Sabrina Ionescu, futura estrella del baloncesto

Sabrina Ionescu, futura estrella del baloncesto

17/01/2020 0

La jugadora de las Oregon Ducks puede decir, sin miedo, que es de los mayores talentos que han pasado por la NCAAW. Hay quien dice de los últimos años, pero otros no tiemblan diciendo de la historia. Para esto último, ser la líder en triples dobles acumulados de la historia de la liga ayuda bastante. Hoy, aprovechando el partidazo que firmó contra Stanford, se merece recordar sus inicios y algunas anécdotas.

– Antes de empezar, cabe recalcar que sus 37 puntos fueron su career-high, además de convertirse en la máxima anotadora de la historia de la Universidad. Una noticia que causó mucho revuelo y que la ha hecho ocupar muchas portadas de actualidad. Aquí vamos a conocer el ahora, pero aún más lo anterior. –

 

Es su cuarta temporada, y ha tenido unos promedios impecables de 17.9 puntos, 7.4 rebotes y 7.2 asistencias. Un coqueteo constante con los dobles dígitos en esos apartados, mostrando una habilidad que arrastraba de lejos. Desde los 16 años cosechó oros con las categorías inferiores de la Selección Estadounidense. En el campeonato FIBA de las Américas sub-16 de México 2013 consiguió el primero. Al año siguiente en la República Checa, se hizo con el oro en el Mundial de la FIBA sub-17. Además, aunque esto sea más reciente, tiene el oro en 3×3 de los Panamericanos de Lima 2019.

Sabrina es nacida en los Estados Unidos, y por ello juega con esa selección, pero es de padres rumanos que huyeron de la revolución en 1989. Por ello se aprecia la bandera de Rumania en sus redes sociales y está tan presente en ella. Y otro dato, antes de comenzar en su carrera más a fondo, tiene un hermano gemelo. Este también juega a baloncesto, en la misma universidad. En el caso de Eddy Ionescu, no tiene por ahora tan buena pinta como la hermana.

Ahora sí, los primeros pasos en el baloncesto. Fueron bastante complicados para ella. En gran parte solo podía jugar con los chicos, contra los que se le hacía difícil competir físicamente y sufrió de que la dejaran aislada durante el desarrollo del juego. La propia Sabrina dijo en una entrevista para Washington Post: “Cuando era más joven, siempre jugaba con los muchachos, y tenía que encontrar formas de conseguir el balón, porque nunca querían pasarme. Así que pensé que si podía rebotar, podría obtener el balón por mi misma“.

En esa misma entrevista, podemos encontrar también donde nace su habilidad para asistir. La jugadora de las Ducks aclaró el nacimiento de su capacidad tan precisa de pasar: “Cuando estaba en sexto grado jugaba con el equipo de octavo grado, y obviamente era mucho más baja, más delgada, más pequeña que ellas. Solo tendría que encontrar formas de impactar el juego además de disparar o anotar, y eso fue pasar “.

En ambos ejemplos tenemos una capacidad de adaptación y superación, que se unen a su calidad, para formar a una super estrella del baloncesto en potencia. En su forma de jugar, de moverse, de leer lo que ocurre dentro de la cancha, de atacar el aro, generar ventajas para el resto y miles de factores es una jugadora determinante.

Cuando entró en la escuela secundaria, llegaría otro momento donde no lo tendría fácil. En su instituto no había suficientes jugadoras para formar una plantilla, y tampoco hacían esfuerzos por buscarlas. Sabrina nunca podrá olvidar lo que le dijeron al insistir por formar el equipo: “Mi escuela secundaria dijo que debería jugar con muñecas. En serio, palabra por palabra. ¿Cuál fue la respuesta de Ionescu? Buscar ella misma a las chicas necesarias y conseguir formar un plantel para competir. Una vez más, mostrándose superior a las circunstancias y demostrando un liderado de otra galaxia, no solo llevando el equipo a hombros, sino creándolo.

El esfuerzo mereció la pena, porque le sirvió para hacer un último curso de 18.7 puntos, 7.7 rebotes, 4.2 asistencias y 4.7 robos de media. Unos números que le servían de aval para demostrar la jugadora de primer nivel que era ante las mejores universidades del país. Una vez llegada a la NCAAW, todo lo que ha ido consiguiendo y realizando es mucho más visible. Incluso el propio Kobe Bryant se dirigió a ella como ‘G.O.A.T’, haciendo referencia a que es la mejor de la historia, traduciendo textualmente la expresión.

 

Una vez termine esta temporada, acabará su carrera universitaria y dará el salto a dominar el mundo del baloncesto profesional. A sus 22 años, casi recién cumplidos, es un auténtico icono de la pelota naranja y su trayectoria no ha hecho más que empezar. Esto ha sido solo el comienzo de la que puede ser una de las mejores baloncestistas de la historia. Otras grandes figuras de la NBA, como LeBron James, también han tenido buenas palabras en redes sociales para la guard de las Ducks.

Pueden caber pocas dudas del impacto y talento de Sabrina Ionescu a estas alturas. Ella podría estar en la WNBA desde la temporada pasada, pero la derrota contra Baylors Lady Bears en la Final Four le hizo quedarse un año más en Oregón, con la espina clavada de quedar campeona. En su año junior metió a su universidad por primera vez en los playoffs con un partido de 31 puntos, 8 rebotes y 7 asistencias, cayendo después ante Baylor. Es muy probable que Ionescu empiece con la conciencia más tranquila sus andadas como profesional siendo campeona universitaria.

También, en España y en concreto en las Islas Canarias, es normal que se le tenga un cariño especial a Sabrina, dado que compartió equipo con Maite Cazorla – siendo la primera española de la historia en alcanzar la fase final del March Madness –.

 

#EntraEnLaZona

Manu Fresno
La magia ocurre sobre el parqué, solo soy encargado de narrarla.
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