Teresa Perales cerró el Europeo de natación adaptada de Kocaeli (Turquía) consolidando un hito improbable: alcanzó las 100 medallas entre Juegos Paralímpicos, mundiales y europeos. A sus 50 años, la nadadora aragonesa convirtió ese registro en una noticia inmediata sobre perseverancia, clasificación y el futuro del deporte adaptado de cara a los Juegos de Los Ángeles 2028.
Un cumpleaños de metal
En Kocaeli disputó cinco pruebas y subió al podio en las cinco: un oro en 50 m espalda S2, tres platas y un bronce —este último, sorpresivo, en 50 m braza SB2— que le permitieron completar la cifra redonda. Lo logró tras una competición intensa, entre series, finales y recuperación, y con la claridad de quien ha vuelto a reinventarse dentro del agua.

Perales, nacida en Zaragoza en 1975, arrastra una trayectoria que combina éxitos deportivos y desequilibrios físicos recientes: una lesión que dejó inmovilizado su brazo izquierdo la reclasificó de S5 a S2 y la obligó a reaprender a nadar utilizando principalmente un solo brazo.
Reaprender y volver a competir
Esa adaptación no fue instantánea. Tras la reclasificación su recorrido incluyó un año duro en 2023, cuando en el Mundial de Manchester se quedó sin medallas por primera vez desde la nueva clasificación. Sin embargo, transformó la dificultad en motor y terminó por recuperar ritmo y resultados, hasta llegar a la centena de preseas en Kocaeli.

Su mensaje es pragmático: no se ve obligada a poner fecha de caducidad a su carrera; decide en función de cómo transcurre su día a día en entrenamientos, su entorno y las ganas. La intención de seguir compitiendo convive con la planificación a medio plazo: Los Ángeles 2028 aparece ya en su horizonte, aunque sin cerrar la posibilidad de continuar más allá.
Lo que significa hoy
La noticia importa por varias razones: pone en primer plano la longevidad deportiva en el deporte adaptado, cuestiona cómo se atiende económicamente a las atletas y reaviva el debate sobre la visibilidad de las competiciones paralímpicas frente a las convencionales.
- Ejemplo de resiliencia: pasar de S5 a S2 y recuperar la competitividad es una señal de adaptación técnica y mental.
- Calendario y visibilidad: su experiencia subraya el riesgo de que eventos adaptados queden en horarios con menos eco mediático si se solapan mal con los convencionales.
- Economía del deporte: Perales recuerda que las retribuciones por medallas en europeos y mundiales han sido históricamente mínimas y que la sostenibilidad depende hoy de otros apoyos y premios en Juegos.
- Modelos postcarrera: su agenda fuera de la piscina (conferencias, fundación, actos públicos) muestra alternativas para la transición tras el retiro.
| Evento | Oro | Plata | Bronce | Total |
|---|---|---|---|---|
| Campeonato de Europa (Kocaeli, 2026) | 1 | 3 | 1 | 5 |
| Récord acumulado | 100 medallas | |||
En sus entrevistas insiste en un punto práctico: el paso a una nueva categoría le obligó a ajustar técnica y cargas, y también a ocuparse de su futuro económico. Cuenta que las compensaciones por medallas en mundiales y europeos fueron muy limitadas durante años —una suma global modesta por esas preseas— y que los apoyos más relevantes han venido tradicionalmente de los Juegos y de becas vinculadas al rendimiento.
Sobre la posibilidad de unificar calendarios o sedes entre competiciones adaptadas y convencionales, su postura es cautelosa. No ve hoy un marco operativo que garantice la misma visibilidad para las pruebas paralímpicas si se mezclan sin cuidado; propone, en cambio, planteamientos como sedes compartidas y calendarios próximos que preserven la atención mediática, al modo en que Olímpicos y Paralímpicos se celebran de forma consecutiva.
Fuera de la piscina
Perales mantiene una vida pública activa: conferencias, trabajo con su fundación y actos institucionales. Rehúye la etiqueta como principal carta de presentación y prefiere que la gente la conozca por su nombre y por sus roles familiares y personales. Esa cotidianidad forma parte de su respuesta a la inquietud que genera el «día después» del deporte de élite: su agenda es amplia y le permite proyectar opciones reales para la etapa posterior.
Con la vista puesta en Los Ángeles 2028, su historia abre preguntas sobre cómo apoyar mejor a las atletas adaptadas —desde la clasificación y la formación técnica hasta la planificación económica— y sobre cómo mantener su visibilidad en un calendario internacional cada vez más apretado. Teresa Perales suma un centenar de medallas y, por ahora, decide continuar mientras siga encontrando sentido competitivo y equilibrio fuera de la piscina.
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Periodista apasionado por el ciclismo, con años de cobertura de las grandes vueltas. Sus análisis tácticos y narraciones inmersivas transportan al lector al corazón de la competición.
