La dinastía de las Houston Comets siempre ha quedado algo infravalorada por la época donde se desarrolló su periodo más virtuoso. Fueron el primer gran proyecto de la WNBA a finales del siglo pasado, pero no por eso hay que desmerecer su legado. Ese equipo fue quien puso el baloncesto femenino de primer nivel de los Estados Unidos en el mapa. Tras el oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 quedaba en manos de esa primera generación de jugadoras y coachs consagrarse en lo alto del deporte.

Ese paso de la organización para poder crecer era tener competitividad y modelos a seguir para las jóvenes. Algo para lo que las jugadoras de las Comets fueron fundamentales. Tanto Cynthia Cooper, Sheryl Swoopes, Tina Thompson como sus compañeras, con permiso de Lisa Leslie y las otras jugadoras, fueron las primeras grandes estrellas de la liga.

Las de Houston ganaron los campeonatos desde 1997 hasta el 2000, siendo el equipo más dominante de la historia, seguidas por las Minnesota Lynx de Cheryl Reeve en los tiempos modernos.

Las figuras de Cooper y Swoopes fueron las que se llevaron la gran mayoría de elogios con el paso de los años, quedando un nombre muy en segundo plano cuando fue determinante para haber consolidado esa época de las Comets como una de las más brillantes nunca vistas. Y realmente puede ser un poco lógico ya que el baloncesto femenino a nivel histórico siempre merecerá mucha más atención de la que recibe. Aunque por desgracia no existe un amplio abanico de material audiovisual al que recurrir para recordarlas. Ese es el mayor problema que existe con ellas.

No es fácil encontrar partidos completos para revisar, pero Chynthia y Sheryl estuvieron en la cancha liderando al equipo, y siendo quizá el mejor dúo que haya jugado en la WNBA, pero sin un entrenador que las dirigiera no hubieran llegado a ningún lado, o quizá sí pero no podemos cambiar el pasado para comprobarlo. Por lo que hay que darle el valor correspondiente al entrenador que estuvo en ese banquillo ganando campeonatos.

We Got Game: La era de las Houston Comets

 

Van Winston Chancellor fue el coach que dirigió a las texanas hasta todos sus anillos. Un hombre que desde antes de terminar sus años de jugador en college durante los años 70’s ya mostraba interés por estar dando las órdenes en lugar de recibirlas.

Cuando estaba jugando su última temporada universitaria en Mississippi, se desempeñó como entrenador en jefe del equipo de baloncesto de niñas y niños en Noxapater High School. Desde muy joven mostrándose afín a la pizarra y consiguiendo grandes resultados. Hasta el punto de no tardar en darse cuenta que su carrera como entrenador era mucho más prometedora que vestido de corto. Por lo que fue ese el camino que de se decidió a tomar.

Chancellor estuvo más de 10 años entrenando en el instituto, hasta que le llegó la oportunidad en 1978 de poder formar parte de un equipo universitario. En el programa de las Ole Miss Rebels tendrían en él a un coach para casi un par de décadas consiguiendo que sus equipos siempre compitieran.

Ya en 1997 cuando dejó la universidad para ser entrenador de la recién formada WNBA no hubo una temporada en la que sus chicas no tuvieran un registro positivo de victorias. En 15 cursos consiguieron al menos 20 victorias, creando un legado en Mississippi y ganándose un puesto para una liga que apuntaba a ser la mejor del mundo.

Cuando la Junta de Gobernadores de la NBA decidió crear una liga de baloncesto femenino fue una gran apuesta y poder contar con un entrenador que tuviera tanta experiencia en la universidad tenía muchas garantías. Fueron varios los que llegaron desde la NCAA a empezar a dirigir en la WNBA.

Desde la primera temporada las Comets se mostraron muy superiores al resto. Sus sistemas de juego eran muy buenos y las jugadoras estaban a un nivel muy adelantado a su tiempo. Una combinación que hizo que las texanas no tuvieran rival. En la segunda temporada cuando se instauraron series de playoffs a varios partidos, las de Chancellor llegaron con un récord de 27-3 en la regular y dominando el nuevo formato después de quedar campeonas en 1997 a encuentro único. No fue casualidad ser las primeras campeonas.

La tercera temporada quedó muy agridulce, dado que una jugadora muy importante en cuanto a juego y química en el equipo se alejó de la rotación debido a un cáncer de pulmón. Kim Parrot murió antes de poder conquistar el three-peat, pero sus amigas le hicieron el homenaje en la cancha ganando de nuevo.

Un día como hoy en el año 2000… Empezaba la temporada WNBA

 

En la temporada 2000, tras otro título, Cooper se retiró de las pistas y con eso las Comets cedieron algo de terreno para otros proyecto. Aún así, no se permitieron el lujo de dejar de competir. Fueron la única franquicia que estuvo desde 1997 hasta 2003 entrando todos los veranos en los playoffs. Con lo que Chancellor demostró que no ganó los primeros premios a entrenador del año por regalo de la liga.

El coach de Houston fue el llamado a dirigir a la Selección de los Estados Unidos en el Mundial de 2002, ganando la medalla de oro y manteniendo ese legado que empezó en Atlanta y que ha perdurado hasta el presente. Winston fue fundamental durante esos primeros años del siglo.

En el 2006, tras ganar los Juegos Olímpicos de Atenas y seguir entrenando en la WNBA, fue nombrado el mejor coach de la primera década de la liga. Algo para lo que había pocas dudas después de haberse hecho un gran nombre consiguiendo grandes resultados en todas las diferentes categorías en las que participó, habiendo si la etapa de Houston la más brillante de su trayectoria.

Se podría decir que Van Chancellor fue el encargado de alguna manera de ser el astronauta que estuviera ‘dirigiendo el tráfico espacial de las comentas‘. Un papel que puede parece que ha quedado como secundario, pero que fue bastante protagonista para que el estilo de juego en la WNBA hubiera tenido un gran prestigio incluso cuando era una organización más remota.

 

#EntraEnLaZona

Por Manu Fresno

La magia ocurre sobre el parqué, solo soy encargado de narrarla.

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