Champions Classic: la primera cita entre los grandes del baloncesto universitario

Llegó el día: la temporada universitaria 2019-2020 arrancó en la tarde del martes con nada menos que 148 encuentros. Una jornada que tuvo como plato fuerte el Champions Classic, la primera cita entre cuatro de los programas más prestigiosos de la nación: Kentucky, Duke, Michigan State, y Kansas. Sin mayor dilación, pues, veamos qué nos dejó este doble-partido, que brinda cada temporada una buena oportunidad de ver en qué punto se sitúan estos cuatro candidatos al trono universitario:

La nueva cara de Duke: agresividad y defensa

Los Detroit Pistons fueron los abanderados del juego físico en los 80 (68-66). Más allá de los highlights y el talento individual que ha sostenido a Duke en los últimos años, anoche vimos sobre la pista a un grupo sólido que ha acogido la agresividad defensiva como su seña de identidad.

Los de Krzyzewski, de hecho, anotaron únicamente el 35.9% de sus lanzamientos, pero la solidez demostrada en el otro lado les bastó para imponerse al nº 3 de la nación (según AP). Especialmente clave fue la defensa sobre Udoka Azubuike, que ha conseguido consagrarse como uno de los pívots más dominantes bajo los tableros gracias a su físico. Los Blue Devils aplicaron el doble marcaje en buena parte de las posesiones que pasaron por las manos del nigeriano, limitando radicalmente sus posibilidades y obligándole a tomar malas decisiones. El bajo rendimiento de Azubuike frente a los dos novatos que salieron de inicio (que son jugadores de corte ofensivo: Vernon Carey y Matthew Hurt) fue uno de los factores determinantes.

El otro tiene nombre y apellidos: Tre Jones. El sophomore está llamado a ser el líder de un grupo dominado por jugadores sin experiencia y su determinación en ambos lados marcó la diferencia. En su primera temporada en Duke, el base demostró ser uno de los mejores defensores de perímetro, pero su lanzamiento inconsistente lo situó algún escalón por debajo del resto de freshmen. En este nuevo grupo, sin embargo, su solidez defensiva va a marcar el modo de juego. Anoche sumó, además, 15 puntos, 6 rebotes, y 6 asistencias.

 

 

Así, los Jayhawks cometieron 25 pérdidas (más que lanzamientos anotados) y firmaron malos porcentajes. Devon Dotson y Ochai Agbaji lideraron a los de Bill Self, pero jugaron incómodos. Mérito de ello tienen también el novato Cassius Stanley, que aportó la chispa que su equipo necesitaba, así como el banquillo de los Blue Devils. Esta plantilla parece más profunda que la de años anteriores e incorpora a jugadores de rol que son efectivos en el “trabajo sucio”, como Alex O’Connell o Jack White.

Maxley y Kentucky tumban al favorito

El duelo entre otros dos grandes directores de juego (Cassius Winston y Ashton Hagans) y sus respectivos equipos, considerados los dos mejores de la nación según AP, tampoco decepcionó. Al igual que el Duke vs. Kansas, el Michigan State vs. Kentucky no fue una exhibición ofensiva (62-69), pero los de John Calipari consiguieron una victoria trabajada en el Madison Square Garden que dejó un nombre propio: Tyrese Maxey.

El freshman sumó 26 puntos (7/13 TC) y 5 rebotes, incluyendo un triple y un rebote decisivo en los minutos finales. Llegó a Lexington como un anotador consagrado y será la figura ofensiva de referencia en el perímetro de los Wildcats tras la baja de Tyler Herro dada su capacidad de anotar en diferentes formas. Anoche demostró que, además de ser una amenaza constante en el catch-and-shoot (sus tres primeros triples llegaron así), puede generarse sus propios espacios y es efectivo en penetración (provocó, también, 10 tiros libres).

 

 

Además de esto, Kentucky dispone de un potencial defensivo imponente en el perímetro gracias al trío compuesto por Hagans, Maxey, y Quickley, tres jugadores con cualidades físicas idóneas. Esto se vio traducido en un pésimo lanzamiento exterior (5/26) por parte de los Spartans. Sin Langford, al que han perdido indefinidamente por lesión, Izzo no encontró alternativas. El novato Robert Watts salió de inicio y demostró confianza, pero aún debe madurar (0 puntos en 22 minutos); los sophomores Gabe Brown y Kyle Ahrens, por su parte, tampoco estuvieron acertados. Cassius Winston estuvo condicionado por un problema de faltas y sus 21 puntos fueron insuficientes contra unos Wildcats mucho más equilibrados que su equipo rival.

El graduate transfer procedente de la Patriot League, Nate Sestina, también dejó sensaciones positivas en su primer partido con Kentucky. Su trabajo defensivo sobre Xavier Tillman, del que se espera mucho más (únicamente sumó siete puntos), fue determinante en la victoria.