Los Bulls en una guerra con el calendario

Los de Illinois han tenido un comienzo por debajo de sus expectativas. Han ido acumulando mucho talento joven y se esperaba que esta temporada dieran el salto. Entre los draft, Zach LaVine y Otto Porter Jr, etc… Han armado una buena plantilla y que es con vistas a futuro, pero sin descuidar el presente. El Este les puede permitir luchar por entrar en los playoffs y la calidad la tienen, lo que les ha faltado es dar la talla en la cancha.

El partido inaugural fue una dolorosa derrota por un punto ante los Hornets, siendo una muy mala forma de iniciar. Los 35 puntos de Markkanen no fueron suficientes. El siguiente enfrentamiento fue ante los Grizzlies, consiguiendo sumar la primera victoria gracias a los 37 puntos de Zach. La misma que vendría seguida de varias derrotas contra los Raptros, Knicks y Cavaliers. Un registro de 1 – 4 para enfrentarse a unos Pistons que habían arrancado mejor que ellos en sensaciones. Para sorpresa, los de Chicago ganaron con 26 puntos del escolta.

Más partidos perdidos llegaron ante los Lakers y Pacers, siendo ya un récord de 2 – 6 que obligaba a ganar a los Hawks. Contra los de Atlanta fue Satoransky quien se vistiera de líder con 27 puntos y 8 asistencias. El problema llegaría con que el calendario no les deparaba un camino de rosas precisamente. La siguiente cita sería contra los Rockets en casa. Antes de empezar este partido, los Bulls con 82 robos totales – 4º de la NBA – sabían que tenían que exprimir esa virtud para ganar.

En el primer cuarto, Harden y Westbrook estaban tirando con un 2 de 11, siendo una buena defensa por parte de los locales. Las pérdidas de los texanos se fueron a una por minuto en la mitad del 1Q, siendo un gran lastre para ellos. En el otro lado de la pista era todo lo contrario. Los Bulls estaban atacando con mucha facilidad la pintura y consiguieron llevarse por 20 – 27 el parcial. En el segundo cuarto, ‘La Barba’ se encendió y consiguió encadenar varias canastas para poner a los suyos por encima.

Con un 1 de 15, los locales estaban teniendo una noche lamentable desde la larga distancia. Sus contrarios por su parte estaban en 8 de 17. Aunque la diferencia sea tan grande, solamente un par de posesiones les separaba en el marcador gracias a las pérdidas de Houston. El descanso llegó con un punto de diferencia y con muchas posibilidades para los de Jim Boylen, si jugaban una buena segunda parte.

En el ecuador del 3Q, los visitantes consiguieron poner una distancia de +10 puntos, empezando a encaminar la séptima derrota de Chicago. La presión de ver como se les escapaba otro triunfo podía con los Bulls y permitía a ‘Los Cohetes’ estar en pista con más comodidad. Los triples marcaron la diferencia y un parcial de 18 – 2, con Gordon y Rivers aportando mucho, dio margen de error para esperar a que acabe el reloj. Malas rotaciones de D’Antoni, acumulando muchos minutos en los titulares con el partido prácticamente ganado – Capela cerca de los 42 minutos -, pero sirvieron para que Harden acabe en 42 puntos – 9 triples -, 10 rebotes y 9 asistencias. Finalmente quedaron 117 – 94.

 

Las siguientes fechas para Chicago, como ya comenté antes, no son nada sencillas. El miércoles 13 tendrán ‘el mayor regalo’ del calendario, teniendo enfrente a los de New York. Una vez pasada la calma viene la tempestad. Un back to back contra los Bucks y los Nets es su plan para el próximo fin de semana. Por si no parece poco, los siguientes serán los Bucks de nuevo, seguidos de Pistons y Heat. Luego volverán a la tranquilidad, a priori, contra los Hornets, Warriors, Memphis y Kings – teniendo en medio que jugar contra los Blazers, por lo que será paz relativa -.

 

Manu Fresno

Fundador y director.