Ogwumike o Charles, ¿quién merecía el MVP de 2016?

Ogwumike o Charles, ¿quién merecía el MVP de 2016?

30/05/2020 0

Desde los comienzos de la WNBA ha habido grandes jugadoras interiores acampando en las pinturas. Y por grandes no solo hablando de estatura, que también, sino en cuestión de calidad con la pelota naranja. Es cierto que quizá no había una pivot del calibre de Brittney Griner en cuanto a dominio, pero si se podían observar leyendas interiores.

En la primera temporada de la liga, Lisa Leslie promedió 9.5 rebotes y 2.1 tapones. Fue la primera gran interior, y su leyenda continúa hasta los tiempos que corren como una de las mejores jugadoras de la historia. Ese mismo año fue la líder en rebotes, pero tenía por delante a Cynthia Cooper como mejor anotadora. No fue capaz de ser quien lidere la liga en ambas estadísticas por primera vez.

Los siguientes años fueron Yolanda Griffith y Cindy Brown quienes capturaran más balones debajo del aro, siendo prácticamente imposible que alguna jugadora aparezca como líder de alguna estadística simple. En las asistencias estaban Teresa Weatherspoon y Ticha Penicheiro, que estaban muy lejos de poder ser líderes en puntos o rebotes.

Tras terminar la era de dominio absoluto de Cooper como anotadora, fue Katie Smith quien cogiera su relevo como la pesadilla de las defensas. Aunque se quedaba lejos de dominar la liga en otros aspectos. Nunca superó los 5 rebotes o 5 asistencias, por lo que estando Ticha y Teresa hasta 2003 siendo las líderes en pases de canasta no se pudo conseguir el objetivo de Leslie o Smith de poder dominar la liga en rebotes o asistencias y puntos.

En el 2002 entró al juego otra posible candidata a intentarlo, Tamika Catching siendo la máxima anotadora en la temporada rookie, pero quedándose a algo menos de 2 rebotes de la estrella de Los Angeles Sparks. También se sumó Lauren Jackson, quien aumentó 4 puntos y 2.5 rebotes, siendo ya una larga lista de posibles jugadoras capaces de conseguir la proeza. Aunque Tamika se descolgó rápido yendo en disminución sus números con el paso de los años.

Ya en el segundo lustro de la liga, Nikki Teasley y Temeka Johnson entraron en escena como máximas asistentes, pero muy lejos de conseguir promediar dobles dígitos en puntos. Por otra parte, Lisa seguía peleando por ser la máxima reboteadora, pero en algunas temporadas Cheryl Ford le quitó ese galardón. El problema de Leslie es que no llegaba a las cotas anotadoras de la australiana de Seattle Storm y Sheryl Swoopes, quien mantenía el legado de Cynthia Cooper con la esencia de las Houston Comets.

En 2006 entró a la disputa Diana Taurasi, quien en su tercera temporada fue líder en anotación con 25.3 puntos y haciendo un año histórico. Ese año estuvo a una asistencias de igualar a Teasley como la líder de la liga. Aunque el siguiente año apareció Lauren como el ‘Ave Fénix’ aumentando 4.3 puntos y 2 rebotes de nuevo para hacer sus career high en ambos apartados. Con esto fue la primera que lo consiguió una década después de que empezara la WNBA, liderando la liga en diferentes apartados de la estadística simple.

¿Por qué tanta insistencia en que esto es difícil? Porque no ha cambiado hasta el presente. Solo una jugadora ha vuelto a hacerlo y fue Tina Charles en la temporada 2016. La gran diferencia es que Lauren fue la MVP de la liga mientras que Tina vio como le dieron el premio a Nneka Ogumike. ¿Fue esto justo?

En cuestión de números, Candace Parker hace muy diferente el contexto de Los Angeles Sparks. Si miramos las compañeras de Charles, aunque fuera un gran equipo que tuviera el mejor récord de la Conferencia Este, no había otra jugadora capaz de ser la MVP de la liga. La segunda espada en New York Liberty fue Sugar Rodgers, quien a comparación con Candace se queda muy corta. Algo que hace entender que Tina pudiera haber tenido ese gran volumen de puntos y rebotes.

Si miramos la eficiencia de Nneka y Tina podemos ver con facilidad una notable diferencia en cuanto a efectividad. Charles tuvo un 30.7% de uso de la pelota, siendo su temporada con más protagonismo. Por el lado de Ogwumike, tuvo menos uso que la media de su carrera con un 23%. Con eso le sobró para ser la MVP de la liga.

Nneka tuvo esa temporada un año magistral en cuanto a producción de tiro, teniendo un 68.7% de true shooting. Una temporada a la altura de muy pocas jugadoras. Mientras que Tina con un 49.9% estuvo lejos de ser su mejor versión. Fue un año en donde el equipo estaba lleno de buenas piezas de rotación y se aprovechó para asumir un gran peso. Esa temporada 2016 de Charles se encuentra entre las 25 mayores marcas de un año en cuanto a usaje, para ponerlo mejor en contexto.

Charles promedió esa temporada 1.8 puntos más que Ogwumike, pero lo hizo con 8.3 intentos más de lanzamientos, quedando claro que con la eficiencia de Nneka y el volumen de oportunidades que tuvo Tina, el margen en cuanto a anotación queda ridículo a la hora servir de argumento para cambiar el premio de jugadora.

Ese año también se vio una de las mejores versión de Tina en cuanto a asistencias con 3.8, pero el career high de Nneka con 3.1 hace que en ese aspecto queden igualadas. En cuanto a rebotes Charles fue la líder de la liga con 9.9, pero también emergió Ogwumike en ese aspecto haciendo su career high con 9.1, cogiendo los mismos ofensivos que Charles con 2.3 de media.

En la defensa, Nneka también fue más productiva con 1.2 robos y 1.3 rebotes, siendo superior a Tina con 0.8 en ambos aspectos. Por no añadir también que las Sparks tuvieron mejor récord que las Liberty jugando en una conferencia, a priori, más complicada.

Es por todo esto que, aunque Charles haya igualado la proeza de Lauren Jackson de conseguir liderar la liga en estadísticas simples diferentes, no era merecedora del MVP. Tuvo la mala suerte de coincidir con una temporada de Ogwumike al máximo nivel competitivo, que no es tirarlo todo sino meter lo que tienes que tirar. Fue obvio que Charles optó por el primer camino y eso junto a no tener otra interior tan dominante infló sus números. Nneka capturó casi los mismos rebotes en la pista con Candace Parker, por lo que el contexto está claramente a su favor aunque anotara y reboteara menos.

 

#EntraEnLaZona

Manu Fresno
La magia ocurre sobre el parqué, solo soy encargado de narrarla.
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