Cero golpes, cero confrontación y un poco de teatro. La nueva NBA

Muchos atacan a la NBA hoy en día por ser demasiado “suave”, mermando con faltas técnicas inmediatas al más mínimo roce entre los jugadores. Incluyendo jugadores y entrenadores. El “trash talk” empieza a desaparecer de los pabellones y las duelas de la liga, algo de lo que nadie quiere saber o aprender.

Y no es para menos, en lo que va de post temporada. Sea cual sea el equipo que se enfrente, los jugadores pagan un alto precio por expresarse de manera sincera sobre los oficiales y sus rivales.  Individuos como Draymond Green son el vivo ejemplo, viven y construyen su reputación a base de las confrontaciones dentro y fuera de la cancha. La serie de Golden State Warriors y Houston Rockets ha mostrado el poderío físico a flor de piel en reiteradas ocasiones y que hablar de las confrontaciones post partido. En entrevistas y redes sociales. Curry y Harden ya tuvieron sus heridas de guerra en el juego 2 de las semifinales por el oeste y se quedan de brazos cruzados porque saben que pueden ser castigados si responden o intentan algo parecido, se deben tragar más que un silbato.

Eso por mencionar algunos ejemplos, pero jugadores como Russell Westbrook han estado al borde de desenfundar sus puños en reiteradas ocasiones contra sus rivales. pero como ya hemos comentado los oficiales han evitado dichos enfrentamientos. Joel Embiid junto con Ben Simmons contra Brooklyn que llevaron sus diferencias a golpes en los últimos partidos, terminando en unos mensajes en Twitter red social favorita de Embiid. Como una telenovela barata, que dura menos de 1 semana en la boca de los fans

Estrellas que están fuera del foco de la liga y que tienen total libertad de expresarse sin miedo a represalias monetarias, han comentado su descontento acerca de la nueva era NBA con un fuerte: “Déjenlos jugar” o la que para mi queda como anillo al dedo “Ustedes en nuestros tiempos no sobrevivirían”  El juego de contacto no existe. Los árbitros son un jugador más dentro de la cancha que llegan a opacar un juego, un equipo e incluso una franquicia.  Mimando a los jugadores con la nueva moda el “Flooping” o “fingir una falta” saliendo con la suya en partidos decisivos para una temporada, su carrera e incluso su legado.

El flooping el nuevo cáncer en la NBA.

Entrenadores como Steve Kerr y Mike D’Antoni se han mofado incluso de sus jugadores por realizar este tipo de teatro, son sabedores de ello.El “fllooping” ha llegado para quedarse, al menos en la carta de presentación de muchos jugadores. Pero los oficiales siguen premiandolos por no tener un criterio propio y seguir el espectáculo, que los récords se sigan batiendo sin importar cambiar la manera de como el basquet debe ser jugado en realidad. Mucho ruido y pocas nueces, muchos números pero poco valor al final del día. Sin la mas mínima intención de erradicar de raiz la mala praxis de fingir una falta.

Al final del día queremos un buen basquet, equilibrado que tenga un poco de todo. Que sean 2 horas de emociones, no los últimos 2 minutos del encuentro. Que sean rivalidades que nos hagan tenernos al pie del caño cada encuentro como los viejos tiempos. La NBA puede seguir llamándose igual, pero es un mundo totalmente diferente. Irreconocible.

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