La última vida de Carmelo Anthony

La situación de uno de los mejores anotadores del siglo XXI parecía muy oscura. En la NBA el tiempo avanzaba y el alero se quedaba fuera de la dinámica

La situación de uno de los mejores anotadores del siglo XXI parecía muy oscura. En la NBA el tiempo avanzaba y el alero se quedaba fuera de la dinámica. Las semanas pasaban y en la agencia libre quedaba el nombre de Carmelo como un posible refuerzo para cualquier franquicia. Existía la posibilidad de ir a Europa, China, Australia u probar cualquier otro país, pero en Estados Unidos se daba prácticamente su carrera por acabada.

En los últimos tiempos estuvo en Oklahoma City Thunder, intentando ser la tercer espada de Westbrook y George. Un proyecto que no funcionó. Un intercambio con los Hawks por Schröder y el adiós a ser un jugador con posibilidades de tener importancia en la liga. Su juego más propio de otra época y su ego le pusieron contra la espada y la pared. En su cabeza se sentía aún ese jugador de Denver, pero realmente en los tiempos que corren es un contexto muy diferente.

Unos meses de incertidumbre sin saber que iba a ocurrir con él, y de un instante a otro, la solución a la incógnita llegó:

 

Una franquicia que no atraviesa su mejor momento y que no cumple sus expectativas en el presente ha apostado por firmarle. En Oregón no han tenido las primeras semanas que se esperaban después del sub-campeonato del Oeste, y se han visto con necesidad de puntos. En muchas noches Lillard se ha visto solo, y buscan un apoyo para el base. Las alas era un punto a mejorar en la plantilla de Portland, pero un perfil como el de Melo quizá no sea el idóneo. Es cierto que de seguir el mismo camino en Portland, los playoffs penden de un hilo, por lo que probar cosas nuevas es una alternativa. La lesión de Zach Collins es otro plus que ha hecho derivar en este fichaje.

Kent Bazemore y Mario Hezonja, sin ser sus posiciones naturales aunque puedan cubrirlas, son los suplentes de Rodney Hood, por lo que buscar un alero natural para completar el plantel es una alternativa que puede ser bastante eficiente en el caso de que Carmelo se limite a cumplir con su rol. Es la oportunidad para que tenga un lavado de cara como Dwight Howard en los Lakers colaborando con LeBron James y ‘La Ceja’. Tanto McCollum como, sobre todo, Lillard necesitan un apoyo al menos hasta el regreso de Jusuf Nurkic, y puede que lo hayan encontrado.

Un récord de 4 victorias y 8 derrotas es mucho peor de lo que parece. Han tenido un calendario duro, pero partidos como Golden State o Sacramento no deberían de haberlos perdido llegando al doble de derrotas que triunfos. Si hay algún momento para probar cosas nuevas, es ahora.

Una carrera con tantos puntos álgidos como la de Carmelo no se merecía terminar de la manera que podría haberlo hecho. En su mano queda conseguir dejar un recuerdo diferente de sus últimos pasos por el baloncesto. No es necesario ganar un anillo – teniendo el ejemplo de Vince Carter -, por lo que debe limitarse a hacer algo que parece que ha olvidado pero sabe hacer muy bien: Jugar al baloncesto. Le han firmado como contrato no garantizado, por lo que tendrá que ganarse el seguir en la franquicia.

Si esto fuera un videojuego, podríamos decir que a Melo le queda la última vida.

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