Sacramento Kings: ¿El camino a la gloria?

D'Aaron Fox y Buddy Hield en un encuentro con los Sacramentos Kings. Imagen vía: NBC Sports

Viajemos un par de años atrás antes de comenzar con la actualidad. Para ponernos en contexto con este equipo, debemos recordar que no venían de su mejor etapa. Han sido varias las temporadas en las que se han quedado rondando las 30 victorias. Una plantilla en estado de reconstrucción que ha necesitado verse apoyada en el draft y algún traspaso. Lo que ha ayudado a suprimir con el paso del tiempo el poco nivel competitivo que habían arrastrado.

Temporada 2016/17

DeMarcus Cousins salió de la franquicia rumbo a New Orleans. Traspaso en el cual los Pelicans enviaron a Buddy Hield, entre otras cosas a Sacramento. Un Buddy que venía de ser un pick 6º del draft y jugador con una enorme proyección. Llegando de la Universidad de Oklahoma con más de 25 puntos por partido y siendo el mejor tirador de tres desde esa competición. Desde su primer año en la NBA ya anotó 148 triples con casi un 40% de acierto. Un diamante en bruto desde el perímetro.

https://www.youtube.com/watch?v=_rk0AFtjJys

Tener una pieza nueva para sumar a Willie Cauley-Stein, a quien draftearon veranos atrás, fue un gran avance para los Kings. Contar con esas dos sextas elecciones (Hield y Cauley-Stein) fue un soplido de aire fresco para los aficionados y el equipo en sí. Construir un proyecto y dar una nueva imagen al equipo se convirtieron en las nuevas prioridades.

Aún contando con activos de futuro, estar la post-temporada quedaba muy lejos. Terminando con un récord de 32-50 pero dando minutos a los jóvenes para que se desarrollen. Habiendo terminado los antes citados con cerca de 20 minutos por encuentro y demostrando un buen crecimiento como jugadores. Aunque sin hacer unas estadísticas muy a destacar. A diferencia de como hacían las buenas sensaciones de Hield. Pese a haberse perdido gran parte de los encuentros, fue capaz de superar los 15 puntos de promedio estando en pista.

Lo positivo de la mala temporada, como anteriormente, ha sido el draft. Una nueva elección y esta vez en busca de un base con gran proyección. Lo que les hizo quedarse con De’Aaron Fox. Jugador que no tuvo un año universitario de primer nivel en números. Si lo fue en hambre de competir y habilidades con el balón en sus manos. Para muchos Fox es uno de los mejores jugadores de esa generación debido a su carácter. Justo lo que necesitaban en la ciudad de Sacramento, un potencial jugador franquicia.

Temporada 2017/18

La plantilla seguía sin permitir competir al elevado ritmo de la dura Conferencia Oeste. Lo que hizo apostar por seguir trabajando a los jóvenes y dándoles oportunidades. Ya los pilares jóvenes del equipo disfrutaban más de 25 minutos cada uno. Cogiendo cada vez más importancia, principalmente Fox aunque fuera un rookie.

Se esperaba un paso al frente de Hield. El cual tampoco llegó por no contar con los minutos que podría merecer. Estaba tirando más triples que antes y siendo más efectivo en ellos. Había mejorado un 0’40% en triples, algo que parece poco pero a la hora de la verdad es una enorme evolución. Pasar de 39’1% a 43’1%es un salto de calidad que está a la altura de pocos jugadores. Teniendo uno de los mejores porcentajes de toda la liga.

Terminar la temporada en 27-55 fue otro verano con aspiraciones a un gran novato. En este caso fue el segundo pick durante una gran camada de jugadores. Seleccionado a un interior como Marvin Bagley III, perfil que encajaba en el proyecto como anillo al dedo. El problema es que ha sido una elección muy cuestionada al dejar escapar a un gran nombre como Luka Doncic. Solo el tiempo dará o quitará la razón a la gestión que han decidido llevar a cabo.

¿Llegarán los Playoffs ahora en 2019?

Quería que todo el mundo tuviera en cuenta lo que ha pasado esta franquicia hasta llegar a la actualidad. Desde desprenderse su la última estrella de la plantilla, DeMarcus Cousins el equipo ha sabido recomponerse e incluso llegar a un peldaño superior. Actualmente, cuando escribo esta pieza se encuentra con un récord positivo de 24-23 con media temporada transcurrida. A menos de dos partidos de ocupar esa ansiada octava plaza de la clasificación. El ambiente que se respira en el pabellón ha cambiado con respecto a los años anteriores. Poder medirse de tú a tú contra equipos como Warriors o Raptors ha despertado una llama de ilusión entre los aficionados. Es una situación nueva y mucho mejor a la que habían acostumbrado los Kings a sus fans.

Muchas de las derrotas de Sacramento han sido contra equipos de su División. Teniendo equipos como Golden State y los vecinos de Los Ángeles puede hacer este dato un poco más fácil de entender. Aún así, el otro miembro son los Phoenix Suns, lo que deja un poco en evidencia este dato. Las 14 victorias en casa por ahora están sirviendo para mantener el equipo metido en la lucha por los Playoffs. Pero deben de corregir no perder tanto contra equipos cercanos (récord de 2-8) y ser un poco más fiables fuera de casa (10-13). Lo que queda de temporada deben de ser lo más regulares posibles para competir con el buen ritmo que ha cogido Utah y el regreso de LeBron James a los Lakers.

Por parte de Hield y Fox han demostrado un impacto enorme en la liga. Convirtiéndose los dos en jugadores de referencia y grandes problemas para los defensores. Son los grandes culpables del salto que han podido dar en cuestión de meses. En media temporada han firmado casi las mismas victorias que en todos los partidos de un año atrás. La renovación que se buscaba, por fin la habían conseguido.

Hablemos un poco de Buddy y De’Aaron

La evolución como playmaker que ha desarrollado el base le ha llevado a superar las 7 asistencias por partido. Ejerciendo la función de motor del equipo. A lo que ha sido capaz de sumar una gran mejora en su defensa subiendo hasta casi 2 robos por encuentro. Todo esto con más de 17 puntos por encuentro con porcentajes de jugador afianzado en la NBA. Uno de los pilares del buen rendimiento de los Kings se debe a lo que está logrando este jugador. Pese a no ser el máximo anotador, se podría decir que es la principal referencia que tienen en la actualidad.

Por su parte Buddy supera por ahora los 20 puntos de promedio y le mete de cabeza en la lucha individual por el MIP. Cada año que pasa, tira más y lo hace mejor. Lo que le puede llegar a dejar en una buena posición en la lista de mejores tiradores de tres de la historia. En esta temporada, si no se lesiona, superará la cifra de los 500 triples anotados en toda su carrera. Una aportación más que fundamental para un equipo que aspira a verse de tú a tú contra los mejores jugadores. Pero en vez de en una sola ocasión, pudiendo hacerlo al mejor de siete partidos.

Hield ha sido el único jugador de toda la historia en lograr algo. Ya es una cosa que pueden decir pocos. Ha promediado en lo que llevamos de temporada más de 18 puntos. Lo ha hecho con más de un 43% en tiros de triples con más de 5 intentos por partido. Cosa que nadie había logrado en sus primeras tres temporadas en la NBA.

Estadísticas de Buddy Hield en lo que va de 2018/19:

47 partidos jugados (47 como titular)

31’3 minutos por partido

20’3 puntos por partido

3’4 triples anotados por partido de 7’4 intentos

45’7% en tiros de tres.

https://www.youtube.com/watch?v=it_NaT87yNY

 

 

Imagen de portada vía: Sport Illustrated

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