Tadej Pogacar confirmó su condición de figura en las grandes clásicas al imponerse en la 112.ª edición de la Lieja‑Bastoña‑Lieja, una victoria que vuelve a situarle en el centro del debate sobre su calendario reducido y las altas expectativas que genera. El triunfo no solo suma un trofeo más a su palmarés, sino que plantea consecuencias inmediatas para la estrategia de su equipo y el pulso entre los favoritos del curso.
El esloveno, corredor del UAE Team Emirates, admitió después de la carrera que la presión era evidente: disputa pocas pruebas cada temporada, por lo que cada aparición supone una oportunidad que debe aprovechar. Valoró especialmente el trabajo colectivo y se mostró satisfecho con la ejecución táctica en los tramos decisivos.
Cómo se resolvió la carrera
La jornada estuvo marcada por un corte temprano que llevó a fragmentarse el pelotón y dejó a Remco Evenepoel fuera del grupo principal durante varios kilómetros. Pogacar explicó que en los primeros compases se vio obligado a controlar la situación desde atrás, siguiendo ruedas y midiendo esfuerzos hasta que la carrera se estabilizó.
En la parte final, Pogacar y un rival prominente se destacaron en la última ascensión. Sobre Paul Seixas señaló que esperaba disputar un sprint a dos, pero que buscó imponer un ritmo que le favoreciera en la aproximación al final. El neerlandés —oponente que dio la cara en los momentos decisivos— fue un punto de referencia para el vencedor hasta que el propio Pogacar logró despegarse.
El grupo perseguidor también recibió un control efectivo por parte de otros equipos; Pogacar mencionó la ayuda de Decathlon para contener la reacción rival y subrayó que, aunque nunca es cómodo ver a Evenepoel descolgarse, el desenlace terminó siendo favorable para su formación.
- Evento: Lieja‑Bastoña‑Lieja, edición 112.
- Ganador: Tadej Pogacar (UAE Team Emirates).
- Contexto: Pogacar compite en un programa reducido y afronta mucha presión en las citas que disputa.
- Dinámica clave: corte temprano en el pelotón, control del grupo y movimiento definitivo en la última subida.
Implicaciones deportivas
Ganar otra clásica de primer nivel refuerza a Pogacar como protagonista inevitable del calendario y añade complejidad a la planificación de sus rivales: su escasez de participaciones compensa con un rendimiento máximo cuando toma la salida. Para su equipo supone además un chequeo positivo en cuanto a táctica y cohesión, algo que puede resultar determinante en próximas grandes carreras de la temporada.
| Hecho | Detalle |
|---|---|
| Edición | 112.ª Lieja‑Bastoña‑Lieja |
| Vencedor | Tadej Pogacar — UAE Team Emirates |
| Momento decisivo | Ruptura temprana del pelotón y movimiento definitivo en la última subida |
En términos prácticos, la victoria proyecta a Pogacar hacia las próximas citas con un rédito anímico y estratégico. Para el aficionado y los técnicos, el resultado plantea preguntas sobre cómo gestionarán los demás equipos a un rival que sabe seleccionar y exprimir muy bien sus apariciones en carrera.
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Periodista apasionado por el ciclismo, con años de cobertura de las grandes vueltas. Sus análisis tácticos y narraciones inmersivas transportan al lector al corazón de la competición.
