cifra de anotación es muy probable que se mantenga o baje siendo rookie en la WNBA dado que las Wings le darán mucho peso en el juego para ayudar a un desarrollo más rápido. En cuanto a los rebotes es probable que lo tenga más difícil, al menos a priori. No es lo mismo jugar contra universitarias que contra profesionales, por lo que quizá en su primera temporada no termine de sacar ventaja total a su prodigioso físico.

Aunque no debería sorprender tampoco si aumenta sus números, puesto que las Ducks tenían un juego bastante colectivo y es posible que en Dallas tenga más peso en el equipo. Teniendo a Ogunbowale es complicado ser la primera espada, pero no deberían de tener problemas para saber trabajar juntas sobre la pista.

 

 

 

#EntraEnLaZona

Manu Fresno
La magia ocurre sobre el parqué, solo soy encargado de narrarla.
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