LeBron y Harden contra la gestión del cansancio

La polémica de la semana en la NBA ha sido los descansos que los Clippers están dando a Kawhi Leonard cada vez que éstos juegan un back-to-back. En estos casos, y siguiendo la normativa interna de la NBA, no visten de corto al jugador para protegerle de sobrecargas de partidos que podrían aumentar las probabilidades de sufrir una lesión en sus “tocadas” rodillas. A los Raptors les fue más que bien la pasada temporada haciendo eso, y los Clippers tampoco van a jugársela. El problema ha venido con unas declaraciones de Doc Rivers en las que decía que el jugador estaba genial gracias a su gestión del cansancio. Por esas declaraciones, la NBA ha sancionado con 50.000 a los angelinos. Si formalmente un jugador está genial, debe ser alineado y más si es para un partido televisado a nivel nacional, como era el caso.

Este tema genera mucho debate porque cada vez está más presente en el día a día de la NBA. El calendario está muy cargado, siempre lo ha estado, y los entrenadores no quieren perder a jugadores por lesiones serias si pueden evitarlo dando un partido de descanso. Por otro lado, la liga defiende la postura de que los espectadores se alejarán del juego si no ven a los mejores jugadores en la cancha.

Las dos partes tienen razón desde su punto de vista por lo que NBA y NBPA deben seguir sentándose para buscar soluciones que satisfagan a ambas partes, o por lo menos, no las perjudique.

Por si el debate no fuera ya suficientemente intenso, en El Perímetro os traemos las declaraciones de dos de los jugadores más importantes de la liga en la que se muestran contrarios a recibir este tipo de descansos por parte de sus entrenadores. Hablamos de James Harden y LeBron James.

El escolta de los Houston Rockets lo tiene claro y cuando los periodistas han acudido a él para preguntarle que si él iba a tener algún tipo de rutina tipo Kawhi Leonard en el futuro, no ha dudado en responder lo siguiente:

¿Me habéis visto alguna vez que no haya jugado por eso de la “gestión del cansancio”?

Harden es una máquina devoradora de números y no va a perdonar ningún minuto que no pueda estar en cancha con los que aumentar si cabe sus ya monstruosas estadísticas en lo ofensivo.

Respecto a LeBron James, el alero de 34 años de Los Ángeles Lakers también ha sido claro:

Si estoy lesionado, no juego. Si no lo estoy, juego. Así de simple.

Soy como el vino. Envejezco bien.

Además, LeBron añadió a los periodistas que este verano no es que haya estado tumbado en una hamaca viendo los playoffs en su casa debido a que los Lakers no se clasificaron. En verano el jugador estuvo tres meses grabando la segunda parte de Space Jam por lo que tuvo bastante actividad.

Rodé Space Jam durante los tres meses que dura el verano. Mi despertador sonaba a la 6:30 de la mañana todos los días. Generalmente estaba en el gimnasio a las 3:30 ó 4:00 de la mañana tras 12, 13 ó 14 horas de rodaje.

Sé cuánto pongo en mi trabajo.

La polémica está servida.

Probablemente la mejor solución estará en que dependa de cada caso. Kawhi Leonard tiene un físico casi tan envidiable como el de LeBron o Harden pero con unas rodillas que le han dado problemas más de una vez. Hoy día se puede monitorizar mejor el esfuerzo de cada jugador dependiendo de miles de factores absolutamente individuales por lo que si los médicos de los Clippers consideran que el periodo de recuperación de Leonard post-partido debe ser de mínimo 48 horas, quiénes somos nosotros para contradecirles.