Dion Waiters sufre convulsiones en un vuelo tras comer gominolas

El pasado viernes, Dion Waiters no se vistió de corto en la visita de los Heat a los Lakers. Inicialmente la baja se debía a algún tipo de enfermedad, concretamente una dolencia estomacal, pero ayer sábado saltó la noticia de que la cosa ha sido más grave.

Las informaciones hablan de que, en el vuelo de Phoenix a Los Ángeles, Waiters sufrió una indigestión por tomar un exceso de chucherías que le provocó inicialmente una pérdida de conocimiento en el momento del aterrizaje en Los Ángeles. Lo siguiente fue que, al despertar, Waiters sufrió convulsiones mientras recibía atención médica.

Vaya espectáculo…

Cuando los periodistas preguntaron a Erik Spoelstra tras el partido ante los Lakers por estos rumores, el técnico se limitó a no hacer ningún comentario con un gesto visible de mucha contrariedad.

Desde los Heat no hay ningún tipo de declaración oficial al respecto. Se limitan a decir que los temas de salud del jugador deben tratarse de modo privado.

La verdad es que la temporada está siendo bastante difícil para Waiters ya que aún no ha podido estrenarse con los Heat. El jugador comenzó con una sanción por parte de la franquicia por comportamiento negativo para el resto de compañeros, y parece que sigue en sus trece.

El rumor que circula por la liga es que los Heat están llamando a todas las puertas posibles ofreciendo el contrato de Waiters, pero sus 24.8 millones por dos temporadas hace muy difícil que nadie quiera asumir ese coste a cambio de un jugador que actualmente es todo incertidumbre.

¿Hay posibilidades de recuperar a Waiters?. Nadie duda de su calidad, pero su actitud y dificultad para afrontar las cosas negativas hacen cada vez más difícil que alguien quiera arriesgarse a darle una oportunidad. A la cabeza me viene el nombre de Lamar Odom, no por los terribles sucesos que devinieron en el fin de su carrera deportiva, sino porque el ex-jugador de Heat y Lakers también consumía gominolas en cantidades que nadie consideraría normal… tiene pinta que este tipo de actitudes esconden personalidades compulsivas que pueden terminar mal si no se ponen en tratamiento con especialistas.

Ojalá Waiters se reconduzca.