La peor versión de los San Antonio Spurs

Luego de un mediocre inicio de temporada, los Spurs de Gregg Popovich se encuentran en una situación inusual y muy peligrosa que pocas veces, en su historia reciente, como franquicia han experimentado

Luego de un mediocre inicio de temporada, los Spurs de Gregg Popovich se encuentran en una situación inusual y muy peligrosa que pocas veces, en su historia reciente, como franquicia han experimentado. Tras mantener una racha de 8 partidos sin ver la victoria, San Antonio es hoy por hoy la peor versión en lo que va de los últimos 20 años. Han sido 21 apariciones consecutivas en playoffs desde que Pop ha tomado las riendas del equipo texano, pero a día de hoy, sumar un año más a esta racha envidiable esta lejos de suceder.

Luego de perder a su “Big Three” uno a uno a medida pasaron las temporadas, la situación es muy volátil encuentro a encuentro. El tercer periodo parece ser un talón de Aquiles para DeMar DeRozan y LaMarcus Aldridge, que les cuesta volver a entrar en sintonía con la ofensiva. Una defensa muy pobre por parte de la segunda escuadra pese a la gran entrega del “pequeño gigante” Patty Mills. Pero esto no basta, la segunda mejor dupla de la temporada 2018/19 ha tenido un declive enorme, pese a tener siempre un porcentaje de anotación repartido en cada jugador que pisa la duela no parece verse una congruencia con el marcador. Ventajas de hasta 12 puntos en último periodo se vienen abajo. ¿Por qué?, por la falta de comunicación a la defensa.

Actualmente los Spurs se encuentran en los primeros diez equipos que más puntos permiten por partido. Algo que ya dejó de ser sorpresa luego de la retirada de Tim Duncan. Con un Oeste con este tipo de competitividad, San Antonio es presa fácil. Mientras los jóvenes Murray y White no asuman más protagonismo en el costado defensivo, este barco va a hundirse más rápido de lo que creen. Los primeros 32 partidos son claves para Popovich, lo ha reiterado en muchas ocasiones, es cuando más provecho puede sacarle a toda su plantilla. La segunda parte de la temporada vamos a ver muchos jugadores descansando y si el margen de derrotas aumenta, es probable que veamos a DeRozan y Aldridge sentados en noches consecutivas.

 

El tiempo corre, no se puede vivir del pasado. Es ahora o nunca para San Antonio de pulirse, no perder el rumbo y sobre todo no perder su identidad.

Los primeros partidos, contra Wizards, Knicks y Blazers, los ganaron, Desde ahí empezaron los problemas. La gran irregularidad acabó en la mayor racha de derrotas de la actual temporada. Una situación que se debe de invertir lo antes posible. Nombres como Belinelli, Carroll o Walker IV deben de dar el paso adelante. Es ahora o nunca para trabajar codo con codo con un gran coach.

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