Candace Parker, su camino a casa y a la redención
Candace Nicole Parker nació en un pequeño pueblo de Illinois, en Naperville cuya capital, Chicago, es el corazón del baloncesto estadounidense después de que Michael Jordan se consagrase. La ciudad de Chicago lejos de esos días de los 90 seguía esperando con ansias el regreso de un nuevo ídolo que les trajera de nuevo un título en lo más alto.
Pero la ala-pivot ha tenido que recorrer muchos kilómetros para poder volver a casa. Estudió en el instituto de Tennessee donde consiguió los campeonatos de la NCAA de 2007 y 2008 anotando un promedio de 20.6 puntos por partido y 8.8 rebotes, además de convertirse en la primera mujer en hacer dos mates en un solo partido. En esos dos años, Parker ganó el premio de MVP de la Final Four de la NCAA.
En el 2009 fue drafteada por Los Angeles Sparks y desde su primer año quiso dejar marca en el equipo y en la liga, siendo MVP de ese año y Rookie del año una hazaña que nadie más ha conseguido. Así comenzaba la luna de miel de Parker con el equipo angelino que la llevó a jugar en el All Star de 2013 como la jugadora más votada y a ser MVP de la temporada. Candace tuvo que esperar hasta el 2016 para conseguir el ansiado anillo y el premio a MVP de las finales.
Fuera de la WNBA Parker brilló consiguiendo 4 ligas, 5 copas en Rusia y una Euroliga con el UMMC Ekaterinburgo y con la selección de USA ganando la medalla de oro en Beijing en 2008 y en Londres 2012.

Aunque no todo han sido luces para la jugadora, en 2016 y por sorpresa para todos sus seguidores, la selección americana la descartó para jugar con la selección en los Juegos Olímpicos de Río en Brasil y ha permanecido fuera de la selección desde entonces. Este verano nos dejaba unas declaraciones sobre Nneka Ogwumike que dejaban entrever lo que había sucedido “Yo sé que hay muchas mujeres que lo merecen, pero cuantas veces vamos a tener que decir que no es justo, cuantas veces vamos a tener que decir que no es politiqueo. Creo que todos sabemos eso”.
En 2019 fue votada como la jugadora más sobrevalorada de la liga en una encuesta realizada por “The Athletic” y en la que votaban el resto de jugadoras de la WNBA y menos de un mes después de la encuesta, su entrenador Derek Fisher, la deja sentada en el banquillo en un partido clave para el conjunto angelino. Se jugaban a partido único su pase a la siguiente vuelta en los playoffs pero sorprendentemente Parker solo jugó 11 minutos y las Sparks cayeron eliminadas ante las Connecticut Sun. Y aunque las desavenencias con Fisher venían de lejos, tras el partido fueron totalmente visibles para los medios.
Su temporada en la burbuja del 2020 tampoco pasó desapercibida. Candace Parker ganó el premio a mejor defensora de la temporada (votada por los medios), pero se quedó fuera de los dos mejores quintetos defensivos de la liga (votados por los entrenadores). Días más tarde cuando salen los resultados oficiales de la liga, Parker no está ni en el primer, ni en el segundo equipo defensivo del año ya que son los entrenadores los que votan aquí.
Tras terminar su contrato con las Sparks, Parker lo tenía claro, era hora de hacer cambios, pero tras 12 años en el equipo angelino, Candace se sentía insegura de dar el paso. Para ello habló con Kevin Durant sobre dejar legados, sobre volver a casa y el jugador neoyorkino la animó a volver a Chicago.
Este año, además consiguió ser la primera mujer en la portada del videojuego 2k de la NBA en una edición especial que celebra los 25 años de la WNBA. Conseguir esto la hizo muy feliz ya que ella es una aficionada a los videojuegos “Todo lo que quería hacer era ser como ellos. Cuando era niña soñaba con tener mis propias zapatillas y también un videojuego. Esos son los sueños de una niña atleta”
Pero volver a casa no era fácil, las Chicago Sky venían de ser un equipo indeseable para las jugadoras, en el que muchas de ellas forzaban su salida para conseguir tener un futuro en la liga. Como franquicia nunca habían conseguido ningún título de la WNBA y lo más cerca que habían estado fue llegar a las finales en 2014 donde perdieron 3-0 contra las Phoenix Mercury. Solo Quigley y Vandersloot quedaban en el equipo de aquella gesta, pero a Parker no le importó, quiso sumarse al proyecto de James Wade.
Comenzó la temporada con varias lesiones que dejaban a su equipo cojo y perdiendo partidos fáciles, pero con récord en partidos ganados cada vez que ella estaba en cancha y aun con eso acabaron sextas en la liga regular. De nuevo se confirmaba que no se esperaba mucho del equipo de Chicago que acabó eliminando a Dallas Wings, Minesota Lynx y a las grandes favoritas de la temporada Connecticut Sun antes de enfrentarse en la final con las Phoenix Mercury.
Justo al ganar el partido que las llevaba a la final Candace declaraba ante las cámaras emocionada “Significa mucho, mirar a las gradas, ver caras familiares… Yo crecí jugando delante de esta gente. Es muy emocionante, esto no ha acabado, no queremos que esté sea el final, pero a veces tienes que parar y pensar y disfrutar de este momento.”
Parker había prometido que llevaría el anillo a su hogar, a su casa, a su gente y lo cumplió en su primer año de regreso demostrando no solo que no es una jugadora sobrevalorada, sino que es una de las más valiosas de la liga. Los dos últimos minutos del partido, Parker levantó la cabeza para mirar el marcador, mirar a las gradas y no pudo contener las lágrimas mientras cogía el último rebote y gastaba los últimos segundos en correr hacia el lateral de la pista y a abrazar a su familia tras el final del partido.
Candace Parker ha vuelto a casa y ha traído el anillo y la ilusión por una nueva era de oro para el baloncesto en Chicago.

Imágenes vía: Getty Images
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