Kevin Durant sueña con ser propietario de una franquicia NBA

En un interesante reportaje en la revista económica por excelencia, Forbes, Kevin Durant se muestra no sólo como uno de los mejores jugadores de baloncesto de su generación, sino como un hombre de negocios que trabaja incansablemente para que su marca e inversiones crezcan con el objetivo final de emular a Michael Jordan

En un interesante reportaje en la revista económica por excelencia, Forbes, Kevin Durant se muestra no sólo como uno de los mejores jugadores de baloncesto de su generación, sino como un hombre de negocios que trabaja incansablemente para que su marca e inversiones crezcan con el objetivo final de emular a Michael Jordan, único ex-jugador propietario de una franquicia NBA, concretamente los Charlotte Hornets.

Quiero ser propietario de una franquicia NBA y dirigirla. Quiero estar en el día a día de todas las decisiones que rodean a un equipo NBA así como influir en los jóvenes que vienen a la liga.

 

La mayoría de franquicias NBA se estiman en valores próximos, si no superiores, a los 1.000 millones de dólares pero esas mareantes cantidades no amedrentan a Durant. Se estima que, entre salarios y patrocinios de ropa deportiva y similares, Kevin Durant puede finalizar su carrera con un beneficio de unos 500 millones de dólares así que perfectamente puede convertirse en la cara visible de un grupo de socios que quieran invertir en poseer alguna franquicia.

Igual que LeBron James se unió a los Lakers no sólo por su carrera deportiva sino por asentarse en una ciudad como Los Ángeles que le iba a dar todas las posibilidades para gestionar sus negocios de forma más eficiente, Kevin Durant ha hecho lo mismo al decidirse por los Brooklyn Nets en la pasada agencia libre. Pocas ciudades pueden ofrecer las mismas oportunidades empresariales que Nueva York, y Durant está decidido a sacar provecho de ello. Su empresa, Thirty Five Ventures, que hace referencia al número que siempre ha vestido en la NBA, acaba de instalarse en el neoyorquino barrio de Chelsea adquiriendo un piso para sus oficinas de más de 400 metros cuadrados donde sus 15 empleados se encargan de todos sus negocios, inversiones, fundación, etc.

El paso de Durant por los Golden State Warriors le abrió las puertas de esos estrechos círculos en los que se mueven los multimillonarios de internet que viven en la Bahía. Todos querían conocer a Durant y éste aprovechó tales circunstancias para aprender en qué tipo de empresas tecnológicas y start-ups invertir para rentabilizar al máximo su dinero. Ahora la siguiente ciudad es Nueva York, la capital mundial del dinero cuyo epicentro es Wall Street.

¿Recordáis que Kevin Durant jugó su primera temporada en la NBA en la que fue última temporada de los Seattle Supersonics?, ¿os imagináis que Durant se convierte en la cara visible de un grupo de empresarios que logra devolver el baloncesto a la ciudad de Seattle?… estaremos atentos.

 

#EntraEnLaZona

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate